/ lunes 15 de junio de 2020

Atraco a veracruzanos; intervenga, Presidente

Hoy que está el Presidente en Xalapa podría ser el día de que alguien de su equipo cercano le exponga el caso, breve pero bien explicado, de los miles de veracruzanos que han dejado de pagar la luz.

Difícil que eso suceda porque hasta ahora en la Secretaría de Energía y en la Comisión Federal de Electricidad han mostrado oídos sordos al reclamo de los numerosos veracruzanos que forman parte del Movimiento de Resistencia, no porque hayan caído en la manipulación política, sino simple y sencillamente porque lo que les cobra la CFE puede considerarse un atraco.

Son miles de veracruzanos —como en su momento lo hicieron los tabasqueños, encabezados por López Obrador— que viven en municipios como Actopan, Alto Lucero, La Antigua, Paso de Ovejas, Puente Nacional e incluso Emiliano Zapata, vecinos o cercanos a la planta electronuclear de Laguna Verde, los que desde hace años no le pagan a la CFE.

Y no pagan los recibos por dos motivos. Uno (rebatible para algunos), porque están cerca de la nucleoeléctrica y hace muchos años quedó asentado en un documento que tendrían beneficios por ubicarse cercanos a esa planta que no deja de representar peligro.

Dos, el más importante. No obstaste su cercanía a la riesgosa Laguna Verde y vivir en una zona de calor agobiante, la CFE los tiene contemplados con una tarifa que es un verdadero atraco si se aplica a familias humildes, como la mayoría de las asentadas en los municipios señalados.

Lector, habrá escuchado o leído declaraciones de habitantes que se niegan a pagar lo que les cobran por consumo de energía eléctrica, en el sentido de que “yo sólo tengo dos focos, una televisión, un radio, un ventilador y una plancha y el recibo nos llega por tres mil, cinco mil o diez mil pesos”.

Ante eso muchos piensan: que feo error de la CFE o qué mentirosas esas personas.

No, Presidente. Si las familias de esa región veracruzana —sus paisanos— prenden solo un rato esos focos y ocupan muy poco, minutos, la tv y los otros aparatos, les llegarán bajos los recibos.

Si los utilizan por varias horas al día, como en cualquier hogar se requiere, entonces tendrán que pagar miles de pesos cada bimestre.

Eso es así por la tarifa que les aplican. Tienen derecho a un bajísimo consumo y si se exceden, el cobro sube exorbitantemente.

Cheque eso e intervenga Presidente. Es una gran injusticia lo que le hacen a esos veracruzanos, a los que ningún funcionario ha querido escuchar.

Veracruz se vería refrescado en su espectro político con algunas de las 4 organizaciones locales que están a un paso de convertirse en partidos.

Por lo que respecta a Podemos se puede afirmar que está logrando esto sin contar con padrinos o algún poderoso político o empresario que los financie o respalde para que respondan a sus intereses.

Será partido por el intenso trabajo de organización para la realización de las asambleas constitutivas y por la experiencia política y las relaciones que tienen a cuestas sus dirigentes Francisco Garrido y Gonzalo Morgado.

Hoy que está el Presidente en Xalapa podría ser el día de que alguien de su equipo cercano le exponga el caso, breve pero bien explicado, de los miles de veracruzanos que han dejado de pagar la luz.

Difícil que eso suceda porque hasta ahora en la Secretaría de Energía y en la Comisión Federal de Electricidad han mostrado oídos sordos al reclamo de los numerosos veracruzanos que forman parte del Movimiento de Resistencia, no porque hayan caído en la manipulación política, sino simple y sencillamente porque lo que les cobra la CFE puede considerarse un atraco.

Son miles de veracruzanos —como en su momento lo hicieron los tabasqueños, encabezados por López Obrador— que viven en municipios como Actopan, Alto Lucero, La Antigua, Paso de Ovejas, Puente Nacional e incluso Emiliano Zapata, vecinos o cercanos a la planta electronuclear de Laguna Verde, los que desde hace años no le pagan a la CFE.

Y no pagan los recibos por dos motivos. Uno (rebatible para algunos), porque están cerca de la nucleoeléctrica y hace muchos años quedó asentado en un documento que tendrían beneficios por ubicarse cercanos a esa planta que no deja de representar peligro.

Dos, el más importante. No obstaste su cercanía a la riesgosa Laguna Verde y vivir en una zona de calor agobiante, la CFE los tiene contemplados con una tarifa que es un verdadero atraco si se aplica a familias humildes, como la mayoría de las asentadas en los municipios señalados.

Lector, habrá escuchado o leído declaraciones de habitantes que se niegan a pagar lo que les cobran por consumo de energía eléctrica, en el sentido de que “yo sólo tengo dos focos, una televisión, un radio, un ventilador y una plancha y el recibo nos llega por tres mil, cinco mil o diez mil pesos”.

Ante eso muchos piensan: que feo error de la CFE o qué mentirosas esas personas.

No, Presidente. Si las familias de esa región veracruzana —sus paisanos— prenden solo un rato esos focos y ocupan muy poco, minutos, la tv y los otros aparatos, les llegarán bajos los recibos.

Si los utilizan por varias horas al día, como en cualquier hogar se requiere, entonces tendrán que pagar miles de pesos cada bimestre.

Eso es así por la tarifa que les aplican. Tienen derecho a un bajísimo consumo y si se exceden, el cobro sube exorbitantemente.

Cheque eso e intervenga Presidente. Es una gran injusticia lo que le hacen a esos veracruzanos, a los que ningún funcionario ha querido escuchar.

Veracruz se vería refrescado en su espectro político con algunas de las 4 organizaciones locales que están a un paso de convertirse en partidos.

Por lo que respecta a Podemos se puede afirmar que está logrando esto sin contar con padrinos o algún poderoso político o empresario que los financie o respalde para que respondan a sus intereses.

Será partido por el intenso trabajo de organización para la realización de las asambleas constitutivas y por la experiencia política y las relaciones que tienen a cuestas sus dirigentes Francisco Garrido y Gonzalo Morgado.