/ martes 15 de junio de 2021

Aún cambiarían resultados

Aun se verá correr bastante agua en lo que resta del proceso electoral, coinciden en señalar expertos en cuestiones electorales, que en los últimos 40 años han visto el rumbo que toman las elecciones después de que se emiten los votos.

Para empezar, nos comentan, no todos pueden darse como seguros alcaldes o próximos diputados, solo porque hasta el momento las actas contabilizadas por el OPLE les dan unos cuantos votos más que a sus rivales más cercanos.

Vienen las impugnaciones y, tal y como se ha visto el proceder y la óptica que tienen los magistrados electorales, hay la posibilidad de que en diversos casos, sobre todo en los de mayor importancia, se tomen decisiones contrarias a lo que hasta ahora se conoce y por lo tanto haya volteretas.

Por lo tanto, nos dicen estos expertos, nadie que haya ganado por pocos votos puede en estos momentos cantar victoria.

Esto, insisten, abarca a todos los que participan como candidatos en este proceso, es decir, los que buscan ser alcaldes, diputados, síndicos y regidores.

Algunos pueden recibir reveses de forma directa, es decir, porque los tribunales determinen que hay irregularidades en sus triunfos, y otros de manera indirecta, o sea, porque al cambiar resultados y alterarse los números globales de las votaciones, variaría el número de diputaciones plurinominales o regidurías a repartirse entre los candidatos de los partidos perdedores, nos precisan.

El agua que aún corre en este proceso electoral, traducida en forma de paridad de género -nos hacen ver estos expertos que más saben por viejos que por diablos-, también puede alterar lo relativo al reparto de las diputaciones locales de representación proporcional.

En la Legislatura del Estado la paridad de género significa que debe haber –lo más aproximado posible- 25 diputados y 25 diputadas. Eso se logra ajustar precisamente con las diputaciones plurinominales. Si con el voto directo fueron electos un mayor número de hombres en una proporción considerable, para lograr el equilibrio se da paso a las mujeres anotadas por los partidos (con derecho a reparto) en sus listas plurinominales, sin importar que estén registradas en posiciones no tan cercanas a los primeros lugares de las nóminas.

Esa situación, nos dicen los expertos, puede provocar cambios sustanciales en lo que se tenía previsto para la próxima Legislatura.

Otro aspecto a considerarse en estas turbulentas aguas electorales, nos exponen estos conocedores, es si ningún partido de los nuevos alcanzará el registro.

Hay quienes dan por hecho que esto ya es así, es decir, que ninguna organización pudo conseguir el número necesario de votos como para mantenerse vigente en la agitada vida veracruzana.

¿Pero realmente eso es un hecho? Los viejos expertos nos indican que puede haber sorpresas o al menos una sorpresa. Los números aún se están moviendo, las impugnaciones pueden cambiarlos aún más y… es mejor esperar, nos insisten.

Está por venir otra vez el presidente Andrés Manuel López Obrador, dice que para insistir en destrabar el asunto de la construcción de la carretera que está parada, en la zona de San Rafael, carretera que formará parte de la nueva vía que unirá de La Antigua hasta la frontera con Tamaulipas.

Pues ojalá el Presidente destrabe pronto eso, porque mientras tanto, de Cardel hasta la altura de Martínez de la Torre, la carretera costera es una vergüenza y un peligro, nos hacen notar pobladores, camioneros y automovilistas que se ven en la necesidad de transitar continuamente por ahí.

Aun se verá correr bastante agua en lo que resta del proceso electoral, coinciden en señalar expertos en cuestiones electorales, que en los últimos 40 años han visto el rumbo que toman las elecciones después de que se emiten los votos.

Para empezar, nos comentan, no todos pueden darse como seguros alcaldes o próximos diputados, solo porque hasta el momento las actas contabilizadas por el OPLE les dan unos cuantos votos más que a sus rivales más cercanos.

Vienen las impugnaciones y, tal y como se ha visto el proceder y la óptica que tienen los magistrados electorales, hay la posibilidad de que en diversos casos, sobre todo en los de mayor importancia, se tomen decisiones contrarias a lo que hasta ahora se conoce y por lo tanto haya volteretas.

Por lo tanto, nos dicen estos expertos, nadie que haya ganado por pocos votos puede en estos momentos cantar victoria.

Esto, insisten, abarca a todos los que participan como candidatos en este proceso, es decir, los que buscan ser alcaldes, diputados, síndicos y regidores.

Algunos pueden recibir reveses de forma directa, es decir, porque los tribunales determinen que hay irregularidades en sus triunfos, y otros de manera indirecta, o sea, porque al cambiar resultados y alterarse los números globales de las votaciones, variaría el número de diputaciones plurinominales o regidurías a repartirse entre los candidatos de los partidos perdedores, nos precisan.

El agua que aún corre en este proceso electoral, traducida en forma de paridad de género -nos hacen ver estos expertos que más saben por viejos que por diablos-, también puede alterar lo relativo al reparto de las diputaciones locales de representación proporcional.

En la Legislatura del Estado la paridad de género significa que debe haber –lo más aproximado posible- 25 diputados y 25 diputadas. Eso se logra ajustar precisamente con las diputaciones plurinominales. Si con el voto directo fueron electos un mayor número de hombres en una proporción considerable, para lograr el equilibrio se da paso a las mujeres anotadas por los partidos (con derecho a reparto) en sus listas plurinominales, sin importar que estén registradas en posiciones no tan cercanas a los primeros lugares de las nóminas.

Esa situación, nos dicen los expertos, puede provocar cambios sustanciales en lo que se tenía previsto para la próxima Legislatura.

Otro aspecto a considerarse en estas turbulentas aguas electorales, nos exponen estos conocedores, es si ningún partido de los nuevos alcanzará el registro.

Hay quienes dan por hecho que esto ya es así, es decir, que ninguna organización pudo conseguir el número necesario de votos como para mantenerse vigente en la agitada vida veracruzana.

¿Pero realmente eso es un hecho? Los viejos expertos nos indican que puede haber sorpresas o al menos una sorpresa. Los números aún se están moviendo, las impugnaciones pueden cambiarlos aún más y… es mejor esperar, nos insisten.

Está por venir otra vez el presidente Andrés Manuel López Obrador, dice que para insistir en destrabar el asunto de la construcción de la carretera que está parada, en la zona de San Rafael, carretera que formará parte de la nueva vía que unirá de La Antigua hasta la frontera con Tamaulipas.

Pues ojalá el Presidente destrabe pronto eso, porque mientras tanto, de Cardel hasta la altura de Martínez de la Torre, la carretera costera es una vergüenza y un peligro, nos hacen notar pobladores, camioneros y automovilistas que se ven en la necesidad de transitar continuamente por ahí.