/ martes 27 de abril de 2021

Constitucionalismo, sí; populismo, no

Sobre la prolongación de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que permitirá (si no se deroga en la Corte) ampliar en dos años más el nombramiento de Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, se han escrito opiniones en contra, expresadas por juristas, barras, colegios y asociaciones de abogados, señalando que se trata de una ley que contraviene a la Constitución y por lo mismo, debe dejarse sin vigencia alguna en el archivo definitivo de textos inservibles del máximo tribunal federal.

Los opositores a la llamada “ley Zaldívar” han sido acusados de cuidar los intereses de “la mafia del poder”, al limitar la independencia y autonomía del Poder Judicial. Sin embargo, lo que pretende la verdadera oposición a la “ley Zaldívar” es mantener la vigencia del Estado de derecho y las instituciones públicas, con una división de poderes que permita el equilibrio del Legislativo, Ejecutivo y Judicial.

No debe haber la preeminencia del Ejecutivo sobre los otros dos poderes (como quiere AMLO), porque de ser así lo que sigue es la construcción de un poder dictatorial, autoritario y sin equilibrios que limiten los abusos de la clase gobernante. En los foros académicos y en las organizaciones defensoras del ejercicio profesional de los abogados, existe el rechazo a la reforma de la “ley Zaldívar”, por ser contraria al espíritu de la Constitución federal y por constituir una amenaza, solo comparada con los tribunales al servicio de Hitler durante el régimen fascista, que utilizó a jueces y tribunales para consolidar el poder del posteriormente derrotado Tercer Reich.

La 4T no puede llegar a ser lo que representaba el Tercer Reich y México tampoco puede soportar el control y el sometimiento del país por un gobierno escudado en la 4T, que persigue el control total y el mandato único de la República, personalizado en Andrés Manuel López Obrador.

Por otra parte, la acción de inconstitucionalidad que promoverá la alianza de los partidos PAN-PRI-PRD, según el líder del blanquiazul, evitará el control unipersonal del país, equivalente a una “dictadura perfecta”, recordando al escritor y premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa.

La 4T no puede llegar a ser lo que representaba el Tercer Reich y México tampoco puede soportar el control y el sometimiento del país por un gobierno escudado en la 4T.

Sobre la prolongación de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que permitirá (si no se deroga en la Corte) ampliar en dos años más el nombramiento de Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, se han escrito opiniones en contra, expresadas por juristas, barras, colegios y asociaciones de abogados, señalando que se trata de una ley que contraviene a la Constitución y por lo mismo, debe dejarse sin vigencia alguna en el archivo definitivo de textos inservibles del máximo tribunal federal.

Los opositores a la llamada “ley Zaldívar” han sido acusados de cuidar los intereses de “la mafia del poder”, al limitar la independencia y autonomía del Poder Judicial. Sin embargo, lo que pretende la verdadera oposición a la “ley Zaldívar” es mantener la vigencia del Estado de derecho y las instituciones públicas, con una división de poderes que permita el equilibrio del Legislativo, Ejecutivo y Judicial.

No debe haber la preeminencia del Ejecutivo sobre los otros dos poderes (como quiere AMLO), porque de ser así lo que sigue es la construcción de un poder dictatorial, autoritario y sin equilibrios que limiten los abusos de la clase gobernante. En los foros académicos y en las organizaciones defensoras del ejercicio profesional de los abogados, existe el rechazo a la reforma de la “ley Zaldívar”, por ser contraria al espíritu de la Constitución federal y por constituir una amenaza, solo comparada con los tribunales al servicio de Hitler durante el régimen fascista, que utilizó a jueces y tribunales para consolidar el poder del posteriormente derrotado Tercer Reich.

La 4T no puede llegar a ser lo que representaba el Tercer Reich y México tampoco puede soportar el control y el sometimiento del país por un gobierno escudado en la 4T, que persigue el control total y el mandato único de la República, personalizado en Andrés Manuel López Obrador.

Por otra parte, la acción de inconstitucionalidad que promoverá la alianza de los partidos PAN-PRI-PRD, según el líder del blanquiazul, evitará el control unipersonal del país, equivalente a una “dictadura perfecta”, recordando al escritor y premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa.

La 4T no puede llegar a ser lo que representaba el Tercer Reich y México tampoco puede soportar el control y el sometimiento del país por un gobierno escudado en la 4T.