/ martes 11 de mayo de 2021

Córdoba: ataque entre hermanos

Pasó otro festejo del Día de las Madres y miles de ellas, en vez de ser festejadas, vivieron un día de sufrimiento más, nos hacen ver integrantes de grupos de la sociedad civil.

Nos apuntan que es una gran tragedia lo que se vive en México desde hace unos cuatro lustros, cuando inicialmente los grupos que se dedicaban al trasiego de drogas, empezaron a tomar mayor fuerza para luego desembocar en organizaciones criminales que controlan todas las actividades delictivas y que se han filtrado en la sociedad mediante su participación en empresas, grupos financieros, organizaciones deportivas y en la política, por citar algunos casos.

Ese crecimiento desmedido en su fuerza, nos apuntan, llevó primero a un gran número de asesinatos cometidos por los cárteles y, después, a la violenta reacción de cuerpos policiacos y, sobre todo, de las Fuerzas Armadas, que por órdenes presidenciales se involucraron en una guerra que no tiene fin.

Esa guerra, entre los propios cárteles o de las fuerzas del orden contra los criminales, ha sembrado de cruces y llenado de fosas clandestinas una buena parte del territorio nacional, de norte a sur y pasando por el centro, nos hacen notar esos integrantes de grupos de la sociedad civil.

Y han sido las madres, con su inmenso amor y con la enorme fortaleza que tienen las mujeres, las que han encabezado a diversos grupos, identificados como colectivos, dedicados desde hace años a la tarea de buscar a miles y miles de sus hijos que han sido víctimas de la violencia y criminalidad que azota al país.

En esa labor, nos hacen ver, se han enfrentado a las amenazas de la delincuencia organizada y a la indiferencia e incluso bloqueos de distintas autoridades, que optan por querer ocultar lo que todo México sabe: el cementerio clandestino en que se ha convertido la nación.

Esas madres no tienen nada que festejar los 10 de Mayo, pues en sus hogares hay uno o varios lugares vacíos. ¿Llegará la fecha en que algún gobierno pague la enorme deuda, generada por el desdén, que se tiene con ellas?, nos preguntan estos integrantes de la sociedad civil.

Vaya forma de hacer política en Córdoba, nos apuntan personajes de la ciudad de los Treinta Caballeros que no se pierden detalles de las campañas políticas.

Desde hace un buen tiempo -nos aseguran- los hermanos Leticia (alcaldesa) y Tomás López Landero (empresario) tienen un juego en el que aparentemente están peleados, pero no es así.

Sin embargo, ahora que Tomás es el candidato del Movimiento Ciudadano a la presidencia de Córdoba, le subió de tono y a ver cómo termina el juego, nos comentan.

Lo menos que anda diciendo el aspirante a suceder a su hermana en la alcaldía, es que a casa que llega como parte de su campaña, le hablan del mal trabajo que ha realizado la alcaldesa, o sea, su consanguínea.

Claro que con este juego, nos dicen cordobeses, el que sale ganando es el candidato de Morena, pues por un lado se ve que el candidato de Morena hable mal de su hermana, y por el otro, sale perjudicado el abanderado de la coalición PAN-PRI-PRD, pues Leticia López Landero al final de cuentas es panista y que su propio hermano la critique, pues solo abona a lo que ya expresan muchos cordobeses.

Pasó otro festejo del Día de las Madres y miles de ellas, en vez de ser festejadas, vivieron un día de sufrimiento más, nos hacen ver integrantes de grupos de la sociedad civil.

Nos apuntan que es una gran tragedia lo que se vive en México desde hace unos cuatro lustros, cuando inicialmente los grupos que se dedicaban al trasiego de drogas, empezaron a tomar mayor fuerza para luego desembocar en organizaciones criminales que controlan todas las actividades delictivas y que se han filtrado en la sociedad mediante su participación en empresas, grupos financieros, organizaciones deportivas y en la política, por citar algunos casos.

Ese crecimiento desmedido en su fuerza, nos apuntan, llevó primero a un gran número de asesinatos cometidos por los cárteles y, después, a la violenta reacción de cuerpos policiacos y, sobre todo, de las Fuerzas Armadas, que por órdenes presidenciales se involucraron en una guerra que no tiene fin.

Esa guerra, entre los propios cárteles o de las fuerzas del orden contra los criminales, ha sembrado de cruces y llenado de fosas clandestinas una buena parte del territorio nacional, de norte a sur y pasando por el centro, nos hacen notar esos integrantes de grupos de la sociedad civil.

Y han sido las madres, con su inmenso amor y con la enorme fortaleza que tienen las mujeres, las que han encabezado a diversos grupos, identificados como colectivos, dedicados desde hace años a la tarea de buscar a miles y miles de sus hijos que han sido víctimas de la violencia y criminalidad que azota al país.

En esa labor, nos hacen ver, se han enfrentado a las amenazas de la delincuencia organizada y a la indiferencia e incluso bloqueos de distintas autoridades, que optan por querer ocultar lo que todo México sabe: el cementerio clandestino en que se ha convertido la nación.

Esas madres no tienen nada que festejar los 10 de Mayo, pues en sus hogares hay uno o varios lugares vacíos. ¿Llegará la fecha en que algún gobierno pague la enorme deuda, generada por el desdén, que se tiene con ellas?, nos preguntan estos integrantes de la sociedad civil.

Vaya forma de hacer política en Córdoba, nos apuntan personajes de la ciudad de los Treinta Caballeros que no se pierden detalles de las campañas políticas.

Desde hace un buen tiempo -nos aseguran- los hermanos Leticia (alcaldesa) y Tomás López Landero (empresario) tienen un juego en el que aparentemente están peleados, pero no es así.

Sin embargo, ahora que Tomás es el candidato del Movimiento Ciudadano a la presidencia de Córdoba, le subió de tono y a ver cómo termina el juego, nos comentan.

Lo menos que anda diciendo el aspirante a suceder a su hermana en la alcaldía, es que a casa que llega como parte de su campaña, le hablan del mal trabajo que ha realizado la alcaldesa, o sea, su consanguínea.

Claro que con este juego, nos dicen cordobeses, el que sale ganando es el candidato de Morena, pues por un lado se ve que el candidato de Morena hable mal de su hermana, y por el otro, sale perjudicado el abanderado de la coalición PAN-PRI-PRD, pues Leticia López Landero al final de cuentas es panista y que su propio hermano la critique, pues solo abona a lo que ya expresan muchos cordobeses.