/ miércoles 26 de enero de 2022

¿Dante, desquite en Quintana Roo?

A estas alturas, cuando apenas arranca 2022 y relativamente aún está lejana la fecha del destape oficial para los candidatos presidenciales, nos dicen políticos que participan de cerca en actividades del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), el senador Ricardo Monreal Ávila estaría más preocupado por sostenerse en su cargo en el Senado que en sus aspiraciones por llegar al Palacio Nacional.

Nos señalan que ya no hay dudas sobre las señales emitidas por su jefe, que no solo son en el sentido de que nada tiene que hacer en la carrera presidencial, sino que ya no lo quiere al frente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) de la Cámara Alta.

De por sí la situación estaba ya tensa, tras las derrotas de Morena ocurridas en la Ciudad de México y atribuidas a Monreal, pero apuntan que la relación terminó por romperse con la intervención del zacatecano en problemas de Veracruz.

En otros casos en los que el líder absoluto de Morena vio errores o golpes internos que afectaron en los resultados de las elecciones de junio pasado -nos hacer ver estos políticos cercanos a Morena-, el jefe tomó decisiones drásticas y rápidas, ordenando destituciones y nombramientos.

Pero el caso del senador, nos dicen, lo dejó pendiente… hasta ahora que recibió informes de cómo actuaba en Veracruz y la forma en que intervenía. El senador de Zacatecas podría tener razón en su actuar, se comenta, pero otra vez estaba provocando problemas (así lo consideraron), ya no en la CDMX, pero sí en otra entidad de gran importancia para lo que se viene en 2024.

Además, se afirma, al intervenir no únicamente lo hacía en su afán justiciero, sino también para su proyecto político, aunque a final de cuentas, haya sido como haya sido, desde las alturas vieron mal su participación por estas tierras y empezó el operativo para destronarlo.

Estos políticos comentan que Monreal al principio de esta semana se habría dedicado a hacer cuentas, sumas y restas, y que debió percatarse que los números no le favorecerían para la votación que se avecinaba el viernes, para sostener o no a su Comisión Especial investigadora en Veracruz.

De ahí que ayer por la tarde Dante Delgado, aliado de Monreal, anunciara que renuncia a esa comisión senatorial y con esa acción tratar que la lumbre no llegue más lejos, es decir, a que haya un nuevo jefe de la Jucopo.

¿Podrá apagar el fuego que ya está cerca?, ya se verá en los siguientes días.

Mientras tanto, nos comentan que a Dante Delgado Rannauro tal parece que solo le quedó decir: nos vemos en Quitana Roo.

En ese sentido, esos políticos ligados a Morena señalan que en el Movimiento de Regeneración Nacional no veían ningún problema para ganar la gubernatura de Quintana Roo, pero que ya no dicen lo mismo desde que fue destapado, por el Movimiento Naranja, Roberto Palazuelos, a quien en el mundo de la farándula y el jet set le dicen el Diamante Negro.

Expresan que si bien Palazuelos no tiene idea de lo que es la política electoral, es criticado por algunos sectores por lo que sale de su boca y tiene desplantes para con la gente común y corriente, a final de cuentas es un actor y sabe venderse ante el público.

Por eso ya le preparan la estrategia en contra, a Palazuelos y al MC, para que no les suceda lo que en Nuevo León, en donde Morena iba muy adelante en las encuestas para ganar la gubernatura y terminó perdiéndola ante el candidato del Movimiento Ciudadano que tiene un gran parecido con el actor y empresario que posee sus negocios y residencia en Quintana Roo.

¿Ese estado del sureste mexicano, joya del turismo nacional, marcará el desquite de Dante o el alvaradeño volverá a hacer un enorme coraje?

A estas alturas, cuando apenas arranca 2022 y relativamente aún está lejana la fecha del destape oficial para los candidatos presidenciales, nos dicen políticos que participan de cerca en actividades del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), el senador Ricardo Monreal Ávila estaría más preocupado por sostenerse en su cargo en el Senado que en sus aspiraciones por llegar al Palacio Nacional.

Nos señalan que ya no hay dudas sobre las señales emitidas por su jefe, que no solo son en el sentido de que nada tiene que hacer en la carrera presidencial, sino que ya no lo quiere al frente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) de la Cámara Alta.

De por sí la situación estaba ya tensa, tras las derrotas de Morena ocurridas en la Ciudad de México y atribuidas a Monreal, pero apuntan que la relación terminó por romperse con la intervención del zacatecano en problemas de Veracruz.

En otros casos en los que el líder absoluto de Morena vio errores o golpes internos que afectaron en los resultados de las elecciones de junio pasado -nos hacer ver estos políticos cercanos a Morena-, el jefe tomó decisiones drásticas y rápidas, ordenando destituciones y nombramientos.

Pero el caso del senador, nos dicen, lo dejó pendiente… hasta ahora que recibió informes de cómo actuaba en Veracruz y la forma en que intervenía. El senador de Zacatecas podría tener razón en su actuar, se comenta, pero otra vez estaba provocando problemas (así lo consideraron), ya no en la CDMX, pero sí en otra entidad de gran importancia para lo que se viene en 2024.

Además, se afirma, al intervenir no únicamente lo hacía en su afán justiciero, sino también para su proyecto político, aunque a final de cuentas, haya sido como haya sido, desde las alturas vieron mal su participación por estas tierras y empezó el operativo para destronarlo.

Estos políticos comentan que Monreal al principio de esta semana se habría dedicado a hacer cuentas, sumas y restas, y que debió percatarse que los números no le favorecerían para la votación que se avecinaba el viernes, para sostener o no a su Comisión Especial investigadora en Veracruz.

De ahí que ayer por la tarde Dante Delgado, aliado de Monreal, anunciara que renuncia a esa comisión senatorial y con esa acción tratar que la lumbre no llegue más lejos, es decir, a que haya un nuevo jefe de la Jucopo.

¿Podrá apagar el fuego que ya está cerca?, ya se verá en los siguientes días.

Mientras tanto, nos comentan que a Dante Delgado Rannauro tal parece que solo le quedó decir: nos vemos en Quitana Roo.

En ese sentido, esos políticos ligados a Morena señalan que en el Movimiento de Regeneración Nacional no veían ningún problema para ganar la gubernatura de Quintana Roo, pero que ya no dicen lo mismo desde que fue destapado, por el Movimiento Naranja, Roberto Palazuelos, a quien en el mundo de la farándula y el jet set le dicen el Diamante Negro.

Expresan que si bien Palazuelos no tiene idea de lo que es la política electoral, es criticado por algunos sectores por lo que sale de su boca y tiene desplantes para con la gente común y corriente, a final de cuentas es un actor y sabe venderse ante el público.

Por eso ya le preparan la estrategia en contra, a Palazuelos y al MC, para que no les suceda lo que en Nuevo León, en donde Morena iba muy adelante en las encuestas para ganar la gubernatura y terminó perdiéndola ante el candidato del Movimiento Ciudadano que tiene un gran parecido con el actor y empresario que posee sus negocios y residencia en Quintana Roo.

¿Ese estado del sureste mexicano, joya del turismo nacional, marcará el desquite de Dante o el alvaradeño volverá a hacer un enorme coraje?