/ jueves 11 de julio de 2019

Delitos sexuales, impunes

Sobre el indignante caso de Bernardo “N” al que aludimos ayer –un joven futbolista que militaba en los Tiburones Rojos y que en 2018 fue víctima de abuso sexual por parte de un funcionario de la Fiscalía General del Estado en Boca del Río–, un lector de esta columna nos reenvió un tuit que difundió anteayer la periodista Lydia Cacho, en el que la autora del libro “Los demonios del Edén” afirma que “a veces los periodistas le hacemos el trabajo a fiscalías para obtener evidencia sobre cómo se vinculan la pederastia, explotación sexual comercial infantil, trata de personas, pornografía infantil, consumidores y políticos, tráfico de influencias, lavado de dinero.”

En su cuenta de Twitter, la escritora exponía también que “vivimos en un país en que miles de personas confían más en los periodistas de investigación de derechos humanos que en las autoridades. Mientras las fiscalías operan desde el tráfico de influencias y a incapacidad, las víctimas esperan justicia.”

Y para comprobar su dicho, la periodista reprodujo el capítulo 10 de su libro, titulado “El general viaja a Cancún”, sobre la visita que el 21 de noviembre de 2003 realizó el entonces titular de la PGR, Rafael Macedo de la Concha, quien “con el rostro prácticamente inexpresivo cuidó las primeras palabras que dirigió a la prensa” al referirse al pederasta Jean Succar Kuri, al cual investigaban también por presunto lavado de dinero.

Cacho relata que ante la pregunta de si la PGR tenía indicios de los supuestos nexos de Succar Kuri con políticos, unos locales, como Alejandro Góngora Vera, exdirector de Fonatur en Cancún y posteriormente regidor, “y otros de gran envergadura nacional”, como el entonces diputado priista Miguel Ángel Yunes Linares y el senador Emilio Gamboa Patrón, el procurador aseguró:

“– La Interpol está actuando en el caso y trabaja en coordinación con la Procuraduría estatal para que no quede impune este tipo de acciones tan lamentables. El ministerio público agotará todos los elementos que sean necesarios con sumo cuidado, con pleno respeto a los derechos fundamentales de las personas involucradas y, desde luego, con atención a las víctimas.”

La periodista consigna que a pesar de las declaraciones del general Macedo de la Concha “impregnadas de un claro tinte demagógico”, Succar Kuri terminó dándose a la fuga ante la “sospechosa ineficacia” que los agentes de la PGR atribuyeron a la policía de la Procuraduría de Justicia del Estado para detener al pederasta de inmediato.

¿Y sus presuntos cómplices? Disfrutando de la impunidad y de su inexplicable riqueza. Entre ellos el exjefe político del actual Fiscal General de Veracruz que aparentemente protege al violador del joven exjugador de Los Tiburones.

Sobre el indignante caso de Bernardo “N” al que aludimos ayer –un joven futbolista que militaba en los Tiburones Rojos y que en 2018 fue víctima de abuso sexual por parte de un funcionario de la Fiscalía General del Estado en Boca del Río–, un lector de esta columna nos reenvió un tuit que difundió anteayer la periodista Lydia Cacho, en el que la autora del libro “Los demonios del Edén” afirma que “a veces los periodistas le hacemos el trabajo a fiscalías para obtener evidencia sobre cómo se vinculan la pederastia, explotación sexual comercial infantil, trata de personas, pornografía infantil, consumidores y políticos, tráfico de influencias, lavado de dinero.”

En su cuenta de Twitter, la escritora exponía también que “vivimos en un país en que miles de personas confían más en los periodistas de investigación de derechos humanos que en las autoridades. Mientras las fiscalías operan desde el tráfico de influencias y a incapacidad, las víctimas esperan justicia.”

Y para comprobar su dicho, la periodista reprodujo el capítulo 10 de su libro, titulado “El general viaja a Cancún”, sobre la visita que el 21 de noviembre de 2003 realizó el entonces titular de la PGR, Rafael Macedo de la Concha, quien “con el rostro prácticamente inexpresivo cuidó las primeras palabras que dirigió a la prensa” al referirse al pederasta Jean Succar Kuri, al cual investigaban también por presunto lavado de dinero.

Cacho relata que ante la pregunta de si la PGR tenía indicios de los supuestos nexos de Succar Kuri con políticos, unos locales, como Alejandro Góngora Vera, exdirector de Fonatur en Cancún y posteriormente regidor, “y otros de gran envergadura nacional”, como el entonces diputado priista Miguel Ángel Yunes Linares y el senador Emilio Gamboa Patrón, el procurador aseguró:

“– La Interpol está actuando en el caso y trabaja en coordinación con la Procuraduría estatal para que no quede impune este tipo de acciones tan lamentables. El ministerio público agotará todos los elementos que sean necesarios con sumo cuidado, con pleno respeto a los derechos fundamentales de las personas involucradas y, desde luego, con atención a las víctimas.”

La periodista consigna que a pesar de las declaraciones del general Macedo de la Concha “impregnadas de un claro tinte demagógico”, Succar Kuri terminó dándose a la fuga ante la “sospechosa ineficacia” que los agentes de la PGR atribuyeron a la policía de la Procuraduría de Justicia del Estado para detener al pederasta de inmediato.

¿Y sus presuntos cómplices? Disfrutando de la impunidad y de su inexplicable riqueza. Entre ellos el exjefe político del actual Fiscal General de Veracruz que aparentemente protege al violador del joven exjugador de Los Tiburones.