/ viernes 29 de noviembre de 2019

Desempleo, inflación y recesión en el país

Aunque el Banxico ve un repunte gradual de la economía para el próximo año, el pueblo se duele de la falta de empleos.

Son aproximadamente 2 millones 198 mil mexicanos los que se encuentran en edad laboral y que no tienen una forma lícita de allegarse recursos para satisfacer sus propias necesidades; y en la mayoría de los casos, las necesidades de sus dependientes económicos, que también son desempleados y que no aparecen en el padrón de los pensionados del programa de 65 y más; ni en ningún otro.

La desaparición de los programas de desarrollo social y en particular la supresión de la atención médica integral para niños con cáncer y para adultos mayores no se compensa con las listas de los exninis, que ahora reciben becas del gobierno federal hasta por 3 mil 600 pesos mensuales a título de capacitación para el empleo, que nadie cumple y que subsiste con más presupuesto que el inicialmente programado, será por el maquillaje de los informes que presenta la titular de la Secretaría del Trabajo, a quien los diputados y el equipo cercano al presidente ven con posibilidades de escalar puestos públicos de mayor relevancia y desde ahora la favorecen.

El respeto que se merece la joven funcionaria Luisa María Alcalde se sustenta en su indudable preparación intelectual y legal, pero también por ser hija de la aguerrida fundadora y militante del partido del presidente, Bertha Luján, quien cada día cuenta con mayores posibilidades de hacer a un lado a Yeidckol Polevnski, quien por derecho de antigüedad reclama para sí la presidencia de Morena, ya que su encargo interino obedece a que al salir triunfante en la elección presidencial el líder tabasqueño, Yeidckol se volvió encargada del despacho y ahora muchos correligionarios la miran en la presidencia de su partido.

Lo cierto es que de los más de 2 millones de desempleados y de los cientos de miles de refugiados centroamericanos y repatriados de Estados Unidos a México, que también se encuentran sin trabajo y por consiguiente sin ingresos, nadie se acuerda; pero al mismo tiempo, nadie puede negar que todos comen y reciben precariamente la atención médica que ni los mexicanos dedicados al comercio informal que no contribuyen con el pago de impuestos a los ingresos del Estado, pues el seguro popular fue cancelado por irregularidades y desvío de recursos públicos que todavía están pendientes de aclarar para sancionar a los responsables.

Aunque el Banxico ve un repunte gradual de la economía para el próximo año, el pueblo se duele de la falta de empleos.

Son aproximadamente 2 millones 198 mil mexicanos los que se encuentran en edad laboral y que no tienen una forma lícita de allegarse recursos para satisfacer sus propias necesidades; y en la mayoría de los casos, las necesidades de sus dependientes económicos, que también son desempleados y que no aparecen en el padrón de los pensionados del programa de 65 y más; ni en ningún otro.

La desaparición de los programas de desarrollo social y en particular la supresión de la atención médica integral para niños con cáncer y para adultos mayores no se compensa con las listas de los exninis, que ahora reciben becas del gobierno federal hasta por 3 mil 600 pesos mensuales a título de capacitación para el empleo, que nadie cumple y que subsiste con más presupuesto que el inicialmente programado, será por el maquillaje de los informes que presenta la titular de la Secretaría del Trabajo, a quien los diputados y el equipo cercano al presidente ven con posibilidades de escalar puestos públicos de mayor relevancia y desde ahora la favorecen.

El respeto que se merece la joven funcionaria Luisa María Alcalde se sustenta en su indudable preparación intelectual y legal, pero también por ser hija de la aguerrida fundadora y militante del partido del presidente, Bertha Luján, quien cada día cuenta con mayores posibilidades de hacer a un lado a Yeidckol Polevnski, quien por derecho de antigüedad reclama para sí la presidencia de Morena, ya que su encargo interino obedece a que al salir triunfante en la elección presidencial el líder tabasqueño, Yeidckol se volvió encargada del despacho y ahora muchos correligionarios la miran en la presidencia de su partido.

Lo cierto es que de los más de 2 millones de desempleados y de los cientos de miles de refugiados centroamericanos y repatriados de Estados Unidos a México, que también se encuentran sin trabajo y por consiguiente sin ingresos, nadie se acuerda; pero al mismo tiempo, nadie puede negar que todos comen y reciben precariamente la atención médica que ni los mexicanos dedicados al comercio informal que no contribuyen con el pago de impuestos a los ingresos del Estado, pues el seguro popular fue cancelado por irregularidades y desvío de recursos públicos que todavía están pendientes de aclarar para sancionar a los responsables.