/ viernes 27 de marzo de 2020

Economía y coronavirus, en el atolladero

La pandemia del Covid-19 o coronavirus tiene diversas aristas. La sanitaria es, sin duda, la de mayor atención mediática, dado que están en juego millones de vidas, pero también está la vertiente económica, pues muchas personas viven al día y para empresas que intentan proteger a sus trabajadores no hay incentivos fiscales por parte de la Federación para ayudarlos por actuar responsablemente.

El Covid-19 ha provocado el cierre de hoteles, restaurantes y bares, previo a la Semana Santa en centros turísticos y en prácticamente todas las grandes ciudades y, por ende, esto ha traído desempleo. Aunado a lo anterior, el panorama económico internacional es por demás complicado: el peso está debilitado ante un dólar que sobrepasa los 25 pesos; el precio del barril de petróleo, en menos de 15 dólares; inversiones extranjeras, canceladas, como la cervecera en Baja California.

Grandes potencias mundiales y algunos países centroamericanos, como El Salvador, han desarrollado estrategias económicas para ayudar a mitigar el efecto de la pandemia en la economía, condonando pagos de luz, agua y demás servicios durante tres meses, dando prórroga en el pago de impuestos y créditos. Aquí, eso no pasa ni por asomo.

Ante esta inacción gubernamental, en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) fuimos los primeros en proponer 10 acciones concretas por nuestra economía, mismas que nuestro líder nacional, Alejandro Moreno, dio a conocer el pasado lunes: declarar, con carácter inmediato, cuarentena rigurosa a nivel nacional; eliminar el impuesto de 16% de IVA en abril y mayo; que el gobierno complemente el salario de trabajadores que han sido afectados por los recortes ante la emergencia; disponer de “Bancos de alimentos” en las 32 entidades del país, que permitan garantizar la seguridad alimentaria de la población en situación de vulnerabilidad; y que hoteles y servicios de taxi, UBER y plataformas similares estén a disposición del sistema de salud, para el traslado y aislamiento de personas contagiadas, y que el gobierno pague por estos servicios.

Otras propuestas del PRI son aumentar las pruebas de detección del virus, de acuerdo con los criterios de la Organización Mundial de la Salud. Y que el gobierno federal se apoye de la infraestructura de hospitales, clínicas y laboratorios privados para facilitar el acceso a las pruebas; que a través de la Cámara de Diputados aprobemos la asignación de una partida extraordinaria de recursos para reabastecer insumos médicos en la red del sistema de salud: medicamentos, guantes, cubrebocas, gasas, gel antibacterial, alcohol, jeringas; que se aumente 30% el salario de todo el personal médico durante abril y mayo; y que la Secretaría de Salud active guardias de 24 horas en todos los Centros de Salud para dar atención primaria sobre todo en zonas rurales; cancelar inmediatamente, por un mes, el ingreso de vuelos internacionales a los aeropuertos del país, procedentes de naciones con mayor número de contagios; y posponer el pago de servicios básicos como agua y luz, así como autorizar líneas de crédito, al 0% de interés a productores de alimentos e insumos de higiene, limpieza y médicos, con el objetivo de evitar el desabasto.

En lo personal, como diputada federal, elaboré un punto de acuerdo con el fin de que el gobierno presente un paquete fiscal para aligerar la carga tributaria a los empresarios y, por tanto, menguar todo lo que se pueda esta crisis en la que ya están inmersos. Los estados, por ejemplo, podrían exentarlos de 30 a 90 días del Impuesto sobre la Nómina. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), a través del Servicio de Administración Tributaria (SAT) podría ampliar el plazo para realizar la declaración anual, además de dispensar de 30 a 90 días del Impuesto Sobre la Renta (ISR), eliminar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) de los meses abril y mayo, otorgar financiamientos para MIPYMES a través de la Banca de Desarrollo y, en apoyo al sector turístico, la suspensión temporal del Impuesto por Prestación de Servicio de Hospedaje.

No podemos cruzarnos de brazos. Debemos tomar acciones inmediatas para que nuestra economía no se derrumbe. Esto apenas empieza, unidos como siempre, saldremos adelante.

Diputada federal del PRI

@AnilúIngram

La pandemia del Covid-19 o coronavirus tiene diversas aristas. La sanitaria es, sin duda, la de mayor atención mediática, dado que están en juego millones de vidas, pero también está la vertiente económica, pues muchas personas viven al día y para empresas que intentan proteger a sus trabajadores no hay incentivos fiscales por parte de la Federación para ayudarlos por actuar responsablemente.

El Covid-19 ha provocado el cierre de hoteles, restaurantes y bares, previo a la Semana Santa en centros turísticos y en prácticamente todas las grandes ciudades y, por ende, esto ha traído desempleo. Aunado a lo anterior, el panorama económico internacional es por demás complicado: el peso está debilitado ante un dólar que sobrepasa los 25 pesos; el precio del barril de petróleo, en menos de 15 dólares; inversiones extranjeras, canceladas, como la cervecera en Baja California.

Grandes potencias mundiales y algunos países centroamericanos, como El Salvador, han desarrollado estrategias económicas para ayudar a mitigar el efecto de la pandemia en la economía, condonando pagos de luz, agua y demás servicios durante tres meses, dando prórroga en el pago de impuestos y créditos. Aquí, eso no pasa ni por asomo.

Ante esta inacción gubernamental, en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) fuimos los primeros en proponer 10 acciones concretas por nuestra economía, mismas que nuestro líder nacional, Alejandro Moreno, dio a conocer el pasado lunes: declarar, con carácter inmediato, cuarentena rigurosa a nivel nacional; eliminar el impuesto de 16% de IVA en abril y mayo; que el gobierno complemente el salario de trabajadores que han sido afectados por los recortes ante la emergencia; disponer de “Bancos de alimentos” en las 32 entidades del país, que permitan garantizar la seguridad alimentaria de la población en situación de vulnerabilidad; y que hoteles y servicios de taxi, UBER y plataformas similares estén a disposición del sistema de salud, para el traslado y aislamiento de personas contagiadas, y que el gobierno pague por estos servicios.

Otras propuestas del PRI son aumentar las pruebas de detección del virus, de acuerdo con los criterios de la Organización Mundial de la Salud. Y que el gobierno federal se apoye de la infraestructura de hospitales, clínicas y laboratorios privados para facilitar el acceso a las pruebas; que a través de la Cámara de Diputados aprobemos la asignación de una partida extraordinaria de recursos para reabastecer insumos médicos en la red del sistema de salud: medicamentos, guantes, cubrebocas, gasas, gel antibacterial, alcohol, jeringas; que se aumente 30% el salario de todo el personal médico durante abril y mayo; y que la Secretaría de Salud active guardias de 24 horas en todos los Centros de Salud para dar atención primaria sobre todo en zonas rurales; cancelar inmediatamente, por un mes, el ingreso de vuelos internacionales a los aeropuertos del país, procedentes de naciones con mayor número de contagios; y posponer el pago de servicios básicos como agua y luz, así como autorizar líneas de crédito, al 0% de interés a productores de alimentos e insumos de higiene, limpieza y médicos, con el objetivo de evitar el desabasto.

En lo personal, como diputada federal, elaboré un punto de acuerdo con el fin de que el gobierno presente un paquete fiscal para aligerar la carga tributaria a los empresarios y, por tanto, menguar todo lo que se pueda esta crisis en la que ya están inmersos. Los estados, por ejemplo, podrían exentarlos de 30 a 90 días del Impuesto sobre la Nómina. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), a través del Servicio de Administración Tributaria (SAT) podría ampliar el plazo para realizar la declaración anual, además de dispensar de 30 a 90 días del Impuesto Sobre la Renta (ISR), eliminar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) de los meses abril y mayo, otorgar financiamientos para MIPYMES a través de la Banca de Desarrollo y, en apoyo al sector turístico, la suspensión temporal del Impuesto por Prestación de Servicio de Hospedaje.

No podemos cruzarnos de brazos. Debemos tomar acciones inmediatas para que nuestra economía no se derrumbe. Esto apenas empieza, unidos como siempre, saldremos adelante.

Diputada federal del PRI

@AnilúIngram