/ miércoles 5 de diciembre de 2018

El arranque de los nuevos gobiernos

Este sábado 1 de diciembre inició una nueva administración, tanto en el ámbito federal, como en el estatal, con Andrés Manuel López Obrador y Cuitláhuac García Jiménez, respectivamente.

Como ciudadana, mi expectativa es que tengan buenos gobiernos, para que el país siga por buen rumbo, para que el estado recomponga el suyo. Sin embargo, como diputada federal, veo con preocupación la manera en cómo arranca.

Previo a la toma de protesta del Ejecutivo Federal, en la Cámara de Diputados se intentó sacar un paquete de leyes al vapor, como parte de una simulación del inicio de un nuevo gobierno: nada más distante de la verdad.

Me refiero específicamente a la eliminación del fuero constitucional, iniciativa que las y los diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI) votamos en lo general, pero que, ante el engaño que pretendía fraguar Morena, nos reservamos unos artículos.

Hoy, intentando hacer mal uso de su mayoría, sus congresistas pretenden engañar a las y los mexicanos, pues pregonan que ellos buscaban eliminar el fuero cuando, en realidad, su intención era sustituirlo por la inmunidad constitucional.

Por eso, se toparon de frente con nuestra oposición. Lo expusimos en su momento, durante la sesión: esta mentira traiciona la confianza que los mexicanos noblemente depositaron en quien fue electo por 30 millones de votos.

Los priistas reiteramos que nuestra postura es eliminar en su totalidad el fuero constitucional. Ya lo propusimos en anteriores legislaturas y no quitaremos el dedo del renglón hasta conseguirlo.

El país nos demanda que se corten de raíz los privilegios, sin excepción, ni siquiera para el Presidente de la República, que todos los mexicanos enfrenten a la justicia en igualdad de condiciones.

Lo que ellos buscan es dar al Presidente de la República el descomunal y antidemocrático poder de perseguir, amenazar y encarcelar a sus opositores. Como diputada jamás votaré a favor de algo así.

No a los privilegios, pero de verdad, no con mentiras a la opinión pública, no con robos a la voluntad ciudadana, no con traiciones a la palabra empeñada con el pueblo.

Lo que intentan con su iniciativa, es ofender a los ciudadanos, dando atole con el dedo, una práctica que al parecer se está volviendo recurrente, al igual que con la consultitis que padecen, sobre todo cuando las decisiones ya las tomaron ellos con anterioridad, sin evaluar condiciones financieras ni sociales, ahí están de ejemplo el Aeropuerto Internacional de Texcoco, la devastación ecológica del Tren Maya y la Gendarmería Nacional, este último caso curioso, pues durante toda la campaña se la pasó criticando a las fuerzas armadas.

El presupuesto es finito e inalcanzable para todo lo que están prometiendo y, esa intentona de días atrás de querer recortar el presupuesto de las universidades, es inaceptable. No lo permitiremos.

Abusan de su mayoría para acomodar las leyes a su antojo, como con los llamados superdelegados que, lo único que hacen, con estas figuras, es violar la autonomía de los estados, atentando contra el Federalismo.

Por eso insisto en que el rumbo que le están dando al país es el equivocado: así lo demuestran los mercados.

El PRI ya ha sido oposición y una responsable. Es lo mismo que pedimos a este gobierno, que escuche todas las voces, las críticas y los consejos.

Nosotros no dudaremos nunca en apoyar, como lo he venido diciendo, lo que sea en beneficio para el país, pero encontrarán en nosotros una muralla a lo que sea lesivo a las familias, como ya lo hemos hecho con el tema de la inmunidad.

Por eso, nos haremos escuchar cada vez que sea necesario, aquí no se trata de membretes, de carreras políticas, sino del destino de millones de mexicanos y veracruzanos por los próximos seis años. Tenemos que trabajar todos juntos para que México siga avanzando. Deseamos éxito sincero a estos nuevos gobiernos.

@AnilúIngram


Este sábado 1 de diciembre inició una nueva administración, tanto en el ámbito federal, como en el estatal, con Andrés Manuel López Obrador y Cuitláhuac García Jiménez, respectivamente.

Como ciudadana, mi expectativa es que tengan buenos gobiernos, para que el país siga por buen rumbo, para que el estado recomponga el suyo. Sin embargo, como diputada federal, veo con preocupación la manera en cómo arranca.

Previo a la toma de protesta del Ejecutivo Federal, en la Cámara de Diputados se intentó sacar un paquete de leyes al vapor, como parte de una simulación del inicio de un nuevo gobierno: nada más distante de la verdad.

Me refiero específicamente a la eliminación del fuero constitucional, iniciativa que las y los diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI) votamos en lo general, pero que, ante el engaño que pretendía fraguar Morena, nos reservamos unos artículos.

Hoy, intentando hacer mal uso de su mayoría, sus congresistas pretenden engañar a las y los mexicanos, pues pregonan que ellos buscaban eliminar el fuero cuando, en realidad, su intención era sustituirlo por la inmunidad constitucional.

Por eso, se toparon de frente con nuestra oposición. Lo expusimos en su momento, durante la sesión: esta mentira traiciona la confianza que los mexicanos noblemente depositaron en quien fue electo por 30 millones de votos.

Los priistas reiteramos que nuestra postura es eliminar en su totalidad el fuero constitucional. Ya lo propusimos en anteriores legislaturas y no quitaremos el dedo del renglón hasta conseguirlo.

El país nos demanda que se corten de raíz los privilegios, sin excepción, ni siquiera para el Presidente de la República, que todos los mexicanos enfrenten a la justicia en igualdad de condiciones.

Lo que ellos buscan es dar al Presidente de la República el descomunal y antidemocrático poder de perseguir, amenazar y encarcelar a sus opositores. Como diputada jamás votaré a favor de algo así.

No a los privilegios, pero de verdad, no con mentiras a la opinión pública, no con robos a la voluntad ciudadana, no con traiciones a la palabra empeñada con el pueblo.

Lo que intentan con su iniciativa, es ofender a los ciudadanos, dando atole con el dedo, una práctica que al parecer se está volviendo recurrente, al igual que con la consultitis que padecen, sobre todo cuando las decisiones ya las tomaron ellos con anterioridad, sin evaluar condiciones financieras ni sociales, ahí están de ejemplo el Aeropuerto Internacional de Texcoco, la devastación ecológica del Tren Maya y la Gendarmería Nacional, este último caso curioso, pues durante toda la campaña se la pasó criticando a las fuerzas armadas.

El presupuesto es finito e inalcanzable para todo lo que están prometiendo y, esa intentona de días atrás de querer recortar el presupuesto de las universidades, es inaceptable. No lo permitiremos.

Abusan de su mayoría para acomodar las leyes a su antojo, como con los llamados superdelegados que, lo único que hacen, con estas figuras, es violar la autonomía de los estados, atentando contra el Federalismo.

Por eso insisto en que el rumbo que le están dando al país es el equivocado: así lo demuestran los mercados.

El PRI ya ha sido oposición y una responsable. Es lo mismo que pedimos a este gobierno, que escuche todas las voces, las críticas y los consejos.

Nosotros no dudaremos nunca en apoyar, como lo he venido diciendo, lo que sea en beneficio para el país, pero encontrarán en nosotros una muralla a lo que sea lesivo a las familias, como ya lo hemos hecho con el tema de la inmunidad.

Por eso, nos haremos escuchar cada vez que sea necesario, aquí no se trata de membretes, de carreras políticas, sino del destino de millones de mexicanos y veracruzanos por los próximos seis años. Tenemos que trabajar todos juntos para que México siga avanzando. Deseamos éxito sincero a estos nuevos gobiernos.

@AnilúIngram