/ miércoles 10 de julio de 2019

¿Encubren a fiscal violador?

Mucho se ha criticado al gobernador Cuitláhuac García y a su secretario de Gobierno, Éric Cisneros, por su reiterada insistencia de remover a Jorge Winckler de la Fiscalía General del Estado, lo que se ha tomado como un asunto de revancha personal.

Pero hay cosas y casos tan aberrantes que se han venido encubriendo en la parcela de Winckler que sin lugar a dudas le vienen a dar la razón al mandatario veracruzano y al titular de la SEGOB por el fallido funcionamiento de este organismo constitucionalmente autónomo encargado de procurar justicia.

Y es que sin aludir a otros actos criminales de alto impacto que todavía continúan impunes –como el homicidio del activista xalapeño, defensor de derechos humanos, Abiram Hernández, o la ejecución de la alcaldesa de Mixtla de Altamirano, Maricela Vallejo Orea–, ahora ha salido a relucir en un diario nacional el indignante caso de Bernardo “N”, un joven futbolista que militaba en el club Tiburones Rojos y que a finales de 2018 fue víctima de abuso sexual.

Lo grave de todo esto es que según la versión periodística, el futbolista y sus padres acusan que la demanda está estancada en el municipio de Boca del Río, en donde el presunto victimario, Ángel N, además de ser promotor futbolístico se desempeña como fiscal por la presunta protección de un influyente familiar que es directivo de un popular diario porteño muy afín al ex gobernador panista Miguel Ángel Yunes y a su fiscal general Jorge Winckler.
El caso ya escaló hasta el gobierno federal, pues los padres de la víctima intentaron el 28 de febrero pasado entregarle personalmente en Palacio Nacional una carta al Presidente para pedirle que se hiciera justicia, pues aseguran que ante el apoyo que tiene Ángel N de la Fiscalía, el juicio no está siendo imparcial.

“Yo lo que quiero es que llegue a oídos de López Obrador, que se vea, que me digan que me recibe Cuitláhuac (García, Gobernador de Veracruz) y le explique el problema, que sea pareja la pelea. Eso es lo que queremos”, clamó Aurelio “N”, padre del futbolista, quien acusó que ni siquiera han recibido las notificaciones para presentarse a las audiencias en el Juzgado de Boca del Río a cargo del juez José Clemente Zorrilla Rostro.

Entrevistado ahora sobre la carta que le entregaron hace más de cuatro meses los padres del futbolista abusado sexualmente, el vocero presidencial Jesús Ramírez declaró que “tuvimos conocimiento del caso y yo canalicé la petición, porque era una denuncia grave, al Gobierno de Veracruz –porque con la Fiscalía estaba más complicado– y con la Secretaría de Gobernación, al área que se encarga de víctimas...”


Mucho se ha criticado al gobernador Cuitláhuac García y a su secretario de Gobierno, Éric Cisneros, por su reiterada insistencia de remover a Jorge Winckler de la Fiscalía General del Estado, lo que se ha tomado como un asunto de revancha personal.

Pero hay cosas y casos tan aberrantes que se han venido encubriendo en la parcela de Winckler que sin lugar a dudas le vienen a dar la razón al mandatario veracruzano y al titular de la SEGOB por el fallido funcionamiento de este organismo constitucionalmente autónomo encargado de procurar justicia.

Y es que sin aludir a otros actos criminales de alto impacto que todavía continúan impunes –como el homicidio del activista xalapeño, defensor de derechos humanos, Abiram Hernández, o la ejecución de la alcaldesa de Mixtla de Altamirano, Maricela Vallejo Orea–, ahora ha salido a relucir en un diario nacional el indignante caso de Bernardo “N”, un joven futbolista que militaba en el club Tiburones Rojos y que a finales de 2018 fue víctima de abuso sexual.

Lo grave de todo esto es que según la versión periodística, el futbolista y sus padres acusan que la demanda está estancada en el municipio de Boca del Río, en donde el presunto victimario, Ángel N, además de ser promotor futbolístico se desempeña como fiscal por la presunta protección de un influyente familiar que es directivo de un popular diario porteño muy afín al ex gobernador panista Miguel Ángel Yunes y a su fiscal general Jorge Winckler.
El caso ya escaló hasta el gobierno federal, pues los padres de la víctima intentaron el 28 de febrero pasado entregarle personalmente en Palacio Nacional una carta al Presidente para pedirle que se hiciera justicia, pues aseguran que ante el apoyo que tiene Ángel N de la Fiscalía, el juicio no está siendo imparcial.

“Yo lo que quiero es que llegue a oídos de López Obrador, que se vea, que me digan que me recibe Cuitláhuac (García, Gobernador de Veracruz) y le explique el problema, que sea pareja la pelea. Eso es lo que queremos”, clamó Aurelio “N”, padre del futbolista, quien acusó que ni siquiera han recibido las notificaciones para presentarse a las audiencias en el Juzgado de Boca del Río a cargo del juez José Clemente Zorrilla Rostro.

Entrevistado ahora sobre la carta que le entregaron hace más de cuatro meses los padres del futbolista abusado sexualmente, el vocero presidencial Jesús Ramírez declaró que “tuvimos conocimiento del caso y yo canalicé la petición, porque era una denuncia grave, al Gobierno de Veracruz –porque con la Fiscalía estaba más complicado– y con la Secretaría de Gobernación, al área que se encarga de víctimas...”