/ jueves 16 de diciembre de 2021

¿Es tan difícil ofrecer disculpas?

Cuestión de estilos, nos dicen políticos de viejo cuño, con relación a la recolecta que hace Morena de diputados y alcaldes electos que hasta hace poco militaban o simpatizaban con otros partidos.

¿Por qué cuestión de estilos?, pues dicen eso porque desde siempre los que tienen el pandero en la mano han buscado quitarle, a sus opositores, a sus militantes distinguidos.

Por eso que ahora desde la cúpula veracruzana de Morena hayan maniobrado para arrebatarle diputadas al PRD y alcaldes a otras organizaciones, no tiene nada de nuevo, nos indican.

Lo que sí tiene de nuevo es que se haga público para que todo el mundo jarocho se entere, nos dicen estos políticos de viejo cuño. ¿Qué quieren decir con esto? Nos explican que tradicionalmente los que han tenido el poder les quitan a sus militantes estrellas a sus opositores, pero...

Pero dan a conocer el cambio de unos cuántos y la mayoría no abandona su barco, aunque responda a otros intereses.

Guardan esa apariencia; su militancia ante la opinión pública es una, aunque en privado responden a los intereses (a la hora de operar electoralmente o de votar leyes importantes) de quienes despachan en el Palacio.

Ahora se cambió de estilo. Se anuncia a los cuatro vientos y se muestra a los que brincan de un lugar a otro. Cuestión de estilos, dicen los políticos de viejo cuño que nos recuerdan también la frase del politólogo tuxpeño Jesús Reyes Heroles: la forma es fondo.

Hoy o en cualquier otro momento, la diputada veracruzana Anilú Ingram Vallines presentará varias denuncias (porque lo hará en distintas instancias) en contra del secretario de Salud, Roberto Ramos Alor, acusándolo de violencia política en razón de género. Las denuncias serán ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción, la Contraloría, el Organismo Público Local Electoral (OPLE), el Tribunal Estatal de Justicia Administrativa y el Tribunal Electoral de Veracruz (TEV).

Al respecto, personas que se han especializado en el tema de violencia hacia las mujeres en razón de género, nos comentan que debe haber varios sorprendidos por la reacción de la legisladora.

Nos dicen que puede haber quien piense que está exagerando o cuestiones parecidas, pero nos señalan que si en todas las instancias que recibirán las denuncias se actúa imparcialmente, el referido funcionario será sancionado.

Nos exponen que, desgraciadamente, aún persiste una mentalidad de que en la vida cotidiana se pueden hacer comentarios agresivos, burlas, comparaciones o "piropos" y que esas expresiones deben tomarse como graciosas o agradables.

Nos hacen ver que si en algo se debe trabajar es en la erradicación de frases "populares" que representan violencia de género. Y es que, en un estado como Veracruz en el que hasta octubre de este año se habían contabilizado 77 feminicidios, el uso de una frase como "Antes muertas que sencillas" resulta no solo de mal gusto sino completamente reprobable.

Cuestión de estilos, nos dicen políticos de viejo cuño, con relación a la recolecta que hace Morena de diputados y alcaldes electos que hasta hace poco militaban o simpatizaban con otros partidos.

¿Por qué cuestión de estilos?, pues dicen eso porque desde siempre los que tienen el pandero en la mano han buscado quitarle, a sus opositores, a sus militantes distinguidos.

Por eso que ahora desde la cúpula veracruzana de Morena hayan maniobrado para arrebatarle diputadas al PRD y alcaldes a otras organizaciones, no tiene nada de nuevo, nos indican.

Lo que sí tiene de nuevo es que se haga público para que todo el mundo jarocho se entere, nos dicen estos políticos de viejo cuño. ¿Qué quieren decir con esto? Nos explican que tradicionalmente los que han tenido el poder les quitan a sus militantes estrellas a sus opositores, pero...

Pero dan a conocer el cambio de unos cuántos y la mayoría no abandona su barco, aunque responda a otros intereses.

Guardan esa apariencia; su militancia ante la opinión pública es una, aunque en privado responden a los intereses (a la hora de operar electoralmente o de votar leyes importantes) de quienes despachan en el Palacio.

Ahora se cambió de estilo. Se anuncia a los cuatro vientos y se muestra a los que brincan de un lugar a otro. Cuestión de estilos, dicen los políticos de viejo cuño que nos recuerdan también la frase del politólogo tuxpeño Jesús Reyes Heroles: la forma es fondo.

Hoy o en cualquier otro momento, la diputada veracruzana Anilú Ingram Vallines presentará varias denuncias (porque lo hará en distintas instancias) en contra del secretario de Salud, Roberto Ramos Alor, acusándolo de violencia política en razón de género. Las denuncias serán ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción, la Contraloría, el Organismo Público Local Electoral (OPLE), el Tribunal Estatal de Justicia Administrativa y el Tribunal Electoral de Veracruz (TEV).

Al respecto, personas que se han especializado en el tema de violencia hacia las mujeres en razón de género, nos comentan que debe haber varios sorprendidos por la reacción de la legisladora.

Nos dicen que puede haber quien piense que está exagerando o cuestiones parecidas, pero nos señalan que si en todas las instancias que recibirán las denuncias se actúa imparcialmente, el referido funcionario será sancionado.

Nos exponen que, desgraciadamente, aún persiste una mentalidad de que en la vida cotidiana se pueden hacer comentarios agresivos, burlas, comparaciones o "piropos" y que esas expresiones deben tomarse como graciosas o agradables.

Nos hacen ver que si en algo se debe trabajar es en la erradicación de frases "populares" que representan violencia de género. Y es que, en un estado como Veracruz en el que hasta octubre de este año se habían contabilizado 77 feminicidios, el uso de una frase como "Antes muertas que sencillas" resulta no solo de mal gusto sino completamente reprobable.