/ martes 17 de diciembre de 2019

Evo se enojó; quería 6 meses en México

Evo Morales estaba contento y cómodo en México. Se sentía como turista con gastos pagados en un enorme hotel de cinco estrellas. Comía en buenos restaurantes, era huésped distinguido, lo homenajeaban en centros de estudios, y encima de ello, aprovechaba sus paseos en medios de comunicación para lanzar mensajes hacia Bolivia.

Evo vivía bien en nuestro país, no tenía pensado moverse en el corto plazo. De hecho, ya estaba decidido que desde aquí arrancaría su plan para buscar recuperar el poder. México era su “cuarto de guerra”, su gran búnker.

Es mentira que en el plan de Evo Morales estaba moverse a otro país, de hecho, le agradaba estar cerca de Trump sin que se metiera con él, pues de esa manera enviaba un mensaje de poder a quienes le arrebataron el gobierno en su país. En suma, pensaba brincar de México a Bolivia, de manera directa, sin escala alguna.

Tal como lo revelé desde principios de la semana pasada, en este mismo espacio, Trump pidió que Evo Morales saliera de México a cambio de detener el nombramiento de cárteles mexicanos como terroristas. Al gobierno de López Obrador no le quedó de otra, y a regañadientes, accedió.

“La verdad de las cosas es que Evo se enojó mucho cuando supo que no podíamos sostenerlo más aquí. Y no era para menos, todo su plan tenía que modificarse. Políticamente hablando, no se comunicaba lo mismo desde México que en Argentina. Evo hizo un gran coraje”, me dijo una fuente cercana al caso.

Por eso Morales se fue así: de manera abrupta, de un día para otro. Me comentan que el plan nunca fue que “nos abandonara” tan rápido, incluso estaban programados más encuentros con estudiantes, entrevistas en medios y homenajes. Todo se cayó. Evo se molestó y partió rápidamente a Cuba.

De hecho, antes de partir, al único que agradeció fue a su amigo López Obrador, aunque no comulgara con la decisión que tomó de ceder ante Trump. “Evo en México no será lo mismo que Evo en Argentina, sobre todo por el plan que trae de regresar al poder, Evo quería cuando menos seis meses en México”, me afirmaron fuentes bien enteradas.

alejandroaguirre77@gmail.com

Twitter: @aaguirre_g

www.alejandroaguirre.com.mx

Evo Morales estaba contento y cómodo en México. Se sentía como turista con gastos pagados en un enorme hotel de cinco estrellas. Comía en buenos restaurantes, era huésped distinguido, lo homenajeaban en centros de estudios, y encima de ello, aprovechaba sus paseos en medios de comunicación para lanzar mensajes hacia Bolivia.

Evo vivía bien en nuestro país, no tenía pensado moverse en el corto plazo. De hecho, ya estaba decidido que desde aquí arrancaría su plan para buscar recuperar el poder. México era su “cuarto de guerra”, su gran búnker.

Es mentira que en el plan de Evo Morales estaba moverse a otro país, de hecho, le agradaba estar cerca de Trump sin que se metiera con él, pues de esa manera enviaba un mensaje de poder a quienes le arrebataron el gobierno en su país. En suma, pensaba brincar de México a Bolivia, de manera directa, sin escala alguna.

Tal como lo revelé desde principios de la semana pasada, en este mismo espacio, Trump pidió que Evo Morales saliera de México a cambio de detener el nombramiento de cárteles mexicanos como terroristas. Al gobierno de López Obrador no le quedó de otra, y a regañadientes, accedió.

“La verdad de las cosas es que Evo se enojó mucho cuando supo que no podíamos sostenerlo más aquí. Y no era para menos, todo su plan tenía que modificarse. Políticamente hablando, no se comunicaba lo mismo desde México que en Argentina. Evo hizo un gran coraje”, me dijo una fuente cercana al caso.

Por eso Morales se fue así: de manera abrupta, de un día para otro. Me comentan que el plan nunca fue que “nos abandonara” tan rápido, incluso estaban programados más encuentros con estudiantes, entrevistas en medios y homenajes. Todo se cayó. Evo se molestó y partió rápidamente a Cuba.

De hecho, antes de partir, al único que agradeció fue a su amigo López Obrador, aunque no comulgara con la decisión que tomó de ceder ante Trump. “Evo en México no será lo mismo que Evo en Argentina, sobre todo por el plan que trae de regresar al poder, Evo quería cuando menos seis meses en México”, me afirmaron fuentes bien enteradas.

alejandroaguirre77@gmail.com

Twitter: @aaguirre_g

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