/ miércoles 18 de agosto de 2021

Gente de alto riesgo

Estamos navegando en la tercera ola del coronavirus, que al parecer tomó fuerza con la última mutación conocida como Delta, la cual está afectando fuertemente a adultos-jóvenes, jóvenes y niños, los que hoy día están saturando los hospitales y muchos de ellos están muriendo, y los que logran salvarse quedan con secuelas muy severas que pudieran acompañarlos por el resto de sus vidas, entre ellas daño renal y sobre todo, cicatrices y fibrosis pulmonar.

Si bien también se están contagiando adultos y personas de la tercera edad a pesar de estar vacunados, con la ventaja que gracias a la vacuna el periodo de enfermedad es relativamente más corto, menos grave y con buena recuperación.

Con todo y que la vacunación no va tan rápido como desearíamos, al menos la población de mayor riesgo está vacunada, en su mayoría, y que siguiendo las medidas de precaución el riesgo de enfermedad es mucho menor y ya no se ven tantas personas de esa edad enfermas graves y menos hospitalizados.

Lo que no logro entender es que haya personas que contra toda lógica se resisten y hasta se oponen a vacunarse y que continúe la campaña de vacunación y uso de cubrebocas, al grado de haber hecho manifestaciones en contra de aplicarse el biológico y de seguir las medidas preventivas, sin comprender que no sólo se exponen ellos y sus familias, sino que son un peligro para quienes se han vacunado y cumplen con las normas de protección recomendadas. He visto videos de supuestos médicos que dicen que la vacuna no funciona y que es un peligro, otros ilusos que sostienen que con la vacuna aplican un chip que controlará su voluntad o que los matará en un lapso de dos años, y un sinfín de cosas más que la terquedad e ignorancia lleva a la gente a no vacunarse, incluso ni siquiera les aplican las vacunas básicas a sus hijos menores, exponiéndolos a otras enfermedades que hasta hace poco estaban controladas y que con ello también los vuelven peligrosos hacia otros niños con los que convivan. Es más, uno de los principales promotores de no vacunarse recién murió de Covid.

Como en otros países, deberíamos prohibir a esa gente el acceso a lugares públicos como autoservicios, cines, restaurantes y otros donde puedan infectar, mucho menos viajar en transporte público y tratarlos como en los tiempos bíblicos, lejos de la gente, pues si bien tienen derecho a hacer de su cuerpo y su salud lo que quieran, no tienen derecho a dañar y diseminar la enfermedad en la comunidad. Es más, y aunque suene exagerado, los centros de trabajo deberían exigir el certificado de vacunación a sus empleados y de no presentarlo, prohibirles el acceso sin goce de sueldo.

Sé que habrá quien tenga una opinión distinta, pero hemos de hacer consciencia de que gran parte de la responsabilidad para evitar la propagación del virus es de nosotros los ciudadanos, y cuidado con el regreso a las aulas, que sigue siendo un peligro, más ahora que el Covid está atacando a los niños y están muriendo. Ojalá y en breve también los vacunen, ya que se ha comprobado que sí se puede.

Estamos navegando en la tercera ola del coronavirus, que al parecer tomó fuerza con la última mutación conocida como Delta, la cual está afectando fuertemente a adultos-jóvenes, jóvenes y niños, los que hoy día están saturando los hospitales y muchos de ellos están muriendo, y los que logran salvarse quedan con secuelas muy severas que pudieran acompañarlos por el resto de sus vidas, entre ellas daño renal y sobre todo, cicatrices y fibrosis pulmonar.

Si bien también se están contagiando adultos y personas de la tercera edad a pesar de estar vacunados, con la ventaja que gracias a la vacuna el periodo de enfermedad es relativamente más corto, menos grave y con buena recuperación.

Con todo y que la vacunación no va tan rápido como desearíamos, al menos la población de mayor riesgo está vacunada, en su mayoría, y que siguiendo las medidas de precaución el riesgo de enfermedad es mucho menor y ya no se ven tantas personas de esa edad enfermas graves y menos hospitalizados.

Lo que no logro entender es que haya personas que contra toda lógica se resisten y hasta se oponen a vacunarse y que continúe la campaña de vacunación y uso de cubrebocas, al grado de haber hecho manifestaciones en contra de aplicarse el biológico y de seguir las medidas preventivas, sin comprender que no sólo se exponen ellos y sus familias, sino que son un peligro para quienes se han vacunado y cumplen con las normas de protección recomendadas. He visto videos de supuestos médicos que dicen que la vacuna no funciona y que es un peligro, otros ilusos que sostienen que con la vacuna aplican un chip que controlará su voluntad o que los matará en un lapso de dos años, y un sinfín de cosas más que la terquedad e ignorancia lleva a la gente a no vacunarse, incluso ni siquiera les aplican las vacunas básicas a sus hijos menores, exponiéndolos a otras enfermedades que hasta hace poco estaban controladas y que con ello también los vuelven peligrosos hacia otros niños con los que convivan. Es más, uno de los principales promotores de no vacunarse recién murió de Covid.

Como en otros países, deberíamos prohibir a esa gente el acceso a lugares públicos como autoservicios, cines, restaurantes y otros donde puedan infectar, mucho menos viajar en transporte público y tratarlos como en los tiempos bíblicos, lejos de la gente, pues si bien tienen derecho a hacer de su cuerpo y su salud lo que quieran, no tienen derecho a dañar y diseminar la enfermedad en la comunidad. Es más, y aunque suene exagerado, los centros de trabajo deberían exigir el certificado de vacunación a sus empleados y de no presentarlo, prohibirles el acceso sin goce de sueldo.

Sé que habrá quien tenga una opinión distinta, pero hemos de hacer consciencia de que gran parte de la responsabilidad para evitar la propagación del virus es de nosotros los ciudadanos, y cuidado con el regreso a las aulas, que sigue siendo un peligro, más ahora que el Covid está atacando a los niños y están muriendo. Ojalá y en breve también los vacunen, ya que se ha comprobado que sí se puede.

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