/ lunes 25 de enero de 2021

Gobierno con pocos recursos

Hace unos días en la conferencia “La inclusión, la sustentabilidad y el bienestar como imperativos del crecimiento”, que dictó en la Cámara de Diputados el Dr. José Ángel Gurría, donde palabras más, palabras menos, dijo:

“México es un ‘gobierno chiquito’, debido a la poca recaudación fiscal y a la negativa del gobierno federal a endeudarse; considero que debe fortalecerse el ingreso y despetrolizarlo para tener un mayor crecimiento económico”. Y advirtió: cuando en un Estado no hay respeto y atención a la democracia, se cae en la desigualdad; ello trae inestabilidad.

Citó que debido a que la recaudación fiscal es de solo 17 por ciento, el gobierno mexicano es incapaz de solventar al país en cuanto a salud y educación, y comparó la recaudación de los países que integran la OCDE, cuyo promedio es de 36 por ciento. Concluyó que el Estado mexicano es débil debido a la contribución de los ciudadanos.

En varias ocasiones he dicho que el hombre al integrarse a tribus o clanes, su propósito fue buscar el sustento y la seguridad, para lo cual tenía que participar en grupo. Cuando se integró en ciudades, feudos y Estados debía contribuir al gasto público; se establecieron los impuestos, se desarrolló la recaudación en normas, leyes y estados situacionales de los ciudadanos que los obliga al pago.

Lo que cita el Dr. Gurría es cierto si lo comparamos con países donde la población participa con enteros al Estado para que éste tenga la posibilidad de brindar servicios públicos de altura, no solamente los primarios como el manejo de la basura, alumbrado y seguridad, sino también aquellos enfocados a la salud, educación, infraestructura, urbanización y transporte.

Gurría también señaló que en México “hay un problema de movilidad social y de capilaridad social”, que puede implicar a varias generaciones para alcanzar un nivel de bienestar razonablemente comparable con el promedio de los países que integran la OCDE. Mantiene problemas como la pobreza y la desigualdad; una llamada de atención para que se aceleren los procesos del cambio.

Al observar la recaudación total de los impuestos en México, sin considerar los de contribución social, México es el país con más baja recaudación con el 14.1% del PIB, en 2017. Nuestro problema son los ingresos locales; los de las entidades federativas y municipios, cuya recaudación apena raya el 1% del PIB, en los países de la OCDE el promedio es de 5%.

En cuanto a contribuciones por carga tributaria de los trabajadores, México es de los menores dentro de la OCDE con 10.7%, cuando en Bélgica es de 40.7%, entendiendo por tasa de impuesto personal la que paga el trabajador por impuesto sobre la renta (ISR) y pago al Seguro Social, en proporción al salario bruto.

Por lo anterior, podemos observar que tenemos un “gobierno chiquito”, porque así contribuimos los mexicanos, unos con toda la carga, los que están en la formalidad y atados a la normatividad (cautivos), y los informales, un sector de la economía que cada año aumenta.

Finalmente, el último tema tratado por Gurría fue la evasión fiscal y el logro que se dio en la OCDE, con una recuperación de 105 mil millones de euros, al existir una coordinación financiera de instituciones y movimientos de los países miembros, producto de la globalización.

La ciudadanía debe apoyar en mejorar la recaudación de los ingresos municipales y estatales, es la única forma de tener mejores servicios; si no contribuimos, no nos quejemos.

jfadelallave@yahoo.com.mx

Hace unos días en la conferencia “La inclusión, la sustentabilidad y el bienestar como imperativos del crecimiento”, que dictó en la Cámara de Diputados el Dr. José Ángel Gurría, donde palabras más, palabras menos, dijo:

“México es un ‘gobierno chiquito’, debido a la poca recaudación fiscal y a la negativa del gobierno federal a endeudarse; considero que debe fortalecerse el ingreso y despetrolizarlo para tener un mayor crecimiento económico”. Y advirtió: cuando en un Estado no hay respeto y atención a la democracia, se cae en la desigualdad; ello trae inestabilidad.

Citó que debido a que la recaudación fiscal es de solo 17 por ciento, el gobierno mexicano es incapaz de solventar al país en cuanto a salud y educación, y comparó la recaudación de los países que integran la OCDE, cuyo promedio es de 36 por ciento. Concluyó que el Estado mexicano es débil debido a la contribución de los ciudadanos.

En varias ocasiones he dicho que el hombre al integrarse a tribus o clanes, su propósito fue buscar el sustento y la seguridad, para lo cual tenía que participar en grupo. Cuando se integró en ciudades, feudos y Estados debía contribuir al gasto público; se establecieron los impuestos, se desarrolló la recaudación en normas, leyes y estados situacionales de los ciudadanos que los obliga al pago.

Lo que cita el Dr. Gurría es cierto si lo comparamos con países donde la población participa con enteros al Estado para que éste tenga la posibilidad de brindar servicios públicos de altura, no solamente los primarios como el manejo de la basura, alumbrado y seguridad, sino también aquellos enfocados a la salud, educación, infraestructura, urbanización y transporte.

Gurría también señaló que en México “hay un problema de movilidad social y de capilaridad social”, que puede implicar a varias generaciones para alcanzar un nivel de bienestar razonablemente comparable con el promedio de los países que integran la OCDE. Mantiene problemas como la pobreza y la desigualdad; una llamada de atención para que se aceleren los procesos del cambio.

Al observar la recaudación total de los impuestos en México, sin considerar los de contribución social, México es el país con más baja recaudación con el 14.1% del PIB, en 2017. Nuestro problema son los ingresos locales; los de las entidades federativas y municipios, cuya recaudación apena raya el 1% del PIB, en los países de la OCDE el promedio es de 5%.

En cuanto a contribuciones por carga tributaria de los trabajadores, México es de los menores dentro de la OCDE con 10.7%, cuando en Bélgica es de 40.7%, entendiendo por tasa de impuesto personal la que paga el trabajador por impuesto sobre la renta (ISR) y pago al Seguro Social, en proporción al salario bruto.

Por lo anterior, podemos observar que tenemos un “gobierno chiquito”, porque así contribuimos los mexicanos, unos con toda la carga, los que están en la formalidad y atados a la normatividad (cautivos), y los informales, un sector de la economía que cada año aumenta.

Finalmente, el último tema tratado por Gurría fue la evasión fiscal y el logro que se dio en la OCDE, con una recuperación de 105 mil millones de euros, al existir una coordinación financiera de instituciones y movimientos de los países miembros, producto de la globalización.

La ciudadanía debe apoyar en mejorar la recaudación de los ingresos municipales y estatales, es la única forma de tener mejores servicios; si no contribuimos, no nos quejemos.

jfadelallave@yahoo.com.mx