/ miércoles 8 de julio de 2020

Incapacidad que sale cara

Hipólito Rodríguez Herrero pasará a la historia como un alcalde gris, anodino, ineficaz...

Como un gobernante que no cumplió las expectativas de quienes se sumaron venturosos a la ola de la cuarta transformación nacional y que pensaban que su mandato marcaría la diferencia con las administraciones anteriores de la capital.

Antes del inicio de la pandemia, cuando todavía podía subirme sin temor a taxis o recorrer cafés, conversar con boleros del parque Juárez, del parque de Los Sauces o del mercado Jáuregui, difícilmente lograba escuchar alguna opinión positiva de este académico metido a político.

En reuniones de amigos, en encuentros, conversatorios, en charlas con exfuncionarios o trabajadores actuales, la imagen de este hombre oriundo de la Ciudad de México, por los suelos. Más allá de su forma de ser, de su falta de carisma, a Hipólito Rodríguez Herrero se le juzgará por sus obras.

Apenas el pasado 3 de julio, cuando anunció que ya se licitarían las obras para la ampliación del relleno sanitario de El Tronconal, el espacio que criticó, anatemizó y por el cual inició un litigio con la empresa administradora, acusando de corrupción al gobierno municipal pasado, el exalcalde Américo Zúñiga Martínez salió a mostrarle su incoherencia, en un hilo de Twitter que por su claridad, bien vale la pena reproducir.

Desde su cuenta @americozuniga, el exmunícipe capitalino, escribió: Todo un problema el tema del relleno sanitario (hilo). 1. El alcalde se cansó señalando que no era viable en El Tronconal. 2. Salió a buscar opciones incluso fuera de Xalapa, Emiliano Zapata, Veracruz, Villa Aldama, etcétera. 3. Nadie le permitió, naturalmente, depositar ahí los residuos. 4. Gastó un dineral cancelando el contrato con la empresa concesionaria. 5. Detuvo 180 millones de pesos, ya entregados por Banobras para el biodigestor más moderno de América Latina. 6. Generó un gran conflicto con los trabajadores de Limpia Pública quienes lo señalan de omiso. 7. Compra, con dinero de los xalapeños, terrenos para ampliar (sí, ampliar) el relleno sanitario justamente en el lugar que desacreditó en un principio: El Tronconal. 8. Licita los trabajos de una ampliación que no verá en su administración. 9. La terquedad y el capricho le sale muy caro al Ayuntamiento. No hay nada que presumir en materia de disposiciones de residuos urbanos en #Xalapa. 10. Pero aún es más caro para la sociedad xalapeña tener a un arrogante presidente municipal, incapaz de reconocer camino andado. 11. #Xalapa, con recursos millonarios perdidos y sin la oportunidad histórica de ser ejemplo de gestión de medio ambiente, sigue con el problema (fin del hilo).

El hilo, convertido en nota en el portal Al Calor Político, refiere en su cabeza: “Américo fustiga a Hipólito por gastar millones en relleno sanitario que desdeñó”.

La Real Academia de la Lengua define así el verbo “fustigar”: 1. Golpear con una fusta (vara flexible o un látigo con una trencilla de correa en la punta) a una persona o a un animal. 2. Vituperar, censurar con dureza algo o a alguien”.

La palabra describe a la perfección el latigazo tuitero de Zúñiga Martínez al munícipe que desde el primer día ha venido presumiendo sus convicciones por una Xalapa sustentable.

Sí, ha hecho alguna cosa con las luminarias, ha intentado poner en marcha, sin éxito, un programa de separación de residuos, pero lo que ya tenía en charola de plata para echar a andar, lo desechó, literalmente, por soberbia e intereses políticos.

Como nunca en la historia de esta capital el viento había corrido tan a favor de un presidente municipal: con un mandatario nacional aliado, un gobierno estatal a su favor y superávit económico, para que no se detuviera un solo minuto el servicio del gobierno municipal a los xalapeños.

En el último día de su mandato, según el propio Américo Zúñiga informó, Xalapa tenía en caja 330 millones de pesos para Hipólito Rodríguez. 142.4 millones de pesos en cuentas bancarias de la Tesorería municipal; 38 millones 031 mil 612.40 pesos de la Comisión Municipal de Agua Potable y Saneamiento y 180 millones de pesos del Fondo Mundial para el Medio Ambiente, para la construcción de un biodigestor.

Como bien lo dice Zúñiga Martínez, Xalapa perdió estos recursos millonarios y también la oportunidad histórica de ser ejemplo de gestión de medio ambiente. Todo, por la incapacidad de un gobierno y la soberbia de un gobernante. Ni hablar.

Nos vemos los jueves.

valeramk@hotmail.com

Hipólito Rodríguez Herrero pasará a la historia como un alcalde gris, anodino, ineficaz...

Como un gobernante que no cumplió las expectativas de quienes se sumaron venturosos a la ola de la cuarta transformación nacional y que pensaban que su mandato marcaría la diferencia con las administraciones anteriores de la capital.

Antes del inicio de la pandemia, cuando todavía podía subirme sin temor a taxis o recorrer cafés, conversar con boleros del parque Juárez, del parque de Los Sauces o del mercado Jáuregui, difícilmente lograba escuchar alguna opinión positiva de este académico metido a político.

En reuniones de amigos, en encuentros, conversatorios, en charlas con exfuncionarios o trabajadores actuales, la imagen de este hombre oriundo de la Ciudad de México, por los suelos. Más allá de su forma de ser, de su falta de carisma, a Hipólito Rodríguez Herrero se le juzgará por sus obras.

Apenas el pasado 3 de julio, cuando anunció que ya se licitarían las obras para la ampliación del relleno sanitario de El Tronconal, el espacio que criticó, anatemizó y por el cual inició un litigio con la empresa administradora, acusando de corrupción al gobierno municipal pasado, el exalcalde Américo Zúñiga Martínez salió a mostrarle su incoherencia, en un hilo de Twitter que por su claridad, bien vale la pena reproducir.

Desde su cuenta @americozuniga, el exmunícipe capitalino, escribió: Todo un problema el tema del relleno sanitario (hilo). 1. El alcalde se cansó señalando que no era viable en El Tronconal. 2. Salió a buscar opciones incluso fuera de Xalapa, Emiliano Zapata, Veracruz, Villa Aldama, etcétera. 3. Nadie le permitió, naturalmente, depositar ahí los residuos. 4. Gastó un dineral cancelando el contrato con la empresa concesionaria. 5. Detuvo 180 millones de pesos, ya entregados por Banobras para el biodigestor más moderno de América Latina. 6. Generó un gran conflicto con los trabajadores de Limpia Pública quienes lo señalan de omiso. 7. Compra, con dinero de los xalapeños, terrenos para ampliar (sí, ampliar) el relleno sanitario justamente en el lugar que desacreditó en un principio: El Tronconal. 8. Licita los trabajos de una ampliación que no verá en su administración. 9. La terquedad y el capricho le sale muy caro al Ayuntamiento. No hay nada que presumir en materia de disposiciones de residuos urbanos en #Xalapa. 10. Pero aún es más caro para la sociedad xalapeña tener a un arrogante presidente municipal, incapaz de reconocer camino andado. 11. #Xalapa, con recursos millonarios perdidos y sin la oportunidad histórica de ser ejemplo de gestión de medio ambiente, sigue con el problema (fin del hilo).

El hilo, convertido en nota en el portal Al Calor Político, refiere en su cabeza: “Américo fustiga a Hipólito por gastar millones en relleno sanitario que desdeñó”.

La Real Academia de la Lengua define así el verbo “fustigar”: 1. Golpear con una fusta (vara flexible o un látigo con una trencilla de correa en la punta) a una persona o a un animal. 2. Vituperar, censurar con dureza algo o a alguien”.

La palabra describe a la perfección el latigazo tuitero de Zúñiga Martínez al munícipe que desde el primer día ha venido presumiendo sus convicciones por una Xalapa sustentable.

Sí, ha hecho alguna cosa con las luminarias, ha intentado poner en marcha, sin éxito, un programa de separación de residuos, pero lo que ya tenía en charola de plata para echar a andar, lo desechó, literalmente, por soberbia e intereses políticos.

Como nunca en la historia de esta capital el viento había corrido tan a favor de un presidente municipal: con un mandatario nacional aliado, un gobierno estatal a su favor y superávit económico, para que no se detuviera un solo minuto el servicio del gobierno municipal a los xalapeños.

En el último día de su mandato, según el propio Américo Zúñiga informó, Xalapa tenía en caja 330 millones de pesos para Hipólito Rodríguez. 142.4 millones de pesos en cuentas bancarias de la Tesorería municipal; 38 millones 031 mil 612.40 pesos de la Comisión Municipal de Agua Potable y Saneamiento y 180 millones de pesos del Fondo Mundial para el Medio Ambiente, para la construcción de un biodigestor.

Como bien lo dice Zúñiga Martínez, Xalapa perdió estos recursos millonarios y también la oportunidad histórica de ser ejemplo de gestión de medio ambiente. Todo, por la incapacidad de un gobierno y la soberbia de un gobernante. Ni hablar.

Nos vemos los jueves.

valeramk@hotmail.com

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