/ jueves 9 de diciembre de 2021

Inseguridad carretera, preocupante

Nos comentan con preocupación la inseguridad que se vive en el tramo carretero que va de Jáltipan a Cosoleacaque, en el sur de la entidad. Y es que, el lunes pasado, sujetos armados tomaron un autobús de la línea Sotavento y le prendieron fuego. Nos adelantan que esta acción podría ir dirigida al concesionario.

También nos hacen saber que, previamente, los pasajeros fueron despojados de sus pertenencias y amenazados y que, aunque cuerpos de auxilio acudieron al punto para tratar de sofocar el incendio, el fuego que ya había consumido más de la mitad del autobús. No hubo personas lesionadas o fallecidas.

Ante esto, nos piden difundir el llamado de atención a las autoridades competentes a fin de reforzar los operativos en la zona, y es que, con la llegada de la temporada navideña el flujo de personas incrementa en esta vialidad.

Se acabaron las comparecencias de los secretarios de gabinete y con ellas, la oportunidad de las y los legisladores locales de confrontar a los titulares de la administración estatal por los aciertos y desaciertos de este año.

En ese marco, nos hacen ver la participación de varios integrantes de la actual legislatura al momento de cuestionar las anomalías detectadas. Uno de los casos más claros, nos dicen, fue el de la diputada Anilú Ingram Vallines, quien acudió a escuchar las comparecencias, se informó e hizo cuestionamientos. Y más allá de eso, también denunció irregularidades no sólo en materia de presupuesto, sino que fue la voz de mujeres que han recibido acoso y violencia en dependencias estatales.

Estos cuestionamientos, nos hacen ver, no fueron bien tomados por los funcionarios del gobierno al grado de que un par de ellos evidenciaron actos que podrían considerarse como violencia de género.

El primero de ellos, el cometido por el titular de la Secretaría de Salud de Veracruz, Roberto Ramos Alor utilizó la frase “Antes muertas que sencillas”.

El otro termino cuestionable que recibió la legisladora fue el utilizado por contralora general del estado, Mercedes Santoyo, quien llamó “feminazi” a la lucha feminista, durante la etapa de preguntas y respuestas de su comparecencia anual ante el Congreso del Estado.

Nos comentan con preocupación la inseguridad que se vive en el tramo carretero que va de Jáltipan a Cosoleacaque, en el sur de la entidad. Y es que, el lunes pasado, sujetos armados tomaron un autobús de la línea Sotavento y le prendieron fuego. Nos adelantan que esta acción podría ir dirigida al concesionario.

También nos hacen saber que, previamente, los pasajeros fueron despojados de sus pertenencias y amenazados y que, aunque cuerpos de auxilio acudieron al punto para tratar de sofocar el incendio, el fuego que ya había consumido más de la mitad del autobús. No hubo personas lesionadas o fallecidas.

Ante esto, nos piden difundir el llamado de atención a las autoridades competentes a fin de reforzar los operativos en la zona, y es que, con la llegada de la temporada navideña el flujo de personas incrementa en esta vialidad.

Se acabaron las comparecencias de los secretarios de gabinete y con ellas, la oportunidad de las y los legisladores locales de confrontar a los titulares de la administración estatal por los aciertos y desaciertos de este año.

En ese marco, nos hacen ver la participación de varios integrantes de la actual legislatura al momento de cuestionar las anomalías detectadas. Uno de los casos más claros, nos dicen, fue el de la diputada Anilú Ingram Vallines, quien acudió a escuchar las comparecencias, se informó e hizo cuestionamientos. Y más allá de eso, también denunció irregularidades no sólo en materia de presupuesto, sino que fue la voz de mujeres que han recibido acoso y violencia en dependencias estatales.

Estos cuestionamientos, nos hacen ver, no fueron bien tomados por los funcionarios del gobierno al grado de que un par de ellos evidenciaron actos que podrían considerarse como violencia de género.

El primero de ellos, el cometido por el titular de la Secretaría de Salud de Veracruz, Roberto Ramos Alor utilizó la frase “Antes muertas que sencillas”.

El otro termino cuestionable que recibió la legisladora fue el utilizado por contralora general del estado, Mercedes Santoyo, quien llamó “feminazi” a la lucha feminista, durante la etapa de preguntas y respuestas de su comparecencia anual ante el Congreso del Estado.