/ domingo 4 de agosto de 2019

Justicia por propia mano

En la zona centro de Veracruz la inseguridad y la falta de credibilidad en las autoridades han provocado serios problemas.

El gobierno ha sido rebasado y algunos sectores de la sociedad optan por buscar justicia por propia mano, en algunos casos por la desconfianza en las autoridades y, en otros, por lo que considera agravios de parte de los propios cuerpos policiacos.

El pasado 10 de julio una turba armada y encapuchada linchó a un presunto secuestrador en el municipio de Maltrata.

La gente del lugar interceptó al sujeto, lo capturó y le dio muerte frente a las instalaciones de la comandancia de policía, donde encerraron a los pocos elementos policiacos que se encontraban de guardia.

Los autores del linchamiento señalaron que las autoridades protegían al acusado y que por eso le dieron muerte, en un acto desesperado.

A menos de 80 kilómetros de Maltrata, también en la zona centro de Veracruz, este sábado por la noche un grupo de taxistas protestó por la muerte, en la comandancia de policía, de un trabajador del volante.

El taxista muerto en la comandancia había sido detenido; posterior a su captura, murió de forma inexplicable y ello provocó la irritación del gremio.

Enardecidos, los taxistas acudieron a la comandancia de policía en busca de explicaciones; la autoridad fue incapaz de controlar la situación; de la protesta, los manifestantes pasaron a las acusaciones contra los elementos policiales; y de ahí a la quema de una patrulla, justo en las goteras de las instalaciones de la Policía.

Hubo disparos y se habló de tres personas lesionadas.

Unas horas después, elementos de Seguridad Pública y de la Guardia Nacional acudieron al lugar, donde desarmaron a los policías municipales, que rindieron su declaración en torno a la muerte del taxista.

En el lugar circula la versión en el sentido de que se trató de un paro cardiorrespiratorio provocado por el excesivo consumo de alcohol; una congestión alcohólica; sin embargo, los taxistas inconformes por la actuación de los elementos del orden no sólo tomaron la comandancia y voltearon e incendiaron una patrulla, sino que bloquearon la entrada a esa cabecera.

El punto es que sin importar si el taxista detenido había incurrido o no en una falta o en una violación a la ley; sin importar si murió por congestión o por la participación de los elementos de la Policía Municipal, es evidente el ánimo social con relación a la autoridad.

El común denominador en los casos de Maltrata y Huatusco es la desconfianza de la sociedad en las instancias de gobierno; y la evidente disposición de la gente por hacerse justicia por propia mano, sin importar las consecuencias.

ACCIONES CONTRA “OBRAS FANTASMA”

Si las “empresas fantasma” se han vuelto famosas en los últimos gobiernos, ni se diga de las “obras fantasma”.

Durante años, muchas administraciones hicieron uso de esta estrategia fraudulenta para lucrar con los recursos públicos.

Era tan fácil poner en el papel que la obra “x” o la obra “y” estaba concluida, pero nomás, a la vista de la gente los trabajos nunca existieron.

En algunos casos, la gente iba a consultar o realizar gestiones y la siguiente administración le decía “qué ya se acabaron su calle, si fue pavimentada durante tal periodo”. Y sí, el pueblo se quedaba asombrado por esa “obra fantasma”, pero nunca se podía hacer nada, porque o bien el delito prescribía o se quedaba en el olvido de las quejas nunca atendidas por la lenta burocracia.

Por eso llama la atención que para combatir ese tipo de irregularidades, el Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz haya creado herramientas para que el ciudadano pueda quejarse o denunciar si en algún lugar no se está haciendo la obra programada.

La aplicación “ORFIS móvil” ofrece a los ciudadanos y a los servidores públicos municipales la información más relevante sobre la Fiscalización Superior en el Estado, a través de un medio portátil, que además permite interponer quejas y denuncias sobre posibles irregularidades en la ejecución de las obras públicas, o en la actuación de los funcionarios.

De esta manera el Orfis está cerca de los ciudadanos y los propios veracruzanos se convierten en contralores de sus gobiernos y municipios. Así que con este tipo de herramientas la lucha contra la corrupción va en serio y el involucramiento de los ciudadanos es una garantía. @luisromero85


En la zona centro de Veracruz la inseguridad y la falta de credibilidad en las autoridades han provocado serios problemas.

El gobierno ha sido rebasado y algunos sectores de la sociedad optan por buscar justicia por propia mano, en algunos casos por la desconfianza en las autoridades y, en otros, por lo que considera agravios de parte de los propios cuerpos policiacos.

El pasado 10 de julio una turba armada y encapuchada linchó a un presunto secuestrador en el municipio de Maltrata.

La gente del lugar interceptó al sujeto, lo capturó y le dio muerte frente a las instalaciones de la comandancia de policía, donde encerraron a los pocos elementos policiacos que se encontraban de guardia.

Los autores del linchamiento señalaron que las autoridades protegían al acusado y que por eso le dieron muerte, en un acto desesperado.

A menos de 80 kilómetros de Maltrata, también en la zona centro de Veracruz, este sábado por la noche un grupo de taxistas protestó por la muerte, en la comandancia de policía, de un trabajador del volante.

El taxista muerto en la comandancia había sido detenido; posterior a su captura, murió de forma inexplicable y ello provocó la irritación del gremio.

Enardecidos, los taxistas acudieron a la comandancia de policía en busca de explicaciones; la autoridad fue incapaz de controlar la situación; de la protesta, los manifestantes pasaron a las acusaciones contra los elementos policiales; y de ahí a la quema de una patrulla, justo en las goteras de las instalaciones de la Policía.

Hubo disparos y se habló de tres personas lesionadas.

Unas horas después, elementos de Seguridad Pública y de la Guardia Nacional acudieron al lugar, donde desarmaron a los policías municipales, que rindieron su declaración en torno a la muerte del taxista.

En el lugar circula la versión en el sentido de que se trató de un paro cardiorrespiratorio provocado por el excesivo consumo de alcohol; una congestión alcohólica; sin embargo, los taxistas inconformes por la actuación de los elementos del orden no sólo tomaron la comandancia y voltearon e incendiaron una patrulla, sino que bloquearon la entrada a esa cabecera.

El punto es que sin importar si el taxista detenido había incurrido o no en una falta o en una violación a la ley; sin importar si murió por congestión o por la participación de los elementos de la Policía Municipal, es evidente el ánimo social con relación a la autoridad.

El común denominador en los casos de Maltrata y Huatusco es la desconfianza de la sociedad en las instancias de gobierno; y la evidente disposición de la gente por hacerse justicia por propia mano, sin importar las consecuencias.

ACCIONES CONTRA “OBRAS FANTASMA”

Si las “empresas fantasma” se han vuelto famosas en los últimos gobiernos, ni se diga de las “obras fantasma”.

Durante años, muchas administraciones hicieron uso de esta estrategia fraudulenta para lucrar con los recursos públicos.

Era tan fácil poner en el papel que la obra “x” o la obra “y” estaba concluida, pero nomás, a la vista de la gente los trabajos nunca existieron.

En algunos casos, la gente iba a consultar o realizar gestiones y la siguiente administración le decía “qué ya se acabaron su calle, si fue pavimentada durante tal periodo”. Y sí, el pueblo se quedaba asombrado por esa “obra fantasma”, pero nunca se podía hacer nada, porque o bien el delito prescribía o se quedaba en el olvido de las quejas nunca atendidas por la lenta burocracia.

Por eso llama la atención que para combatir ese tipo de irregularidades, el Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz haya creado herramientas para que el ciudadano pueda quejarse o denunciar si en algún lugar no se está haciendo la obra programada.

La aplicación “ORFIS móvil” ofrece a los ciudadanos y a los servidores públicos municipales la información más relevante sobre la Fiscalización Superior en el Estado, a través de un medio portátil, que además permite interponer quejas y denuncias sobre posibles irregularidades en la ejecución de las obras públicas, o en la actuación de los funcionarios.

De esta manera el Orfis está cerca de los ciudadanos y los propios veracruzanos se convierten en contralores de sus gobiernos y municipios. Así que con este tipo de herramientas la lucha contra la corrupción va en serio y el involucramiento de los ciudadanos es una garantía. @luisromero85


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