/ martes 8 de diciembre de 2020

La alianza

Los grandes momentos de la historia política se dan cuando los actores políticos se desprenden de ideologías, de prejuicios, incluso de convicciones, con el objetivo de poner su mira en un fin mayor.

Esa fue, por ejemplo, la historia de la transición política española. El triunfo en el plebiscito contra Pinochet. El fin del Apartheid.

Cuando Hitler arrasaba al mundo y decidió invadir la URSS, Churchill -el mayor estadista del siglo XX y feroz anticomunista- corrió a abrazar a Stalin. Dijo: “Si Hitler invade el infierno, me alío con el diablo”.

Hay momentos en la historia en que los peligros son tan grandes, en donde la devastación es tan mayúscula, que el único camino para detenerlo es el pragmatismo.

Eso hicieron los grandes partidos opositores en México. Bien por sus dirigencias.

Ir en alianzas, amplias pero parciales, en la próxima elección, es un acierto indudable.

Solos, la tragedia que hoy vivimos se repetiría, con una novedad: la destrucción sería ya irreparable. Seamos claros, para las oposiciones no hay más fecha que una: 6 de junio de 2021.

Ahí va el país.

Si se derrota a Morena en la mayoría de las alcaldías, en las gubernaturas, en los Congresos locales y, por supuesto, se le arrebata la abusiva mayoría artificial que construyó con un fraude a la ley en la Cámara de Diputados, habremos salvado a la democracia y a la República.

Y eso implica que todos quienes estamos en contra de Morena, concedamos algo.

Los partidos ya lo hicieron. Van en 140 distritos y en varias gubernaturas. Falta el empuje de la sociedad. También su inclusión. Me explico: Una gran alianza opositora cuajará sí y solo si se abre a la participación de ciudadanos dispuestos a entregar su tiempo y talento para frenar la mediocridad de Morena.

Es posible hacerlo.

A partir de hoy se tendrá que definir a favor de qué está este amplio movimiento social.

Es preciso reconocer que la gente sufre. Que está enferma, desempleada, con miedo. Y que está decepcionada.

Hay que perfilar los caminos de salida de esta crisis pavorosa, que los hay.

No cabe duda: México como lo conocemos está en camino de extinción.

Es posible evitarlo: la alianza es un primer paso. La participación masiva es el segundo. La voz de alerta general es el tercero. Porque solo tenemos una fecha para evitarlo: 6 de junio de 2021. El 7 será tarde.

@fvazquezrig

Hay momentos en la historia en que los peligros son tan grandes, en donde la devastación es tan mayúscula, que el único camino para detenerlo es el pragmatismo. Eso hicieron los grandes partidos opositores en México.

Los grandes momentos de la historia política se dan cuando los actores políticos se desprenden de ideologías, de prejuicios, incluso de convicciones, con el objetivo de poner su mira en un fin mayor.

Esa fue, por ejemplo, la historia de la transición política española. El triunfo en el plebiscito contra Pinochet. El fin del Apartheid.

Cuando Hitler arrasaba al mundo y decidió invadir la URSS, Churchill -el mayor estadista del siglo XX y feroz anticomunista- corrió a abrazar a Stalin. Dijo: “Si Hitler invade el infierno, me alío con el diablo”.

Hay momentos en la historia en que los peligros son tan grandes, en donde la devastación es tan mayúscula, que el único camino para detenerlo es el pragmatismo.

Eso hicieron los grandes partidos opositores en México. Bien por sus dirigencias.

Ir en alianzas, amplias pero parciales, en la próxima elección, es un acierto indudable.

Solos, la tragedia que hoy vivimos se repetiría, con una novedad: la destrucción sería ya irreparable. Seamos claros, para las oposiciones no hay más fecha que una: 6 de junio de 2021.

Ahí va el país.

Si se derrota a Morena en la mayoría de las alcaldías, en las gubernaturas, en los Congresos locales y, por supuesto, se le arrebata la abusiva mayoría artificial que construyó con un fraude a la ley en la Cámara de Diputados, habremos salvado a la democracia y a la República.

Y eso implica que todos quienes estamos en contra de Morena, concedamos algo.

Los partidos ya lo hicieron. Van en 140 distritos y en varias gubernaturas. Falta el empuje de la sociedad. También su inclusión. Me explico: Una gran alianza opositora cuajará sí y solo si se abre a la participación de ciudadanos dispuestos a entregar su tiempo y talento para frenar la mediocridad de Morena.

Es posible hacerlo.

A partir de hoy se tendrá que definir a favor de qué está este amplio movimiento social.

Es preciso reconocer que la gente sufre. Que está enferma, desempleada, con miedo. Y que está decepcionada.

Hay que perfilar los caminos de salida de esta crisis pavorosa, que los hay.

No cabe duda: México como lo conocemos está en camino de extinción.

Es posible evitarlo: la alianza es un primer paso. La participación masiva es el segundo. La voz de alerta general es el tercero. Porque solo tenemos una fecha para evitarlo: 6 de junio de 2021. El 7 será tarde.

@fvazquezrig

Hay momentos en la historia en que los peligros son tan grandes, en donde la devastación es tan mayúscula, que el único camino para detenerlo es el pragmatismo. Eso hicieron los grandes partidos opositores en México.

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