/ miércoles 15 de mayo de 2019

La desatención de los enfermos en Veracruz

Una queja constante, desde que inició la presente administración federal, ha sido el desabasto de medicamentos que se presenta en hospitales y clínicas de salud. Evidentemente, conforme pasan las semanas, sin respuesta, la situación se agrava y, los pacientes, corren el riesgo incluso de fallecer. El ejemplo más claro de lo anterior son los retrovirales para enfermos con VIH, pues deben tomarlos sí o sí, ya que su vida depende de estos.

Veracruz, junto con otros estados del país, es de los que más resiente los estragos de la desatención médica, pues justo la semana pasada activistas denunciaban que los cerca de 97 mil pacientes seguían a la espera de que los retrovirales les fueran entregados. Comprarlos en una farmacia, por su propia cuenta, es prácticamente imposible para muchos de ellos, pues su costo, por un año, supera los 100 mil pesos. Aún no hay una respuesta puntual para todos ellos por parte de la Secretaría de Salud.

En los hospitales y clínicas de la entidad tampoco hay medicamentos para otras enfermedades igual de costosas. A principios de año fueron los enfermos de cáncer los que alzaron la voz, pero, aunque si bien se dio una parte de medicamentos ante la presión social, no se ha podido atender al cien por ciento la problemática. Tampoco hay vacunas suficientes para las niñas y niños, lo que los pone en riesgo, sobre todo ahora que hay brotes de varias enfermedades, como el sarampión, que ya creíamos erradicadas.

Y aunque las nuevas autoridades federales argumenten que el origen del problema obedece a retrasos en el proceso de adquisición, la principal razón es su inexperiencia para administrar los recursos de los mexicanos, a su total desconocimiento de lo que es la administración pública federal. No se trata de la compra de lápices ni demás papelería, es la salud de millones de personas la que está en riesgo por su lentitud burocrática.

Tampoco hemos escuchado, al menos en Veracruz, que se vayan a construir nuevos hospitales o centros de salud, o que mínimo se vayan a reequipar los que ya existen. Así, pareciera que este rubro no es una prioridad para Morena y la Cuarta Transformación, pues están centrados únicamente en lo que electoralmente les es redituable.

Desde la Cámara de Diputados, las y los priistas alzaremos la voz para pedirle a la Secretaría de Salud Federal nos explique para cuándo piensan resolver este problema, a cuántos millones de personas está afectando y, principalmente, cuál es la solución que plantean en lo que regularizan las compras de medicamentos pues para muchas personas, un día, una caja de medicamentos, es la diferencia entre la vida y la muerte.

@AniluIngram


Una queja constante, desde que inició la presente administración federal, ha sido el desabasto de medicamentos que se presenta en hospitales y clínicas de salud. Evidentemente, conforme pasan las semanas, sin respuesta, la situación se agrava y, los pacientes, corren el riesgo incluso de fallecer. El ejemplo más claro de lo anterior son los retrovirales para enfermos con VIH, pues deben tomarlos sí o sí, ya que su vida depende de estos.

Veracruz, junto con otros estados del país, es de los que más resiente los estragos de la desatención médica, pues justo la semana pasada activistas denunciaban que los cerca de 97 mil pacientes seguían a la espera de que los retrovirales les fueran entregados. Comprarlos en una farmacia, por su propia cuenta, es prácticamente imposible para muchos de ellos, pues su costo, por un año, supera los 100 mil pesos. Aún no hay una respuesta puntual para todos ellos por parte de la Secretaría de Salud.

En los hospitales y clínicas de la entidad tampoco hay medicamentos para otras enfermedades igual de costosas. A principios de año fueron los enfermos de cáncer los que alzaron la voz, pero, aunque si bien se dio una parte de medicamentos ante la presión social, no se ha podido atender al cien por ciento la problemática. Tampoco hay vacunas suficientes para las niñas y niños, lo que los pone en riesgo, sobre todo ahora que hay brotes de varias enfermedades, como el sarampión, que ya creíamos erradicadas.

Y aunque las nuevas autoridades federales argumenten que el origen del problema obedece a retrasos en el proceso de adquisición, la principal razón es su inexperiencia para administrar los recursos de los mexicanos, a su total desconocimiento de lo que es la administración pública federal. No se trata de la compra de lápices ni demás papelería, es la salud de millones de personas la que está en riesgo por su lentitud burocrática.

Tampoco hemos escuchado, al menos en Veracruz, que se vayan a construir nuevos hospitales o centros de salud, o que mínimo se vayan a reequipar los que ya existen. Así, pareciera que este rubro no es una prioridad para Morena y la Cuarta Transformación, pues están centrados únicamente en lo que electoralmente les es redituable.

Desde la Cámara de Diputados, las y los priistas alzaremos la voz para pedirle a la Secretaría de Salud Federal nos explique para cuándo piensan resolver este problema, a cuántos millones de personas está afectando y, principalmente, cuál es la solución que plantean en lo que regularizan las compras de medicamentos pues para muchas personas, un día, una caja de medicamentos, es la diferencia entre la vida y la muerte.

@AniluIngram