/ jueves 15 de julio de 2021

La injusticia es la que se vende

Estudiante destacado cuando cursó la carrera de Derecho en la Universidad Veracruzana, juez durante varios años, magistrado y finalmente presidente del Tribunal Superior de Justicia, a Alberto Sosa Hernández -nos dicen abogados y personal del Poder Judicial- la historia local, con el paso de los últimos años, lo va ubicando en una buena posición.

Nos indican que, prudente como es y conocedor del derecho, supo enfrentar tiempos difíciles y turbulentos cuando le correspondió representar al Poder Judicial de Veracruz y después ha guardado la distancia debida de la actividad pública.

Pero en estos días acaba de ser objeto de un reconocimiento, por parte de la Red Veracruzana de Estudios Histórico Jurídicos, que preside María de los Ángeles Escobar Segura.

En esa ceremonia, nos señalan que el magistrado en retiro recordó que el principio del camino comienza con la justicia y termina con ella, porque todas las virtudes están comprendidas en dar a cada uno lo suyo, por ello la suprema sabiduría descansa en la más grande dificultad: ser justo.

Señaló también que “el ser humano es verdad un enigma desde la cuna hasta la sepultura. Hay quien cree que se puede descubrir haciéndola pedazos, mas como afirma Tagore, ‘el misterio de la vida es tan grande como la obscuridad en la noche y las ilusiones de la sabiduría son como la neblina al amanecer’.

Por eso, dijo el magistrado, tenemos que la libertad cuya luz es el sol en torno al cual, nosotros, figuras, fantasmas, venimos y nos vamos del mundo defendiéndola.

Para rematar, Alberto Sosa sostuvo que la justicia no se vende, lo q ue se vende es la injusticia.

Ahora que el secretario de Finanzas y Planeación, José Luis Lima Franco, informó que la deuda del gobierno estatal con el Instituto de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) es por 12 mil millones de pesos y que podría ser pagada en 15 años, lectores nos llamaron para recordar lo que le sucedió al cordobés Juan Antonio Nemi Dib con relación a deudas con esa institució financiera.

Nos recuerdan que Nemi, director del IPAX en tiempos de Fidel Herrera, recibía constantes reclamos por parte del ISSSTE para que pagara lo que debía en cuotas. Otras dependencias estaban en las mismas y eran objeto de las mismas exigencias.

Nemi Dib, que seguramente no quería tener problemas legales y vio que el reclamo era legal y había que hacerle caso antes de que el problema creciera, decidió hacer unos pagos y… desató el enojo de su jefe, el gobernador Fidel Herrera Beltrán.

¿Por qué el enojo de Fidel?, nos dicen que no debe olvidarse que en ese entonces el director nacional del ISSSTE era Miguel Ángel Yunes Linares, de ahí que el entonces mandatario estatal se negaba a pagarle y supuestamente había ordenado que ninguna dependencia cubriera esos adeudos.

Finalmente, el haber hecho unos pagos le costó a Juan Antonio Nemi tener que dejar la dirección del IPAX.

Lo cierto es que, nos señalan personas que vivieron de cerca esa situación, si todas las dependencias hubieran empezado a realizar pagos desde ese entonces, en la actualidad no se tendría esa deuda escandalosa ni estarían comprometidos los recursos de los veracruzanos por varios lustros.

¿Qué no hay responsables por esa irresponsabilidad e incumplimiento?

Estudiante destacado cuando cursó la carrera de Derecho en la Universidad Veracruzana, juez durante varios años, magistrado y finalmente presidente del Tribunal Superior de Justicia, a Alberto Sosa Hernández -nos dicen abogados y personal del Poder Judicial- la historia local, con el paso de los últimos años, lo va ubicando en una buena posición.

Nos indican que, prudente como es y conocedor del derecho, supo enfrentar tiempos difíciles y turbulentos cuando le correspondió representar al Poder Judicial de Veracruz y después ha guardado la distancia debida de la actividad pública.

Pero en estos días acaba de ser objeto de un reconocimiento, por parte de la Red Veracruzana de Estudios Histórico Jurídicos, que preside María de los Ángeles Escobar Segura.

En esa ceremonia, nos señalan que el magistrado en retiro recordó que el principio del camino comienza con la justicia y termina con ella, porque todas las virtudes están comprendidas en dar a cada uno lo suyo, por ello la suprema sabiduría descansa en la más grande dificultad: ser justo.

Señaló también que “el ser humano es verdad un enigma desde la cuna hasta la sepultura. Hay quien cree que se puede descubrir haciéndola pedazos, mas como afirma Tagore, ‘el misterio de la vida es tan grande como la obscuridad en la noche y las ilusiones de la sabiduría son como la neblina al amanecer’.

Por eso, dijo el magistrado, tenemos que la libertad cuya luz es el sol en torno al cual, nosotros, figuras, fantasmas, venimos y nos vamos del mundo defendiéndola.

Para rematar, Alberto Sosa sostuvo que la justicia no se vende, lo q ue se vende es la injusticia.

Ahora que el secretario de Finanzas y Planeación, José Luis Lima Franco, informó que la deuda del gobierno estatal con el Instituto de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) es por 12 mil millones de pesos y que podría ser pagada en 15 años, lectores nos llamaron para recordar lo que le sucedió al cordobés Juan Antonio Nemi Dib con relación a deudas con esa institució financiera.

Nos recuerdan que Nemi, director del IPAX en tiempos de Fidel Herrera, recibía constantes reclamos por parte del ISSSTE para que pagara lo que debía en cuotas. Otras dependencias estaban en las mismas y eran objeto de las mismas exigencias.

Nemi Dib, que seguramente no quería tener problemas legales y vio que el reclamo era legal y había que hacerle caso antes de que el problema creciera, decidió hacer unos pagos y… desató el enojo de su jefe, el gobernador Fidel Herrera Beltrán.

¿Por qué el enojo de Fidel?, nos dicen que no debe olvidarse que en ese entonces el director nacional del ISSSTE era Miguel Ángel Yunes Linares, de ahí que el entonces mandatario estatal se negaba a pagarle y supuestamente había ordenado que ninguna dependencia cubriera esos adeudos.

Finalmente, el haber hecho unos pagos le costó a Juan Antonio Nemi tener que dejar la dirección del IPAX.

Lo cierto es que, nos señalan personas que vivieron de cerca esa situación, si todas las dependencias hubieran empezado a realizar pagos desde ese entonces, en la actualidad no se tendría esa deuda escandalosa ni estarían comprometidos los recursos de los veracruzanos por varios lustros.

¿Qué no hay responsables por esa irresponsabilidad e incumplimiento?