/ jueves 1 de julio de 2021

Las circunstancias y la rectoría; F. Yunes ¿por la dirigencia azul?

En los tiempos establecidos por la ley universitaria fue publicada la convocatoria con las bases para el proceso de elección de la próxima rectora o rector de la Universidad Veracruzana, lo que oficialmente marca el banderazo de salida para los aspirantes… aunque los jaloneos ya estaban fuertes.

En ese sentido, universitarios nos hacen ver que ahora toda la atención está centrada en los nueve integrantes de la Junta de Gobierno, sobre quienes finalmente recae la responsabilidad de elegir a quien conducirá los destinos de la UV en los próximos cuatro años.

Ahora, cada uno de los muchos aspirantes que han levantado la mano, más los que se agreguen en estos días, deberán registrarse ante la Junta, cumpliendo los requisitos que en realidad son sencillos, pero por lo mismo no aceptan excepciones.

¿Quién de los mencionados tendrá finalmente el visto bueno de la mayoría de los integrantes de la JG? ¿o el rector o la rectora saldrá de una carta tapada?

Universitarios que están atentos a este proceso nos comentan que cada elección ha tenido sus particularidades y nos recuerdan que hace ocho años, a estas alturas, pocos daban posibilidades a Sara Ladrón de Guevara González de ser electa.

Fue el fuerte choque entre el rector saliente, Raúl Arias Lovillo, y un exrector que aspiró a repetir en el cargo, Víctor Arredondo Álvarez, lo que favoreció la nominación de la exdirectora del Museo de Antropología y secretaria Académica de la UV precisamente con Arredondo, nos recuerdan.

¿Ahora qué factores influirán para que los miembros de la Junta de Gobierno tomen su decisión?

¿Se inclinarán por un académico totalmente ligado a la Universidad Veracruzana, que conozca al revés y al derecho los vericuetos universitarios, con conocimientos de lo que requiere la educación superior y capacidad de enfrentar los retos actuales de falta de recursos? ¿o se inclinarán por alguien relacionado con el actual grupo político que predomina en el país?.

No es poco lo que está en juego, nos dicen estos universitarios atentos al proceso de la elección del rector. Es la buena o mala preparación de miles de jóvenes y el prestigio o desprestigio de la UV durante los próximos cuatro años. Y eso es mucho, nos dicen.

Jarochos que en todo están comentan que al iniciar esta semana fue vista la senadora de la República, Indira Rosales San Román, en un cafecito ubicado en el centro histórico del puerto de Veracruz.

Nos dicen que estuvo hablando del futuro político del grupo al que pertenece al interior del Partido Acción Nacional (PAN).

Esos jarochos que en todo están señalan que la senadora platicó que la prioridad es defender el triunfo de Patricia Lobeira de Yunes en los tribunales y después reveló a su interlocutora que el actual alcalde Fernando Yunes Márquez sí buscará la dirigencia estatal del PAN.

La sorpresa, nos señalan, es que su acompañante era, juran y perjuran, Aurora Delgado Huerta, una vieja aliada de los Yunes; muchos la recuerdan como Ia expriista que presuntamente grabó aquellas conversaciones del exalcalde Salvador Manzur, sí, cuando expresó lo del “oro molido”, que detonó el escándalo de los “ladrones de elecciones”.

En los tiempos establecidos por la ley universitaria fue publicada la convocatoria con las bases para el proceso de elección de la próxima rectora o rector de la Universidad Veracruzana, lo que oficialmente marca el banderazo de salida para los aspirantes… aunque los jaloneos ya estaban fuertes.

En ese sentido, universitarios nos hacen ver que ahora toda la atención está centrada en los nueve integrantes de la Junta de Gobierno, sobre quienes finalmente recae la responsabilidad de elegir a quien conducirá los destinos de la UV en los próximos cuatro años.

Ahora, cada uno de los muchos aspirantes que han levantado la mano, más los que se agreguen en estos días, deberán registrarse ante la Junta, cumpliendo los requisitos que en realidad son sencillos, pero por lo mismo no aceptan excepciones.

¿Quién de los mencionados tendrá finalmente el visto bueno de la mayoría de los integrantes de la JG? ¿o el rector o la rectora saldrá de una carta tapada?

Universitarios que están atentos a este proceso nos comentan que cada elección ha tenido sus particularidades y nos recuerdan que hace ocho años, a estas alturas, pocos daban posibilidades a Sara Ladrón de Guevara González de ser electa.

Fue el fuerte choque entre el rector saliente, Raúl Arias Lovillo, y un exrector que aspiró a repetir en el cargo, Víctor Arredondo Álvarez, lo que favoreció la nominación de la exdirectora del Museo de Antropología y secretaria Académica de la UV precisamente con Arredondo, nos recuerdan.

¿Ahora qué factores influirán para que los miembros de la Junta de Gobierno tomen su decisión?

¿Se inclinarán por un académico totalmente ligado a la Universidad Veracruzana, que conozca al revés y al derecho los vericuetos universitarios, con conocimientos de lo que requiere la educación superior y capacidad de enfrentar los retos actuales de falta de recursos? ¿o se inclinarán por alguien relacionado con el actual grupo político que predomina en el país?.

No es poco lo que está en juego, nos dicen estos universitarios atentos al proceso de la elección del rector. Es la buena o mala preparación de miles de jóvenes y el prestigio o desprestigio de la UV durante los próximos cuatro años. Y eso es mucho, nos dicen.

Jarochos que en todo están comentan que al iniciar esta semana fue vista la senadora de la República, Indira Rosales San Román, en un cafecito ubicado en el centro histórico del puerto de Veracruz.

Nos dicen que estuvo hablando del futuro político del grupo al que pertenece al interior del Partido Acción Nacional (PAN).

Esos jarochos que en todo están señalan que la senadora platicó que la prioridad es defender el triunfo de Patricia Lobeira de Yunes en los tribunales y después reveló a su interlocutora que el actual alcalde Fernando Yunes Márquez sí buscará la dirigencia estatal del PAN.

La sorpresa, nos señalan, es que su acompañante era, juran y perjuran, Aurora Delgado Huerta, una vieja aliada de los Yunes; muchos la recuerdan como Ia expriista que presuntamente grabó aquellas conversaciones del exalcalde Salvador Manzur, sí, cuando expresó lo del “oro molido”, que detonó el escándalo de los “ladrones de elecciones”.