/ jueves 12 de septiembre de 2019

Las familias de Veracruz y el presupuesto del próximo año

El pasado domingo el gobierno federal, a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), entregó el proyecto de presupuesto de 2020 a la Cámara de Diputados. De su análisis minucioso y responsable depende el futuro del país, la subsistencia de millones de familias, sobre todo las más vulnerables.

En una primera revisión nos llamó la atención que lejos de incentivar la cultura del ahorro, este gobierno le cobre mayores impuestos a quien sí puede hacerlo de 1.04% a 1.45; además, nos dijeron que no habría nuevos impuestos, pero sí grabarán todos los servicios que se ofrecen en plataformas digitales, por ejemplo Uber.

Desde el Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional (GPPRI), del cual soy vicecoordinadora, insistiremos en proyectos de desarrollo regional para los estados y los municipios, que se conviertan en verdaderos motores de la economía y que generen empleo y condiciones de vida digna para las familias, especialmente en nuestro Veracruz, que tanto lo requiere.

Como lo ha dicho nuestro coordinador, el diputado René Juárez Cisneros, ante todo buscamos que se respete el federalismo, que no se reduzcan las participaciones y se atiendan las demandas que, en unos días más, nos harán llegar los presidentes municipales y gobernadores.

Pugnaremos para que este presupuesto sea justo e incluyente, que apoye a las familias y no vulnere su economía. Muchas mujeres, sostén de sus familias, me han externado su preocupación ante la propuesta de Morena de cobrarles el Impuesto Sobre la Renta (ISR) a las ventas por catálogo. Conozco a muchas veracruzanas que, a través de la venta de zapatos, de maquillaje o colchas, mantienen a su familia, completan el gasto familiar, pagan los estudios de sus hijos, por lo que de proceder dicha acción fiscal lastimaría directamente en su bolsa a 2.5 millones de personas dedicadas a este tipo de ventas.

Si bien apenas iniciamos el análisis escrupuloso, sentenciamos que no se trata solo de ahorrar por ahorrar; de pasar la tijera sin ton ni son, sino de usar los recursos públicos de manera eficiente, con inteligencia y sensibilidad. Ya se demostró, desafortunadamente para las y los mexicanos, el daño que causó Morena al cortar o reducir los programas focalizados a los sectores más sensibles de la población, como Prospera, el 3 por 1 para migrantes o los presupuestos para la operación de los consulados.

Esperemos que el nuevo gobierno haya palpado la repercusión y entendido la lección que le dejó su error y que se cumpla lo dicho por Hacienda de que se les dará prioridad a los programas sociales. Insisto: esperemos que no sean con fines electoreros, sino que dichos apoyos se dispersen a quienes más requieren ayuda, sin intención de influir en su voto o por mantener una base electoral y que no sean solo a sus nuevos programas, sino que se les inyecten recursos suficientes también a todos los que tienen probado su éxito y eficiencia.

Serán días de intenso trabajo en San Lázaro para revisar cada uno de los apartados del proyecto de presupuesto, a la par que ya nos alistamos para iniciar la glosa del primer informe. Ambas tareas requieren de toda nuestra atención y responsabilidad, pues es, como lo he dicho, en la suma de voluntades, como podemos recomponer el camino de México.

En el PRI, lo he dicho y lo sostengo, somos una oposición madura y responsable y, una vez más, daremos prueba de ello, anteponiendo siempre, siempre, siempre, el beneficio de las familias de Veracruz y de México.

Diputada federal

@AniluIngram


El pasado domingo el gobierno federal, a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), entregó el proyecto de presupuesto de 2020 a la Cámara de Diputados. De su análisis minucioso y responsable depende el futuro del país, la subsistencia de millones de familias, sobre todo las más vulnerables.

En una primera revisión nos llamó la atención que lejos de incentivar la cultura del ahorro, este gobierno le cobre mayores impuestos a quien sí puede hacerlo de 1.04% a 1.45; además, nos dijeron que no habría nuevos impuestos, pero sí grabarán todos los servicios que se ofrecen en plataformas digitales, por ejemplo Uber.

Desde el Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional (GPPRI), del cual soy vicecoordinadora, insistiremos en proyectos de desarrollo regional para los estados y los municipios, que se conviertan en verdaderos motores de la economía y que generen empleo y condiciones de vida digna para las familias, especialmente en nuestro Veracruz, que tanto lo requiere.

Como lo ha dicho nuestro coordinador, el diputado René Juárez Cisneros, ante todo buscamos que se respete el federalismo, que no se reduzcan las participaciones y se atiendan las demandas que, en unos días más, nos harán llegar los presidentes municipales y gobernadores.

Pugnaremos para que este presupuesto sea justo e incluyente, que apoye a las familias y no vulnere su economía. Muchas mujeres, sostén de sus familias, me han externado su preocupación ante la propuesta de Morena de cobrarles el Impuesto Sobre la Renta (ISR) a las ventas por catálogo. Conozco a muchas veracruzanas que, a través de la venta de zapatos, de maquillaje o colchas, mantienen a su familia, completan el gasto familiar, pagan los estudios de sus hijos, por lo que de proceder dicha acción fiscal lastimaría directamente en su bolsa a 2.5 millones de personas dedicadas a este tipo de ventas.

Si bien apenas iniciamos el análisis escrupuloso, sentenciamos que no se trata solo de ahorrar por ahorrar; de pasar la tijera sin ton ni son, sino de usar los recursos públicos de manera eficiente, con inteligencia y sensibilidad. Ya se demostró, desafortunadamente para las y los mexicanos, el daño que causó Morena al cortar o reducir los programas focalizados a los sectores más sensibles de la población, como Prospera, el 3 por 1 para migrantes o los presupuestos para la operación de los consulados.

Esperemos que el nuevo gobierno haya palpado la repercusión y entendido la lección que le dejó su error y que se cumpla lo dicho por Hacienda de que se les dará prioridad a los programas sociales. Insisto: esperemos que no sean con fines electoreros, sino que dichos apoyos se dispersen a quienes más requieren ayuda, sin intención de influir en su voto o por mantener una base electoral y que no sean solo a sus nuevos programas, sino que se les inyecten recursos suficientes también a todos los que tienen probado su éxito y eficiencia.

Serán días de intenso trabajo en San Lázaro para revisar cada uno de los apartados del proyecto de presupuesto, a la par que ya nos alistamos para iniciar la glosa del primer informe. Ambas tareas requieren de toda nuestra atención y responsabilidad, pues es, como lo he dicho, en la suma de voluntades, como podemos recomponer el camino de México.

En el PRI, lo he dicho y lo sostengo, somos una oposición madura y responsable y, una vez más, daremos prueba de ello, anteponiendo siempre, siempre, siempre, el beneficio de las familias de Veracruz y de México.

Diputada federal

@AniluIngram