/ lunes 15 de febrero de 2021

Los candidatos de la delincuencia organizada

Vaya sacudida a Veracruz, al arrancar la segunda quincena de febrero, por el asesinato de Gladys Merlín Castro y su hija Carla Enríquez Merlín.

Apenas el jueves pasado fue asesinado a balazos Gilberto Ortiz Parra, precandidato a la alcaldía de Úrsulo Galván, cuando estaba en su camioneta en las inmediaciones de Cardel, y ahora se da este doble crimen.

Nos hacen notar que la violencia en el sur continúa y afecta a los más diversos sectores y clases sociales.

Acayucan, Sayula de Alemán, Oluta, Jáltipan, Cosoleacaque, Minatitlán y Coatzacoalcos, por citar algunos municipios, son, constantemente, escenario de asesinatos y otros hechos criminales.

Conocedores de la política veracruzana nos apuntan que ahora que se da el proceso electoral más importante no debe perderse de vista que hay un factor que volverá a hacerse presente -ya se están haciendo presente- en Veracruz.

Y es que, nos dicen, en la política jarocha no solo intervienen los poderes tradicionales, como son los representados por los gobernantes en turno, los partidos, los políticos estatales, regionales y municipales, las organizaciones sociales, los sindicatos, grupos empresariales e iglesias, por mencionar a algunos.

Nos hacen ver que desgraciadamente, como ocurre desde hace unos cinco lustros, hay otro factor que interviene en las elecciones. Poco se habla de él, pero ahí está y hace sentir todo su peso ilegal.

Se trata, nos indican, de la delincuencia organizada, que también tiene sus candidatos y con la advertencia de las armas, con la amenaza de haces caso o te matamos, interviene en los asuntos de la política pues quiere imponer a gente afín a sus intereses sobre todo en alcaldías.

Gladys Merlín tenía un buen tiempo de participar en la política, nos hacen notar. Ya había sido alcaldesa y diputada local por el distrito de Cosoleacaque. Heredó el interés en ella de su padre, Heliodoro Merlín Alor, quien siendo un joven conoció y terminó siendo el secretario particular de Amadeo González Caballero, el gran cacique del sur de Veracruz en la mitad del siglo pasado.

Amadeo González tuvo un enorme poder, pues era quien veía por los intereses de Miguel Alemán Valdés en el sur de Veracruz, siendo éste presidente y luego expresidente de la República.

Así que Heliodoro vivió tiempos de gloria, pero también de peligro. Nos recuerdan que a la muerte de González Caballero, se retiró de la política, se dedicó a sus negocios y regresó en los 80, siendo gobernador Agustín Acosta Lagunes. Se trataba de enfrentar a quien quería ser el nuevo cacique del sur, Cirilo Vázquez Lagunes, y lo convenció su conocido Ángel Leodegario Gutiérrez, a la sazón presidente del PRI estatal. Ganó la alcaldía, retomó el liderazgo en la Unión Regional Ganadera y se revivió la guerra en Cosoleacaque entre los Alor y los Cadena, vía Orlando Cadena Grajeda, a quien cobijaba Cirilo.

Siguió esa pelea y otras en los 90 (se fortalecieron los Cadena con Carlos Salinas en la presidencia) y en la primera década de los 2000.

Durante ese tiempo, nos apuntan, a Heliodoro le secuestraron a un hijo y después fue víctima de un atentado cuando asaltaron una de sus propiedades. Y en los últimos años entraron en escena los descendientes de Cirilo Vázquez (con Fidel Herrera), quienes tuvieron que compartir candidaturas y puestos con Heliodoro Merlín Alor, para últimamente desplazar al veterano político.

Ahora se da este doble crimen, que sacude la vida política y social no solo del sur, sino de todo Veracruz, por lo que una vez más se escuchan las voces de exigencia para que haya castigo para los culpables.

Nos comentan que está confirmada la presencia de la titular de la Secretaría de Energía, Rocío Nahle García, para poner en marcha el próximo sábado una nueva terminal de combustible en el puerto de Veracruz. La comunidad empresarial del sector portuario tiene conocimiento de esta visita y por supuesto está buscando una reunión con la responsable de la Sener.

También nos aseguran que también están previstas giras de trabajo, por la zona conurbada de Veracruz, de los titulares de Hacienda, Arturo Herrera, y de Economía, Tatiana Clouthier.

Vaya sacudida a Veracruz, al arrancar la segunda quincena de febrero, por el asesinato de Gladys Merlín Castro y su hija Carla Enríquez Merlín.

Apenas el jueves pasado fue asesinado a balazos Gilberto Ortiz Parra, precandidato a la alcaldía de Úrsulo Galván, cuando estaba en su camioneta en las inmediaciones de Cardel, y ahora se da este doble crimen.

Nos hacen notar que la violencia en el sur continúa y afecta a los más diversos sectores y clases sociales.

Acayucan, Sayula de Alemán, Oluta, Jáltipan, Cosoleacaque, Minatitlán y Coatzacoalcos, por citar algunos municipios, son, constantemente, escenario de asesinatos y otros hechos criminales.

Conocedores de la política veracruzana nos apuntan que ahora que se da el proceso electoral más importante no debe perderse de vista que hay un factor que volverá a hacerse presente -ya se están haciendo presente- en Veracruz.

Y es que, nos dicen, en la política jarocha no solo intervienen los poderes tradicionales, como son los representados por los gobernantes en turno, los partidos, los políticos estatales, regionales y municipales, las organizaciones sociales, los sindicatos, grupos empresariales e iglesias, por mencionar a algunos.

Nos hacen ver que desgraciadamente, como ocurre desde hace unos cinco lustros, hay otro factor que interviene en las elecciones. Poco se habla de él, pero ahí está y hace sentir todo su peso ilegal.

Se trata, nos indican, de la delincuencia organizada, que también tiene sus candidatos y con la advertencia de las armas, con la amenaza de haces caso o te matamos, interviene en los asuntos de la política pues quiere imponer a gente afín a sus intereses sobre todo en alcaldías.

Gladys Merlín tenía un buen tiempo de participar en la política, nos hacen notar. Ya había sido alcaldesa y diputada local por el distrito de Cosoleacaque. Heredó el interés en ella de su padre, Heliodoro Merlín Alor, quien siendo un joven conoció y terminó siendo el secretario particular de Amadeo González Caballero, el gran cacique del sur de Veracruz en la mitad del siglo pasado.

Amadeo González tuvo un enorme poder, pues era quien veía por los intereses de Miguel Alemán Valdés en el sur de Veracruz, siendo éste presidente y luego expresidente de la República.

Así que Heliodoro vivió tiempos de gloria, pero también de peligro. Nos recuerdan que a la muerte de González Caballero, se retiró de la política, se dedicó a sus negocios y regresó en los 80, siendo gobernador Agustín Acosta Lagunes. Se trataba de enfrentar a quien quería ser el nuevo cacique del sur, Cirilo Vázquez Lagunes, y lo convenció su conocido Ángel Leodegario Gutiérrez, a la sazón presidente del PRI estatal. Ganó la alcaldía, retomó el liderazgo en la Unión Regional Ganadera y se revivió la guerra en Cosoleacaque entre los Alor y los Cadena, vía Orlando Cadena Grajeda, a quien cobijaba Cirilo.

Siguió esa pelea y otras en los 90 (se fortalecieron los Cadena con Carlos Salinas en la presidencia) y en la primera década de los 2000.

Durante ese tiempo, nos apuntan, a Heliodoro le secuestraron a un hijo y después fue víctima de un atentado cuando asaltaron una de sus propiedades. Y en los últimos años entraron en escena los descendientes de Cirilo Vázquez (con Fidel Herrera), quienes tuvieron que compartir candidaturas y puestos con Heliodoro Merlín Alor, para últimamente desplazar al veterano político.

Ahora se da este doble crimen, que sacude la vida política y social no solo del sur, sino de todo Veracruz, por lo que una vez más se escuchan las voces de exigencia para que haya castigo para los culpables.

Nos comentan que está confirmada la presencia de la titular de la Secretaría de Energía, Rocío Nahle García, para poner en marcha el próximo sábado una nueva terminal de combustible en el puerto de Veracruz. La comunidad empresarial del sector portuario tiene conocimiento de esta visita y por supuesto está buscando una reunión con la responsable de la Sener.

También nos aseguran que también están previstas giras de trabajo, por la zona conurbada de Veracruz, de los titulares de Hacienda, Arturo Herrera, y de Economía, Tatiana Clouthier.