/ miércoles 19 de enero de 2022

Otra iniciativa más por las veracruzanas

Como les dije a inicio de año: este 2022 debe estar plagado de trabajo que beneficie a las y los veracruzanos; por eso esta semana presenté ante el pleno del Congreso local una iniciativa en favor de mis paisanas, a fin de que todas aquellas que ya incursionan en el servicio público, en la política, o que aspiran a hacerlo, encuentren el anhelado piso parejo, un Veracruz igualitario.

Como coordinadora del Grupo Legislativo del PRI y a nombre de mis compañeros de bancada, propuse de nueva cuenta la Reforma Electoral en pro de las mujeres, luego de que ésta fuera invalidada en la anterior Legislatura al omitir la consulta indígena.

Soy una convencida, como representante popular, pero sobre todo como mujer, de que no podemos hablar de una democracia paritaria en México y en Veracruz, si no armonizamos nuestras leyes electorales con las leyes federales; se trata de contraer responsabilidades compartidas en todas las esferas de la vida pública y privada.

La paridad, señoras y señores lectores, no es una cuota mayor a favor de las mujeres, sino nuestro reconocimiento como ciudadanas plenas, con una nueva práctica de ciudadanía orientada a fortalecer las democracias modernas.

Les pongo unos cuantos ejemplos del por qué es tan necesaria esta reforma propuesta. La organización “Observatoria Ciudadana Todas Mx”, publicó un recuento de 35 asesinatos de candidatos en el proceso electoral del 2021, de los que 21 eran mujeres; es decir, 70 por ciento; además, alertaron que del total de candidatos y aspirantes a un puesto de elección popular, más de 100 hombres tenían denuncias por violencia sexual, familiar o eran deudores de pensión.

En el caso específico de Veracruz, la misma organización reportó que existieron 152 delitos contra personas políticas; se elevaron los casos en 200%, el más alto a nivel nacional, a la par de que identificaron diversos tipos de violencia política contra las mujeres, como agresiones por parte de candidatos, violencia física, amenazas, lenguaje excluyente, ofensas e insultos contra las mujeres en la política; invisibilización de mujeres, o bien, minimizaron y optaron por la denigración a la apariencia física de las mujeres. El pan nuestro de cada día para quienes nos dedicamos a esto y lo digo con conocimiento de causa, porque lo he vivido en carne propia, desafortunadamente.

Para eso propuse, entre otras cosas, establecer la obligación del Organismo Público Electoral de erradicar la violencia política contra las mujeres en razón de género, a través de la instalación de una Comisión de Igualdad de Género y No Discriminación, además de contar con una conceptualización de la violencia política contra las mujeres en razón de género, homologada a la establecida en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.

También que quienes aspiren a puestos de elección popular no cuenten con antecedentes de violencia política; esto es fundamental para evitar que violentadores sean diputados, alcaldes o gobernadores; además que considera lo referente a la declaratoria “3 de 3 contra la violencia de género” y que se incorporen medidas cautelares, a fin de garantizar la vida y la libertad de las mujeres contendientes, entre otras.

De contar con la voluntad política de mis compañeros y compañeros diputados de ir por un Veracruz igualitario, más allá de ideologías y colores partidistas, podremos contar con una reforma integral, completa y de gran alcance. Lo podemos hacer posible.

(*) Coordinadora Grupo Legislativo PRICongreso Local

twitter: @AniluIngram

Como les dije a inicio de año: este 2022 debe estar plagado de trabajo que beneficie a las y los veracruzanos; por eso esta semana presenté ante el pleno del Congreso local una iniciativa en favor de mis paisanas, a fin de que todas aquellas que ya incursionan en el servicio público, en la política, o que aspiran a hacerlo, encuentren el anhelado piso parejo, un Veracruz igualitario.

Como coordinadora del Grupo Legislativo del PRI y a nombre de mis compañeros de bancada, propuse de nueva cuenta la Reforma Electoral en pro de las mujeres, luego de que ésta fuera invalidada en la anterior Legislatura al omitir la consulta indígena.

Soy una convencida, como representante popular, pero sobre todo como mujer, de que no podemos hablar de una democracia paritaria en México y en Veracruz, si no armonizamos nuestras leyes electorales con las leyes federales; se trata de contraer responsabilidades compartidas en todas las esferas de la vida pública y privada.

La paridad, señoras y señores lectores, no es una cuota mayor a favor de las mujeres, sino nuestro reconocimiento como ciudadanas plenas, con una nueva práctica de ciudadanía orientada a fortalecer las democracias modernas.

Les pongo unos cuantos ejemplos del por qué es tan necesaria esta reforma propuesta. La organización “Observatoria Ciudadana Todas Mx”, publicó un recuento de 35 asesinatos de candidatos en el proceso electoral del 2021, de los que 21 eran mujeres; es decir, 70 por ciento; además, alertaron que del total de candidatos y aspirantes a un puesto de elección popular, más de 100 hombres tenían denuncias por violencia sexual, familiar o eran deudores de pensión.

En el caso específico de Veracruz, la misma organización reportó que existieron 152 delitos contra personas políticas; se elevaron los casos en 200%, el más alto a nivel nacional, a la par de que identificaron diversos tipos de violencia política contra las mujeres, como agresiones por parte de candidatos, violencia física, amenazas, lenguaje excluyente, ofensas e insultos contra las mujeres en la política; invisibilización de mujeres, o bien, minimizaron y optaron por la denigración a la apariencia física de las mujeres. El pan nuestro de cada día para quienes nos dedicamos a esto y lo digo con conocimiento de causa, porque lo he vivido en carne propia, desafortunadamente.

Para eso propuse, entre otras cosas, establecer la obligación del Organismo Público Electoral de erradicar la violencia política contra las mujeres en razón de género, a través de la instalación de una Comisión de Igualdad de Género y No Discriminación, además de contar con una conceptualización de la violencia política contra las mujeres en razón de género, homologada a la establecida en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.

También que quienes aspiren a puestos de elección popular no cuenten con antecedentes de violencia política; esto es fundamental para evitar que violentadores sean diputados, alcaldes o gobernadores; además que considera lo referente a la declaratoria “3 de 3 contra la violencia de género” y que se incorporen medidas cautelares, a fin de garantizar la vida y la libertad de las mujeres contendientes, entre otras.

De contar con la voluntad política de mis compañeros y compañeros diputados de ir por un Veracruz igualitario, más allá de ideologías y colores partidistas, podremos contar con una reforma integral, completa y de gran alcance. Lo podemos hacer posible.

(*) Coordinadora Grupo Legislativo PRICongreso Local

twitter: @AniluIngram

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