/ lunes 29 de abril de 2019

Pelea por las migajas

No se les puede negar su pasión partidista, su obsesión por rescatar al PRI de las cenizas, pero en Veracruz, aunque usted no lo crea, hubo una fuerte pelea por el liderazgo de la dirigencia estatal de ese partido.

Pero no escarmientan, recurrentes a las mañas y la operación a la vieja usanza; bola cantada el “triunfito” de Marlon Ramírez, impulsado visiblemente por su paisana, la diputada federal Anilú Ingram y uno de los pocos activos valiosos del priismo veracruzano.

Pero en esta risible competencia interna por la presidencia del PRI, los grupos que se quedaron fuera, obvio, no están conformes y hasta hubo sentidas quejas.

Lo que aún no entienden los priistas, quienes pareciera viven una realidad alterna, es que dicho partido, casi en vías de desaparecer, lo que menos requería era una elección interna disfrazada de ejercicio democrático; no, los priistas no saben de ello y nadie les creyó.

Cual “ternuritas” hay hasta competidores que se atreven a pedir la nulidad del proceso; da pena, que esos que aseguran luchar por devolver al PRI un poco de competitividad electoral, echen los últimos palazos de tierra para terminar de sepultar lo que queda de su partidito.

Chico favor hicieron los que se inscribieron a una contienda interna que de hecho, fue descalificada en forma anticipada; ni padrón real, ni reglas claras, menos aún aspirantes competitivos que ofrecieran nuevas propuestas muy a pesar de sus cortas edades.

Después de este penoso trance, el PRI en Veracruz está destinado a desaparecer más rápido. Tienen cientos de laudos laborales, no hay dinero y lo peor, ya nadie les cree.

Ágora

Por cierto, los jerarcas honorarios del PRI en Veracruz, los dos de apellido Yunes, brillaron por su ausencia en esta elección interna; claro, los malos escenarios, no son buenos reflectores.

Ágora II

Los silencios son sinónimo de prudencia e inteligencia, más, cuando en Veracruz no la pagan los que sí robaron o pactaron, sino aquellos que no tienen responsabilidad y tampoco suficiente para defenderse. Pero tarde que temprano se sabrá la verdad.

@monicamarena

No se les puede negar su pasión partidista, su obsesión por rescatar al PRI de las cenizas, pero en Veracruz, aunque usted no lo crea, hubo una fuerte pelea por el liderazgo de la dirigencia estatal de ese partido.

Pero no escarmientan, recurrentes a las mañas y la operación a la vieja usanza; bola cantada el “triunfito” de Marlon Ramírez, impulsado visiblemente por su paisana, la diputada federal Anilú Ingram y uno de los pocos activos valiosos del priismo veracruzano.

Pero en esta risible competencia interna por la presidencia del PRI, los grupos que se quedaron fuera, obvio, no están conformes y hasta hubo sentidas quejas.

Lo que aún no entienden los priistas, quienes pareciera viven una realidad alterna, es que dicho partido, casi en vías de desaparecer, lo que menos requería era una elección interna disfrazada de ejercicio democrático; no, los priistas no saben de ello y nadie les creyó.

Cual “ternuritas” hay hasta competidores que se atreven a pedir la nulidad del proceso; da pena, que esos que aseguran luchar por devolver al PRI un poco de competitividad electoral, echen los últimos palazos de tierra para terminar de sepultar lo que queda de su partidito.

Chico favor hicieron los que se inscribieron a una contienda interna que de hecho, fue descalificada en forma anticipada; ni padrón real, ni reglas claras, menos aún aspirantes competitivos que ofrecieran nuevas propuestas muy a pesar de sus cortas edades.

Después de este penoso trance, el PRI en Veracruz está destinado a desaparecer más rápido. Tienen cientos de laudos laborales, no hay dinero y lo peor, ya nadie les cree.

Ágora

Por cierto, los jerarcas honorarios del PRI en Veracruz, los dos de apellido Yunes, brillaron por su ausencia en esta elección interna; claro, los malos escenarios, no son buenos reflectores.

Ágora II

Los silencios son sinónimo de prudencia e inteligencia, más, cuando en Veracruz no la pagan los que sí robaron o pactaron, sino aquellos que no tienen responsabilidad y tampoco suficiente para defenderse. Pero tarde que temprano se sabrá la verdad.

@monicamarena

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