/ martes 29 de septiembre de 2020

Pesadilla latente

ESCALERAS: La Universidad Veracruzana exhibe al primer gobierno de izquierda en el Estado.

Y lo hace en uno de los puntos más frágiles de la vida. El Observatorio de Violencia lo enuncia de la siguiente manera: Uno. Hasta el mes de agosto, 201 (doscientas una) mujeres han sido asesinadas de norte a sur y de este a oeste. Dos. De las 201 mujeres ejecutadas, ciento veinticinco son niñas. Tres. Cada mes están desapareciendo un promedio de veinticinco menores y mujeres mayores. Y cuatro. Nadie descartaría que la desaparición está ligada a la trata de blancas (AVC, Isabel Ortega, 19 de septiembre del año desventurado y fatídico que galopa como jinete del Apocalipsis).

PASAMANOS: El dato parece el viaje de los personajes de “La Divina Comedia” al infierno. O los campos de concentración descritos por Antón Chéjov. O las cámaras de gases de Adolf Hitler, 6 millones de judíos asesinados como queda descrito en el filme “La lista de Schindler”. Parece una pesadilla atroz, cruenta, y todos los adjetivos calificativos que el lector quisiera añadir… CORREDORES: A primera vista se antoja inverosímil. Pero si el Observatorio de Violencia de la UV, la máxima casa de estudios, lo documenta, son palabras mayores. Una de las peores exhibidas para una tribu política, y de izquierda, háganos favor. Y en el tiempo de la 4T, de la purificación moral y la honestidad valiente, alardeando siempre la defensa de los derechos humanos. Graves los asesinatos de mujeres. Pero gravísimo el crimen y desaparición de niñas. El penúltimo reporte de unas niñas ligadas a la trata de blancas fue en Zongolica. Eran dos, localizadas en un hotel donde “el padrote” las tenía en la sevicia. Allí, reveló el presidente municipal, las ubicaron y atrajeron para su rescate y entrega, por lo pronto, al DIF. Nunca fue revelado el destino de ambas.

BALCONES: ONG, académicas, familiares, reportes de prensa, documenta tanto los feminicidios y desapariciones de mujeres y de niñas en Veracruz y de nada o poco ha servido. Siguen, imparables. Una pesadilla tan vertiginosa como el tiempo de la llamada Guerra Sucia, Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría Álvarez. La frenética búsqueda de la señora Rosario Ibarra de Piedra buscando a su hijo Jesús durante varios sexenios, desaparecido en Monterrey luego del asesinato de un magnate empresarial y del que fue acusado con sus compañeros de la Liga 23 de septiembre. PASILLOS: En el duartazgo fue sistemática la acusación pública de ONG de que en la franja turística de la Costa Esmeralda existía una banda de tratantes de blancas, mujeres y hombres, que desaparecían chicas para ponerlas al servicio de los traileros y que se extendía hacia el sur de Veracruz. Una sola mujer fue detenida a partir de la búsqueda de una chica por sus padres. Luego, el caso fue abandonado por la Fiscalía General, Luis Ángel Bravo Contreras el titular, y el carpetazo sobrevino.

ESCALERAS: La Universidad Veracruzana exhibe al primer gobierno de izquierda en el Estado.

Y lo hace en uno de los puntos más frágiles de la vida. El Observatorio de Violencia lo enuncia de la siguiente manera: Uno. Hasta el mes de agosto, 201 (doscientas una) mujeres han sido asesinadas de norte a sur y de este a oeste. Dos. De las 201 mujeres ejecutadas, ciento veinticinco son niñas. Tres. Cada mes están desapareciendo un promedio de veinticinco menores y mujeres mayores. Y cuatro. Nadie descartaría que la desaparición está ligada a la trata de blancas (AVC, Isabel Ortega, 19 de septiembre del año desventurado y fatídico que galopa como jinete del Apocalipsis).

PASAMANOS: El dato parece el viaje de los personajes de “La Divina Comedia” al infierno. O los campos de concentración descritos por Antón Chéjov. O las cámaras de gases de Adolf Hitler, 6 millones de judíos asesinados como queda descrito en el filme “La lista de Schindler”. Parece una pesadilla atroz, cruenta, y todos los adjetivos calificativos que el lector quisiera añadir… CORREDORES: A primera vista se antoja inverosímil. Pero si el Observatorio de Violencia de la UV, la máxima casa de estudios, lo documenta, son palabras mayores. Una de las peores exhibidas para una tribu política, y de izquierda, háganos favor. Y en el tiempo de la 4T, de la purificación moral y la honestidad valiente, alardeando siempre la defensa de los derechos humanos. Graves los asesinatos de mujeres. Pero gravísimo el crimen y desaparición de niñas. El penúltimo reporte de unas niñas ligadas a la trata de blancas fue en Zongolica. Eran dos, localizadas en un hotel donde “el padrote” las tenía en la sevicia. Allí, reveló el presidente municipal, las ubicaron y atrajeron para su rescate y entrega, por lo pronto, al DIF. Nunca fue revelado el destino de ambas.

BALCONES: ONG, académicas, familiares, reportes de prensa, documenta tanto los feminicidios y desapariciones de mujeres y de niñas en Veracruz y de nada o poco ha servido. Siguen, imparables. Una pesadilla tan vertiginosa como el tiempo de la llamada Guerra Sucia, Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría Álvarez. La frenética búsqueda de la señora Rosario Ibarra de Piedra buscando a su hijo Jesús durante varios sexenios, desaparecido en Monterrey luego del asesinato de un magnate empresarial y del que fue acusado con sus compañeros de la Liga 23 de septiembre. PASILLOS: En el duartazgo fue sistemática la acusación pública de ONG de que en la franja turística de la Costa Esmeralda existía una banda de tratantes de blancas, mujeres y hombres, que desaparecían chicas para ponerlas al servicio de los traileros y que se extendía hacia el sur de Veracruz. Una sola mujer fue detenida a partir de la búsqueda de una chica por sus padres. Luego, el caso fue abandonado por la Fiscalía General, Luis Ángel Bravo Contreras el titular, y el carpetazo sobrevino.