/ domingo 28 de noviembre de 2021

Salvar a México

En México, el Gobierno de la Transformación no sólo cumplió la meta del Plan Nacional de Vacunación para evitar más muertes por el virus del Covid-19; el alcance logrado, de un 85%, lo coloca entre los países con más altos porcentajes de vacunación, y antes de que finalice al año podría llegar a más del 90 por ciento.

Se han aplicado más de 131 millones de vacunas a casi 76 millones de mexicanos, en especial a los adultos mayores; sólo un 15% está pendiente de recibir su segunda dosis.

Destaca el arranque de la inmunización a jóvenes de 15 a 17 años sin comorbilidades, después de la atención que reciben quienes padecen alguna enfermedad de alto riesgo de ese mismo rango de edad. La vacuna ha permitido reducir en casi un 90% la ocupación hospitalaria y el riesgo de muerte, comparado con el punto máximo de la segunda curva epidémica, y por lo cual el propósito es seguir convenciendo a los rezagados, a los que no quieren vacunarse, a los que se respeta, o a quienes no han podido vacunarse por habitar en pequeñas comunidades, alrededor de 200 mil en el país, entre ellas muchas de Veracruz.

Una de las estrategias para llegar a donde están ellos, es aprovechar los módulos de pago de pensiones a los adultos mayores, del bimestre noviembre-diciembre, incorporando a los operativos a las brigadas de vacunación para seguir avanzando en esa tarea.

Hay vacunas suficientes; se han recibido 170.5 millones de casi 250 millones contratadas, incluyendo 10 millones de dosis que donó EU, lo que alcanza para vacunar a 132 millones de personas en un país de 126 millones de habitantes. Estas, poco a poco se irán transfiriendo a las entidades federativas, e incluso acaba de anunciar el presidente de la República que se analiza aplicar una tercera dosis de refuerzo en algunos casos, especialmente a los adultos mayores, decisión que deberán tomar los especialistas.

El éxito para alcanzar la meta es resultado del operativo denominado Correcaminos, coordinado por el titular del poder Ejecutivo federal, con la participación de todas las instituciones del Estado mexicano, federales, estatales y municipales, en las fases de compra de vacunas a cargo de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP); almacenamiento y recepción por Biológicos y Reactivos de México (Birmex); recepción-resguardo-traslado de vacunas y personal asignado a las Fuerzas Armadas (Sedena, Semar, Guardia Nacional y Seguridad Pública), y en su aplicación la Secretaría de Salud (SS), Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Petróleos Mexicanos (Pemex) y el respaldo científico del Conacyt.

Al inicio de la vacunación se levantó una encuesta entre la población donde solamente el 62% dijo que aceptaría la vacuna, 8% dudaba, y el restante 30% decía que no se vacunaría; gracias a la información, el porcentaje de aceptación de la vacuna aumentó en los porcentajes ya citados.

Es un trabajo que implicó la organización de los tres niveles de gobierno, voluntarios, medios de comunicación y sobre todo, la gente.

Sin el apoyo de la población, de su solidaridad, no habría sido posible lograrlo.

(*) Delegado de los Programas Federales para el Desarrollo en Veracruz

En México, el Gobierno de la Transformación no sólo cumplió la meta del Plan Nacional de Vacunación para evitar más muertes por el virus del Covid-19; el alcance logrado, de un 85%, lo coloca entre los países con más altos porcentajes de vacunación, y antes de que finalice al año podría llegar a más del 90 por ciento.

Se han aplicado más de 131 millones de vacunas a casi 76 millones de mexicanos, en especial a los adultos mayores; sólo un 15% está pendiente de recibir su segunda dosis.

Destaca el arranque de la inmunización a jóvenes de 15 a 17 años sin comorbilidades, después de la atención que reciben quienes padecen alguna enfermedad de alto riesgo de ese mismo rango de edad. La vacuna ha permitido reducir en casi un 90% la ocupación hospitalaria y el riesgo de muerte, comparado con el punto máximo de la segunda curva epidémica, y por lo cual el propósito es seguir convenciendo a los rezagados, a los que no quieren vacunarse, a los que se respeta, o a quienes no han podido vacunarse por habitar en pequeñas comunidades, alrededor de 200 mil en el país, entre ellas muchas de Veracruz.

Una de las estrategias para llegar a donde están ellos, es aprovechar los módulos de pago de pensiones a los adultos mayores, del bimestre noviembre-diciembre, incorporando a los operativos a las brigadas de vacunación para seguir avanzando en esa tarea.

Hay vacunas suficientes; se han recibido 170.5 millones de casi 250 millones contratadas, incluyendo 10 millones de dosis que donó EU, lo que alcanza para vacunar a 132 millones de personas en un país de 126 millones de habitantes. Estas, poco a poco se irán transfiriendo a las entidades federativas, e incluso acaba de anunciar el presidente de la República que se analiza aplicar una tercera dosis de refuerzo en algunos casos, especialmente a los adultos mayores, decisión que deberán tomar los especialistas.

El éxito para alcanzar la meta es resultado del operativo denominado Correcaminos, coordinado por el titular del poder Ejecutivo federal, con la participación de todas las instituciones del Estado mexicano, federales, estatales y municipales, en las fases de compra de vacunas a cargo de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP); almacenamiento y recepción por Biológicos y Reactivos de México (Birmex); recepción-resguardo-traslado de vacunas y personal asignado a las Fuerzas Armadas (Sedena, Semar, Guardia Nacional y Seguridad Pública), y en su aplicación la Secretaría de Salud (SS), Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Petróleos Mexicanos (Pemex) y el respaldo científico del Conacyt.

Al inicio de la vacunación se levantó una encuesta entre la población donde solamente el 62% dijo que aceptaría la vacuna, 8% dudaba, y el restante 30% decía que no se vacunaría; gracias a la información, el porcentaje de aceptación de la vacuna aumentó en los porcentajes ya citados.

Es un trabajo que implicó la organización de los tres niveles de gobierno, voluntarios, medios de comunicación y sobre todo, la gente.

Sin el apoyo de la población, de su solidaridad, no habría sido posible lograrlo.

(*) Delegado de los Programas Federales para el Desarrollo en Veracruz

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