/ miércoles 13 de febrero de 2019

Veracruz, sin rumbo aún

No se ve por dónde ni para cuándo el gobierno de Cuitláhuac García pueda levantar. Si bien es cierto tanto Javier Duarte como Miguel Ángel Yunes dejaron amargos recuerdos en el estado, el desencanto con el morenista podría ser aún mayor, tomando en cuenta que obtuvo más de un millón 600 mil votos.

La expectativa de los veracruzanos por lo que Cuitláhuac García haría desde su primer mes de gobierno hoy es su peor losa. Se trata de un estado que no reduce, ni por asomo, sus niveles de inseguridad, a pesar de los números alegres que el propio gobierno insiste en presentar.

Cuitláhuac García empieza a adoptar, poco a poco y supongo que sin darse cuenta, algunos modos del personaje que tanto criticó en campaña: Miguel Ángel Yunes Linares. El estado se desangraba por la violencia, pero Yunes decía, cada fin de semana, que Veracruz mejoraba; hoy, el pupilo de AMLO, hace lo mismo.

Sin embargo, lo más grave no es la inoperancia para arreglar los problemas de violencia en Veracruz, sino que cada vez que Cuitláhuac García habla, no se asoma alguna idea clara que nos permita observar una solución a futuro, que no sea la Guardia.

En Palacio Nacional, ahí, en la oficina donde evalúan el avance de los gobiernos liderados por Morena, consideran que ya pasó el tiempo suficiente para que Cuitláhuac García “se creyera que ganó, y no sólo eso, sino que debe comportarse como un gobernador”.

“Alejandro, no sabes lo bochornoso que fue ver al primer gobernador morenista abucheado frente al presidente López Obrador. Sabemos que las cosas no están bien en Veracruz, y si Cuitláhuac no despierta, se lo van a comer los panistas o priístas, o peor aún, algunos al interior de su propio equipo de trabajo”.

“Nosotros ya estamos haciendo lo que nos pidió el presidente: no quitarle la vista de encima a Cuitláhuac, y empezar a intervenir sin que se percate. Ya tenemos gente al interior que nos informa todo, para evitar, por un lado, que continúe cometiendo errores, y por otro, encaminarlo como gobernador”.

¿Infiltrados? -cuestioné-

“Pues sí, es una forma de decirlo. No podemos arriesgarnos a perder Veracruz”.


alejandroaguirre77@gmail.com

Twitter: @aaguirre_g

www.alejandroaguirre.com.mx

No se ve por dónde ni para cuándo el gobierno de Cuitláhuac García pueda levantar. Si bien es cierto tanto Javier Duarte como Miguel Ángel Yunes dejaron amargos recuerdos en el estado, el desencanto con el morenista podría ser aún mayor, tomando en cuenta que obtuvo más de un millón 600 mil votos.

La expectativa de los veracruzanos por lo que Cuitláhuac García haría desde su primer mes de gobierno hoy es su peor losa. Se trata de un estado que no reduce, ni por asomo, sus niveles de inseguridad, a pesar de los números alegres que el propio gobierno insiste en presentar.

Cuitláhuac García empieza a adoptar, poco a poco y supongo que sin darse cuenta, algunos modos del personaje que tanto criticó en campaña: Miguel Ángel Yunes Linares. El estado se desangraba por la violencia, pero Yunes decía, cada fin de semana, que Veracruz mejoraba; hoy, el pupilo de AMLO, hace lo mismo.

Sin embargo, lo más grave no es la inoperancia para arreglar los problemas de violencia en Veracruz, sino que cada vez que Cuitláhuac García habla, no se asoma alguna idea clara que nos permita observar una solución a futuro, que no sea la Guardia.

En Palacio Nacional, ahí, en la oficina donde evalúan el avance de los gobiernos liderados por Morena, consideran que ya pasó el tiempo suficiente para que Cuitláhuac García “se creyera que ganó, y no sólo eso, sino que debe comportarse como un gobernador”.

“Alejandro, no sabes lo bochornoso que fue ver al primer gobernador morenista abucheado frente al presidente López Obrador. Sabemos que las cosas no están bien en Veracruz, y si Cuitláhuac no despierta, se lo van a comer los panistas o priístas, o peor aún, algunos al interior de su propio equipo de trabajo”.

“Nosotros ya estamos haciendo lo que nos pidió el presidente: no quitarle la vista de encima a Cuitláhuac, y empezar a intervenir sin que se percate. Ya tenemos gente al interior que nos informa todo, para evitar, por un lado, que continúe cometiendo errores, y por otro, encaminarlo como gobernador”.

¿Infiltrados? -cuestioné-

“Pues sí, es una forma de decirlo. No podemos arriesgarnos a perder Veracruz”.


alejandroaguirre77@gmail.com

Twitter: @aaguirre_g

www.alejandroaguirre.com.mx

miércoles 13 de febrero de 2019

Veracruz, sin rumbo aún

lunes 11 de febrero de 2019

¿Complot contra Cuitláhuac García?

lunes 04 de febrero de 2019

Lo que AMLO evidenció en Veracruz

miércoles 30 de enero de 2019

Las tareas de Duarte al salir

miércoles 23 de enero de 2019

AMLO quiere salvar Veracruz

miércoles 16 de enero de 2019

“Cuitláhuac no brilla con luz propia”

lunes 14 de enero de 2019

Inseguridad, sube; Cuitláhuac, baja

Cargar Más