/ domingo 13 de enero de 2019

Winckler: su última carta

A mediados de la semana antepasada fue visto en Palacio de Gobierno el empresario alvaradeño Gerardo Adrián Cano García, esposo de Pamela López Giorgana, hija de Martín Jesús López Obrador, hermano menor del Presidente de la República.

Presuntamente, del palacio de la avenida Enríquez, Cano García se habría trasladado al edificio de la Fiscalía General del Estado (FGE), donde despacha todavía su primo Jorge Winckler, quien hace un par de años, junto con AMLO, habría sido uno de los padrinos de la boda de Pamela López, una veinteañera que administra un restaurante de comida típica veracruzana en el puerto de Alvarado, municipio por el que su esposo quiso ser candidato de Morena a la alcaldía en 2017.

La presencia de Cano García, quien habría sido recibido en audiencia por el gobernador Cuitláhuac García, ha generado obviamente todo tipo de especulaciones dado su parentesco con Winckler Ortiz, quien no se quiere ir de la FGE, cargo al que llegó en diciembre de 2016 impuesto por el exgobernador Miguel Ángel Yunes Linares para un periodo que constitucionalmente vence hasta 2025.

El abogado yunista está intentando sostenerse en la Fiscalía. Ya lo hizo a través de la vía jurídica, interponiendo un par de amparos federales en contra de la reforma constitucional recién aprobada por la LXV Legislatura local y avalada hasta la semana anterior por 147 de los 212 ayuntamientos veracruzanos, la mayoría del PAN y PRD que eran supuestamente aliados del yunismo, la cual faculta al Congreso del Estado para que lo pueda remover del órgano autónomo.

Otra intentona ha sido la estridente estrategia política-mediática que tampoco le ha dado buenos resultados, pues al arremeter en contra del gobernador recibió un contraataque avasallante desde Palacio de Gobierno.

Y si en realidad el fiscal yunista estuviera jugando su última carta apostándole a la influencia de la familia presidencial para sostenerse en la FGE, tampoco se cree que pueda salirse con la suya. Y es que en Alvarado su primo Gerardo Cano tiene mala fama como abogado del diablo, ya que recuerdan que pese a ser el yerno del hermano menor de AMLO, en 2017 no pudo ser candidato de Morena a esa alcaldía porteña porque tuvo el rechazo unánime de las bases lopezobradoristas, y que luego, al ser desplazado de la candidatura municipal por Rafael Ernesto Almeida Ainslie, le jugó las contras apoyando al abanderado del PVEM, Bogar Ruiz Rosas, mismo que en enero de 2018 quiso corresponderle nombrándolo secretario del Ayuntamiento, pero se topó con el repudio unánime de los ediles de la comuna, incluyendo al regidor morenista José Refugio Velázquez Barrón. Le negaron hasta la Oficialía Mayor del Registro Civil.

A mediados de la semana antepasada fue visto en Palacio de Gobierno el empresario alvaradeño Gerardo Adrián Cano García, esposo de Pamela López Giorgana, hija de Martín Jesús López Obrador, hermano menor del Presidente de la República.

Presuntamente, del palacio de la avenida Enríquez, Cano García se habría trasladado al edificio de la Fiscalía General del Estado (FGE), donde despacha todavía su primo Jorge Winckler, quien hace un par de años, junto con AMLO, habría sido uno de los padrinos de la boda de Pamela López, una veinteañera que administra un restaurante de comida típica veracruzana en el puerto de Alvarado, municipio por el que su esposo quiso ser candidato de Morena a la alcaldía en 2017.

La presencia de Cano García, quien habría sido recibido en audiencia por el gobernador Cuitláhuac García, ha generado obviamente todo tipo de especulaciones dado su parentesco con Winckler Ortiz, quien no se quiere ir de la FGE, cargo al que llegó en diciembre de 2016 impuesto por el exgobernador Miguel Ángel Yunes Linares para un periodo que constitucionalmente vence hasta 2025.

El abogado yunista está intentando sostenerse en la Fiscalía. Ya lo hizo a través de la vía jurídica, interponiendo un par de amparos federales en contra de la reforma constitucional recién aprobada por la LXV Legislatura local y avalada hasta la semana anterior por 147 de los 212 ayuntamientos veracruzanos, la mayoría del PAN y PRD que eran supuestamente aliados del yunismo, la cual faculta al Congreso del Estado para que lo pueda remover del órgano autónomo.

Otra intentona ha sido la estridente estrategia política-mediática que tampoco le ha dado buenos resultados, pues al arremeter en contra del gobernador recibió un contraataque avasallante desde Palacio de Gobierno.

Y si en realidad el fiscal yunista estuviera jugando su última carta apostándole a la influencia de la familia presidencial para sostenerse en la FGE, tampoco se cree que pueda salirse con la suya. Y es que en Alvarado su primo Gerardo Cano tiene mala fama como abogado del diablo, ya que recuerdan que pese a ser el yerno del hermano menor de AMLO, en 2017 no pudo ser candidato de Morena a esa alcaldía porteña porque tuvo el rechazo unánime de las bases lopezobradoristas, y que luego, al ser desplazado de la candidatura municipal por Rafael Ernesto Almeida Ainslie, le jugó las contras apoyando al abanderado del PVEM, Bogar Ruiz Rosas, mismo que en enero de 2018 quiso corresponderle nombrándolo secretario del Ayuntamiento, pero se topó con el repudio unánime de los ediles de la comuna, incluyendo al regidor morenista José Refugio Velázquez Barrón. Le negaron hasta la Oficialía Mayor del Registro Civil.