/ martes 12 de noviembre de 2019

¿Zenyanzen y Ana Miriam, complicidad o ignorancia?

No tiene explicación lógica y razonable la decisión de la Secretaría de Educación de Veracruz, de otorgar la exclusividad a una marca para vender refrescos en las escuelas de la entidad.

Y no la tienen no porque se trate de la marca, sino porque el consumo de los refrescos de soda afectan la salud del consumidor y provoca obesidad.

Como se ha informado en diferentes ocasiones Veracruz enfrenta un grave problema de obesidad infantil y juvenil, al grado que 3 de cada 10 niños exceden los límites de peso de acuerdo con su edad.

Además, cuatro de cada diez niñas tiene problemas de peso y el fenómeno se agudizó a partir del año 2013.

Este problema ha colocado a Veracruz en el primer lugar nacional en sobrepeso y obesidad en niños y adolescentes. Es decir, la salud de los niños está en riesgo, pues hay unas 14 patologías vinculadas al consumo excesivo de grasa y azúcar, entre ellas, problemas del corazón, diabetes, hipertensión y cáncer.

Y lo que más aportan los refrescos es azúcar.

Sin importar la marca, lo que no se entiende es que siendo el refresco uno de los generadores de esas enfermedades, la SEV, que encabeza Roberto Zenyazen Escobar promueva su consumo mediante un convenio así.

Esto va a contrapelo del reporte del sector Salud que gasta más de 240 mil millones de pesos en acciones para atender los efectos del sobrepeso.

La ley prohíbe el consumo y la venta de comida chatarra en escuelas, es decir, alimentos con nulo o bajo valor nutricional.

A lo mejor esta prohibición la ignoran el secretario Zenyazen y la diputada Ana Míriam Ferráez y por eso el primero estableció el convenio referido y la legisladora lo apoya argumentando beneficios para los estudiantes.

La diputada de Morena justifica el convenio diciendo que habrá más apoyo para escuelas en cuanto a materiales y al final el beneficio será para los estudiantes.

“En este caso no solo se busca la distribución del refresco, sino también un convenio de colaboración con la empresa para que los niños se vean beneficiados con material de apoyo, para educación con algunas otras actividades a través de la fundación de esta empresa multinacional”.

Y sus declaraciones las hizo en el foro “Epidemia de sobrepeso y obesidad infantil en Veracruz: Corresponsabilidad social y ética”, hacia la creación de una ley para abatir el sobrepeso y obesidad en Veracruz que se realizó en el IVD y que la diputada encabezó.

No se explica pues cómo por un lado el gobierno dice atender a los niños, procurar su bienestar y por otro promueve el consumo de refresco que no sólo no aporta nutrientes sino que daña la salud de los estudiantes.

No tiene lógica tampoco que una diputada que encabeza un foro para abatir sobrepeso y obesidad avale un convenio que promueve el consumo de refresco que es dañino para la salud de los estudiantes.

La única explicación es que ambos, funcionario y legisladora, ignoran la prohibición y los daños que le causan a la niñez, o son copartícipes de los beneficios que les dejará la empresa Pepsi, por firmar y avalar el acuerdo de exclusividad.

Como sea, ninguno de los dos actúa de acuerdo con su discurso de trabajar por el bienestar de la niñez.

Uno ocupa el importantísimo cargo de Secretario de Educación y ella, además de que es diputada, aspira a gobernar Xalapa.

Y como dato, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, “La obesidad infantil está asociada a una amplia gama de complicaciones de salud graves y a un creciente riesgo de contraer enfermedades prematuramente, entre ellas diabetes y cardiopatías”.

Opine, comente e informe a los correos electrónicos srdonrene@gmail.com y rvalle@diariodexalapa.com.mx. Y en twitter @renedelvalleb. También puede leernos en la web site www.diariodexalapa.com.mx.

No tiene explicación lógica y razonable la decisión de la Secretaría de Educación de Veracruz, de otorgar la exclusividad a una marca para vender refrescos en las escuelas de la entidad.

Y no la tienen no porque se trate de la marca, sino porque el consumo de los refrescos de soda afectan la salud del consumidor y provoca obesidad.

Como se ha informado en diferentes ocasiones Veracruz enfrenta un grave problema de obesidad infantil y juvenil, al grado que 3 de cada 10 niños exceden los límites de peso de acuerdo con su edad.

Además, cuatro de cada diez niñas tiene problemas de peso y el fenómeno se agudizó a partir del año 2013.

Este problema ha colocado a Veracruz en el primer lugar nacional en sobrepeso y obesidad en niños y adolescentes. Es decir, la salud de los niños está en riesgo, pues hay unas 14 patologías vinculadas al consumo excesivo de grasa y azúcar, entre ellas, problemas del corazón, diabetes, hipertensión y cáncer.

Y lo que más aportan los refrescos es azúcar.

Sin importar la marca, lo que no se entiende es que siendo el refresco uno de los generadores de esas enfermedades, la SEV, que encabeza Roberto Zenyazen Escobar promueva su consumo mediante un convenio así.

Esto va a contrapelo del reporte del sector Salud que gasta más de 240 mil millones de pesos en acciones para atender los efectos del sobrepeso.

La ley prohíbe el consumo y la venta de comida chatarra en escuelas, es decir, alimentos con nulo o bajo valor nutricional.

A lo mejor esta prohibición la ignoran el secretario Zenyazen y la diputada Ana Míriam Ferráez y por eso el primero estableció el convenio referido y la legisladora lo apoya argumentando beneficios para los estudiantes.

La diputada de Morena justifica el convenio diciendo que habrá más apoyo para escuelas en cuanto a materiales y al final el beneficio será para los estudiantes.

“En este caso no solo se busca la distribución del refresco, sino también un convenio de colaboración con la empresa para que los niños se vean beneficiados con material de apoyo, para educación con algunas otras actividades a través de la fundación de esta empresa multinacional”.

Y sus declaraciones las hizo en el foro “Epidemia de sobrepeso y obesidad infantil en Veracruz: Corresponsabilidad social y ética”, hacia la creación de una ley para abatir el sobrepeso y obesidad en Veracruz que se realizó en el IVD y que la diputada encabezó.

No se explica pues cómo por un lado el gobierno dice atender a los niños, procurar su bienestar y por otro promueve el consumo de refresco que no sólo no aporta nutrientes sino que daña la salud de los estudiantes.

No tiene lógica tampoco que una diputada que encabeza un foro para abatir sobrepeso y obesidad avale un convenio que promueve el consumo de refresco que es dañino para la salud de los estudiantes.

La única explicación es que ambos, funcionario y legisladora, ignoran la prohibición y los daños que le causan a la niñez, o son copartícipes de los beneficios que les dejará la empresa Pepsi, por firmar y avalar el acuerdo de exclusividad.

Como sea, ninguno de los dos actúa de acuerdo con su discurso de trabajar por el bienestar de la niñez.

Uno ocupa el importantísimo cargo de Secretario de Educación y ella, además de que es diputada, aspira a gobernar Xalapa.

Y como dato, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, “La obesidad infantil está asociada a una amplia gama de complicaciones de salud graves y a un creciente riesgo de contraer enfermedades prematuramente, entre ellas diabetes y cardiopatías”.

Opine, comente e informe a los correos electrónicos srdonrene@gmail.com y rvalle@diariodexalapa.com.mx. Y en twitter @renedelvalleb. También puede leernos en la web site www.diariodexalapa.com.mx.

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