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Bloquear cuentas, sin previo juicio, viola garantías constitucionales

  • Reynaldo Escobar

Los procedimientos para inmovilizar cuentas bancarias, inversiones y asegurar los inmuebles y todo lo que forme parte del patrimonio del cantante Julión y del futbolista Rafa Márquez, sin previo juicio y sin respetarles la garantía de audiencia; y la tan promocionada presunción de inocencia, lo único que demuestra es que verdaderamente “la Justicia no alcanza para todos” y que pasando por encima de la carta magna, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público demuestra el “gran poder” que ejerce cuando los intereses políticos se anteponen para salvaguardar otros intereses mayores, que de no hacerlo, habrían contaminado y destruido el “prestigio” de muchos de nuestros gobernantes.

Desde las oficinas de la DEA donde tienen investigado al “presunto” narcotraficante Raúl Flores Hernández, a quien identifican como el Jefe del Cartel de las Flores, con asiento en Jalisco como su principal base de operaciones, y desde las oficinas del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, filtraron la información del aseguramiento de bienes del futbolista y del cantante, a quienes según su propio dicho, nunca fueron notificados ni citados por autoridad alguna ni de México ni de Estados Unidos; con flagrante violación de sus garantías de audiencia, legalidad, debido proceso judicial y de los más elementales derechos humanos les permitirán en los próximos años, recuperar íntegramente todos esos bienes, inversiones y dinero que son de la legítima propiedad de Julión y de Rafa Márquez, tal como sucedió con el caso del ingeniero Raúl Salinas de Gortari hace apenas unos años.

Por otra parte, las imputaciones contra Julión y Márquez carecen de mayor sustento como para tener indicios serios e irrefutables; puesto que a la retractación del narcotraficante Raúl Flores, se suma la negación absoluta y contundente de los presuntos implicados; quienes por su parte, deberán recurrir en defensa de su imagen (hasta hoy) no desacreditada, al Derecho Procesal Político, que siempre resulta más eficaz que cualquier ley, doctrina o jurisprudencia.

El michoacano Rafael Márquez Álvarez, apodado el Káiser de Zamora y Príncipe de Cataluña, quien conserva dos nacionalidades, la mexicana y la española, es además, reconocido como uno de los tres defensas centrales mejores del mundo y se sabía hasta antes es este escándalo, que procuraba huir de los reflectores, cuidando la privacidad de su vida; además de haber sido siempre ahorrador e inversionista de las grandes millonadas de dinero “ganado con el sudor de la camiseta” y de la patada futbolera. Se le desea que salga bien librado de este escándalo, que por ahora le impide terminar su contrato con el Club Atlas de Guadalajara.

Julión Álvarez, excantante de la Banda MS, chiapaneco de nacimiento, hombre folclórico, simpático y triunfador, quien recientemente, un día antes del escándalo de sus vínculos con el “narquiquiris” Raúl Flores Hernández, apareció en una lancha recorriendo el Cañón del Sumidero, acompañando al señor Presidente, al gobernador chiapaneco y otras gentes; No se cree que tenga vínculo alguno ni negocios con narcotraficantes, puesto que como artista ha ganado ingresos millonarios y con sus relaciones con políticos del más alto nivel, no los necesitaba.

Maquiavelo en su obra El Príncipe escribió “Todo el mundo ve lo que aparentas ser, pocos experimentan lo que realmente eres” y en este caso, tanto el cantante como el futbolista aparentan y seguramente son personas honestas. Y si no lo fueran, que las Fiscalías comprueben lo contrario.