imagotipo

– ¿Inseguridad, violencia, cuánto tiempo más?

  • Sumario Político | Víctor Murguía Velasco

– ¿Inseguridad, violencia, cuánto tiempo más?

– Justicia para Monluí y todas las víctimas

– Si se dijera cuántos crímenes suceden en Veracruz… – La frivolidad del fiscal

JUSTICIA PARA MONLUÍ Y PARA TODOS LOS VERACRUZANOS VÍCTIMAS DE LA VIOLENCIA

Ricardo Monluí Cabrera llevaba muchos años —creo casi 4 décadas— con su labor de periodista en Veracruz. Tenía reconocimiento por su trabajo y era estimado por un buen número de colegas.

Supe de él hace más de 30 años, pues lo empecé a tratar a mediados de los 80, en la campaña para gobernador de Fernando Gutiérrez Barrios.

Así fue el trato, esporádico, pero con estimación. Sé, porque todo se comenta en este medio, que siempre y constantemente —como otros colegas lo hacen, inmerecidamente— hablaba bien de este reportero. Claro que también hay quienes hablan mal. ¡Saludos a todos!

Ricardo, con el correr de los años, se especializó en el tema cañero. Conocía a la perfección todo lo que pasaba en los ingenios, así como en las organizaciones de productores de caña y en el Sindicato Nacional de Trabajadores Azucareros.

Pero hoy Monluí está muerto porque le dieron de balazos la mañana de ayer cuando salía, junto con su esposa y uno de sus hijos, de una fonda en Yanga tras haber desayunado.

Ricardo es otra víctima de la violencia que asola y atemoriza a los veracruzanos desde hace ya varios años y que al día de hoy persiste.

En esa ola de violencia miles se han ido de este mundo, asesinados, y otros miles más se han quedado lisiados o con el dolor permanente por su familiar muerto o desaparecido.

Así como hace años se decía que en la Ciudad de México el que no había sido víctima de un asalto, tenía un familiar cercano o un vecino que sí, aquí en Veracruz ahora el que no ha sido directamente víctima de los criminales, tiene un familiar o un vecino en esas condiciones.

Narcotraficantes, asaltantes, secuestradores y extorsionadores están asentados en Veracruz y pese a operativos policiacos —unas veces reales, con toda la fuerza de esas corporaciones; en otras ocasiones, simulados— siguen en estas tierras.

Se calman un tiempo, cuando la embestida de la autoridad es fuerte, pero después regresan. Incluso hemos visto cómo el control ha pasado de un cártel a otro y cómo calles y hogares han quedado ensangrentados.

¿Cuánto tiempo más viviremos así?

En fin, el asesinato de Ricardo Monluí no debe quedar impune. Las autoridades tienen que investigar, dejar en claro qué pasó, dar con los asesinos y castigarlos con las penas que marca la ley.

Eso es lo que se exige. Ojalá este crimen no sea un número más de los miles y miles de homicidios en Veracruz.

 

BUEN ÁNIMO EN EL PRIISMO DE XALAPA QUE RESPALDA A MONTANO

 

Con el ánimo y la enjundia que se necesita para lograr triunfos electorales cuando las circunstancias no son las adecuadas, el priismo de Xalapa arrancó el camino que culminará el primer domingo de junio con la elección del alcalde y demás ediles del ayuntamiento capitalino.

Las condiciones no son las ideales para el PRI en Xalapa, pero de inicio los priistas de esta ciudad han dado una muestra de unidad en la convención de delegados en la que fue electo como su candidato Alejandro Montano Guzmán.

Montano, a estas alturas de su actividad en la política, luego de que fue un secretario de Seguridad Pública con mucha fuerza en el gobierno de Miguel Alemán y tras ser diputado local y ganar la elección de diputado federal por Xalapa, cuenta con la experiencia necesaria para hacer frente a una elección difícil.

 

*** En Coatzintla la gente comenta que Bruno García Rodríguez es la mejor opción que tienen el PAN y PRD para ganar electoralmente en ese municipio.

Bruno, se dice allá, es un empresario que se le aprecia en su comunidad, con fama de honesto y trabajador.

Piden a panistas y perredistas no hacerse bolas, si es que realmente quieren ganar. En ese sentido, demandan que en las esferas que se toman las decisiones finales de las candidaturas, volteen a ver a Coatzintla, porque luego los filtros acaban con las buenas causas.

 

EL PUENTE DE AMÉRICO

 

No todos los funcionarios tendrán la oportunidad de disfrutar del día de descanso que hoy se dispone. Al contrario, en el caso del alcalde Américo Zúñiga Martínez hoy tiene una agenda de actividades que incluyen la entrega de importantes obras en materia de vialidad.

Se trata de la construcción con concreto hidráulico de las avenidas Primero de Mayo y Acueducto que representan una inversión superior a los 14 millones de pesos y que benefician la movilidad urbana de toda la población.

Luego de presidir estas inauguraciones, el edil se tomará un puente, pero no de descanso, sino que también entregará a la población, particularmente a la comunidad universitaria, el puente ciclo peatonal denominado Juventud, que integra a la zona universitaria de Lomas del Estadio y al Campus para la Cultura, las Artes y el Deporte, más conocido como el complejo de la USBI de la Universidad Veracruzana.

En esta obra, el ayuntamiento invirtió más de 20.8 millones de pesos. Se trata de un día en el que Xalapa se fortalece con importantes obras realizadas por un monto de casi 35 millones de pesos. Como se señala, el puente que hoy pone en servicio el alcalde Zúñiga Martínez es hacia el desarrollo, encabezando un trabajo para hacer de Xalapa una capital moderna y que busca elevar la calidad de vida de la población.

Sin duda, el puente Juventud representa también un respaldo concreto y contundente que el gobierno municipal brinda a la Universidad Veracruzana y a toda la comunidad universitaria. Así se cumple lo que el propio alcalde xalapeño ha expresado con frecuencia: “el mejor discurso de un gobierno son sus obras”, y en su caso, es una realidad.

 

SI SE DIJERA CUÁNTOS CRÍMENES HAY REALMENTE EN VERACRUZ…

Nadie sabe a ciencia cierta cuántos veracruzanos han sido asesinados, víctimas de los cárteles y de otros grupos de criminales, en los últimos 3 lustros, cuando la violencia se desató en el país.

Mucho menos está en claro cuántos veracruzanos están desaparecidos por la misma causa de la inseguridad.

La semana pasada un colectivo que busca a familiares desaparecidos dio el dato que serían 28 mil de los que no se sabe de ellos.

Pueden ser menos, pueden ser mucho más.

Recuerdo que un alto jefe de la policía veracruzana del gobierno pasado, a unos días de que el general Sergio López Esquer había dejado el cargo de secretario de Seguridad Pública, estuvo en las oficinas de la Dirección de Diario de Xalapa.

Comentó lo de costumbre. Que reforzarían los trabajos de seguridad, que se redoblarían los esfuerzos para combatir a la delincuencia organizada etcétera, etcétera.

Pero habló de algo, off the record, que era un aspecto que sólo se podía suponer y que las autoridades nunca lo aceptarían oficialmente.

Reconoció que la sociedad estaba atemorizada, con razón, por los crímenes que conocía, pero que si daba a conocer todos los asesinatos que ocurrían a diario en Veracruz, entonces la gente empezaría a irse en desbandada. El único problema que veía es que la gente no tenía a dónde huir, dando a entender que buena parte del país estaba igual.

Así las cosas, desde entonces unos son los asesinatos, secuestros y extorsiones que la sociedad y la prensa se entera, y otro el número real que ocurre a diario en el norte, centro y sur de Veracruz.

¿Cuántos crímenes y desapariciones se han dado de unos 12 años a la fecha?, quién sabe, son miles y miles, muchos más de los que nos hemos enterado.

Es posible que el INEGI tuviera una cifra aproximada a la real. Ahí llegan los reportes de las defunciones, enviados por las oficinas de los registros civiles, pero se sabe que dejaron de clasificarlos en violentos.

La realidad nunca la sabremos, pero es algo monstruoso, de ahí los cientos de restos humanos que se han hallado en los últimos meses en algunas fosas clandestinas, a instancias y por la insistencia de madres de desaparecidos, cuando apenas se ha empezado a escarbar.

 

*** Debido a la dimensión de este asunto, de lo que involucra y significa la desaparición y asesinato de miles de paisanos, unos, es cierto, involucrados con los grupos criminales, pero la mayoría ciudadanos que se dedicaban a trabajar o estudiar, es que no cabe la menor frivolidad.

Lo decimos por como ha venido actuando el fiscal general del Estado, Jorge Winckler.

Sí, es un joven, pero debería estar consciente no sólo de la importancia de su cargo. Y si para eso aún no tiene conciencia, pues que la tenga para lo que representa el hecho de ser el fiscal en un estado con graves problemas de inseguridad y al que le corresponde investigar los miles de asesinatos y desapariciones.

Habrá quien diga: es un muchacho, así son los jóvenes. Pero no debe perder de vista, el fiscal, que con su actitud lastima a madres, padres y hermanos de las víctimas.

Y es cierto que Veracruz ha tenido varios procuradores de justicia muy buenos que han estado en ese puesto ya alejados de la juventud. Sin embargo, recordamos a Francisco Portilla Bonilla que fue procurador, en el gobierno de Rafael Hernández Ochoa, a eso de los 29 años. Si bien en ese entonces el ahora magistrado no debió ser un experto jurista, por lo menos sí se recuerda que asumió la responsabilidad con total seriedad. Se mantuvo alejado de escándalos y declaraciones frívolas.

En la actual Fiscalía faltan recursos, reportan que no hay dinero para comprar los materiales necesarios para siquiera identificar correctamente a las víctimas de asesinatos. Lamentable que estén en esas condiciones, generadas por los que arrasaron con el presupuesto en la administración pasada.

Pero por lo menos que haya seriedad, que al final eso contribuye a la credibilidad.

Asuma con responsabilidad su trabajo. Déjese de sarcasmos y chistecitos. No contribuya a dar más dolor a los familiares de los desaparecidos. O siquiera hágalo por cuestión personal, para que no digan que ahora extrañan a Luis Ángel Bravo o para que dejen de decirle que es un buen fiscal… pero para los casos de Twitter y Facebook.