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PRI solicita no priistas

  • Parque Juárez | Monica Camarena

Disciplinados, con el único ánimo aparente de la supervivencia de su partido, los militantes del PRI callaron de manera solemne ante la decisión de Enrique Peña de llevar de candidato a la presidencia a José Antonio Meade, sin ADN tricolor.

Apenas el 4 de marzo pasado, con motivo del aniversario 88 del Revolucionario Institucional, el presidente Peña dijo ante un abarrotado auditorio Plutarco Elías Calles: “Tengo el honor y el enorme privilegio de ser un Presidente de la República emanado del PRI, arropado por el PRI y muy orgulloso del PRI”.

No se duda de la identidad priista de Peña, sería ilógico, hasta desleal, pues se trata del partido que lo cobijó para poder primero, ejercer cargos dentro de un poderoso gobierno (Arturo Montiel) para después lograr la gubernatura del Estado de México para desde ahí, consolidar la Presidencia de México.

Pero Enrique Peña, que aseguran algunos que se dicen sus cercanos, para lo que realmente es muy bueno, es para la operación electoral y sabe que la circunstancia para quien fuera un candidato del PRI en 2018, era cercana a la derrota o nocaut en primer round.

Muchos pueden ser los responsables del desprestigio del PRI, sin embargo en la memoria reciente del electorado permanecen intactas las imágenes de Javier Duarte en un primer lugar, Roberto Borge, César Duarte, el trío que en algún momento llegó a ser ejemplo de la nueva generación de priistas.

Pero están los tamaulipecos, con el respeto a los ciudadanos decentes de aquella entidad. Los también exgobernadores, Tomás Yarrington y Eugenio Hernández.

Con esta galería del terror y la corrupción, parecería que a Peña no le quedó de otra que hacer a un lado a los militantes de hueso tricolor que buscaban la grande, para sacar de la manga a un tecnócrata sin manchas de verde, blanco y rojo.

Para mala suerte de los priistas de corazón, la candidatura de José Antonio Meade fue aplaudida hasta por los panistas, sólo por el hecho de no tratarse de un militante activo, sin negativos por algún acto de corrupción como los que acostumbran muchos de sus compañeros.

De esta forma, los priistas callaron y se alinearon ante un candidato que recibe abrazos, aplausos y escucha a fuerza las estruendosas matracas, pero que nada ha dicho de solicitar su credencial del PRI.

 

ÁGORA

En Xalapa los feminicidios duelen, duelen mucho a una sociedad con miedo; se anexa el despido de fiscales regionales que dice mucho de la falta de compromiso en la procuración de justicia estatal.

 

ÁGORA II

Si el Frente Ciudadano por México, que nada de ciudadano tiene, no se concreta, van a ser varios los damnificados políticos; Veracruz, como estado tiene a varios actores que se la están jugando en serio y que ya rezan a todos los santos porque se defina dicha alianza arcoíris.

Se dice que el apellido Mancera podría pasar a la historia, por ser, el nombre del hombre que está descarrilando a los azules, amarillos y naranjas.

@monicamarena