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Columnistas

  • Juan Noel Armenta

¡A ver si el que viene te paga! Con estas palabras despidió aquel gobernante al líder sindical el último día de su mandato dándole copia de un acuerdo firmado. Nunca quiso pagar aquel gobernante lo que, por derecho, correspondía a los trabajadores de la educación. Dejó pasar el tiempo el...

  • Juan Noel Armenta

Se movía la hoja. Se movía esa hoja larguirucha y puntiaguda parecida a aquella serpiente soberbia que miraba a todos con desprecio creyéndose inmortal y selecta. Cientos de canales remarcaban el pecho y la espalda de bello color tierno de aquella hoja insospechada. Se movía esa hoja y las demás...

  • Juan Noel Armenta

Desde la parte más alta de la montaña se veía la casita de Tata Juve junto a la orilla del riachuelo. La casita de Tata Juve era parte de la inmensa cordillera. Muy temprano, el adormilado sol buscaba calentar la teja de la casita de Tata Juve. La teja revolcada...

  • Juan Noel Armenta

A las 10 de la noche estaba en el área de urgencias del Hospital Civil de Xalapa “Luis F. Nachón”. El cielo goteaba sobre las cabezas de quienes esperábamos saber algo sobre nuestros enfermos internados. Es un mal día para enfermarse, dijo un señor refiriéndose al mal tiempo. Su compañero...

  • Juan Noel Armenta

Baja el viento del más alto vértice del universo infinito. Baja el viento en veces pacífico, en veces violento. Baja el viento dejando sus pisadas sobre el camino. Baja el viento por las laderas de la pechugona montaña acariciando piedras y la cabeza de aquel garrobo que siempre fue su...

  • Juan Noel Armenta

La mejor comida es aquella que vemos con tristeza como se va, y vemos con alegría como regresa. Cuando un amor se va y regresa, es que siempre fue nuestro. Se llevaban a “memes” los trabajadores el itacate. Se iba el itacate triste y nosotros esperábamos su regreso con alegría....

  • Juan Noel Armenta

No había escapatoria. El fuego inundaba todo espacio del entorno. El calor era insoportable. El humo asfixiante tenía la cara de la muerte. Tomaba en sus brazos el fuego cada rama y cada hoja seca. Crujía la hojarasca cuando el fuego la convertía en oscura ceniza. No había escapatoria para...

  • Juan Noel Armenta

Aquel anciano estaba sentado en una banca del parque Juárez, aquí en Xalapa. En la más absoluta soledad, aquel anciano, recargado con sus manos en el bastón de apoyo, estaba ensimismado en sus pensamientos. Colocaba el anciano la barbilla en el dorso de sus manos entrelazadas. Blanquecina le brillaba la...

  • Juan Noel Armenta

Si el gallo de doña María no hubiese sido tan violento, seguramente hoy no lo tendría en la mira del charpe. A esa distancia no podía fallar el tiro. “Pedro”, el gallo de doña María, ya estaba muerto, sólo que él no lo sabía. “Pedro”, el gallo de doña María...

  • Juan Noel Armenta

¡Hay aves que cruzan el pantano…! Con estas palabras un escritor y poeta excelso describía magistralmente a todas aquellas personas moralmente incorruptibles. Hay personas buenas en el mundo, lamentablemente son las menos. Hay personas que hacen lo que tienen que hacer, pero hay personas que hacen cosas bondadosas más allá...