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¿Cómo puedes identificar un trozo de madera o carbón vegetal de forma rápida, sencilla y barata?

  • Diario de Xalapa
  • en Cultura

Por Fernando Ortega1, Eliezer Cocoletzi1, Greta H. Rosas2 y Guillermo Ángeles1

 

Identificar la especie maderable a la que pertenece una muestra de carbón es importante en la botánica, la arqueología y la industria. En ésta última, muchos componentes y procesos emplean carbón activado. También es útil en las evaluaciones de incendios forestales y urbanos, en la industria energética y en el secuestro de carbono, ya que con el atrapado de carbono se mitiga el efecto de invernadero que es provocado por altas concentraciones de dióxido de carbono y otros gases en la atmósfera.

Cuando se carboniza un bloque de madera, éste sigue manteniendo su estructura tridimensional, por lo que para identificar la especie a la que pertenece una muestra de  carbón se usan las mismas características anatómicas que se emplean para muestras de madera. La dificultad principal del empleo de esta técnica es que el carbón es más frágil que la madera y por el proceso de incineración los compuestos orgánicos (gomas, resinas, colorantes, etc.), que se pueden localizar en algunos de los lúmenes celulares, se consumen completamente.

En términos muy generales, la madera de las especies arbóreas se divide en gimnospermas y angiospermas. La madera de las gimnospermas está formada por dos tipos celulares, las traqueidas y el parénquima. La madera de las angiospermas arbóreas está formada principalmente por cuatro elementos celulares: elementos de vaso, fibras, parénquima axial y parénquima radial. Tanto en gimnospermas como en angiospermas, la abundancia, tamaño, disposición y tipo de los distintos elementos celulares hacen que una madera se diferencie de otra.

Para identificar la estructura de la madera, basta una muestra cúbica de al menos 5mm de arista, donde se puedan observar claramente los planos: 1. Transversal, 2. Tangencial y 3. Radial (figura 1).

Para imaginar la composición tridimensional de la madera, pensemos en las fotografías de frente y de perfil de una persona. Las características que identificamos en cada plano las podemos ensamblar tridimensionalmente para identificar a la persona. Así también ocurre con los planos de la madera A. Transversal, B. Tangencial y C. Radial, como se ilustran en la madera de pino (figura 2). Es importante mencionar que los planos del carbón los obtenemos realizando fracturas naturales, es decir, cuando queremos obtener la cara radial del carbón, por ejemplo, se corta con una navaja delgada y muy filosa en dirección paralela a los radios. Se cortan unos milímetros con la navaja haciendo un surco y después se toma la pieza de carbón con las dos manos y se parte como galleta, quedando ambas partes divididas por una fractura natural que siguió la guía del surco (figura 3).

También se puede encajar la navaja hasta cierta profundidad, donde se desea hacer el corte, y entonces en lugar de seguir haciendo el corte con las manos, se palanquea la navaja buscando que la pieza se fracture siguiendo el corte guía de la navaja (figura 4).

Una vez obtenidos los planos deseados del carbón, se fotografían bajo una lupa o con un microscopio compuesto o con uno más sofisticado como uno electrónico de barrido (MEB). La figura 5 es una microfotografía con el MEB del plano transversal de la madera carbonizada de un encino.

Sobre el plano o sección de nuestro interés se aplica una pequeña porción de silicón fluido para impresiones dentales de precisión. Una vez endurecido el silicón se desprende con una pinza (figura 6). Después, al área del silicón en contacto con el carbón se le aplica una capa delgada de barniz de uñas. Éste se endurece al secarse y se desprende del silicón también con pinzas (figura 7). Esa película de barniz es una impresión del plano de nuestro interés, y bien desprendida se coloca sobre un portaobjetos y se cubre con un cubre-objetos, en seco (figura 8).

Esta técnica del silicón también se puede usar para la madera. Sobre ella se hace una pequeña pelada o muesca con una navaja para que se exponga la estructura nítidamente. Sobre la sección expuesta se aplica el silicón dental y al endurecer, se desprende. Al silicón endurecido se le aplica el barniz, y se procesa como en el caso de la muestra de carbón.

En las impresiones de barniz se aprecia la estructura de la madera carbonizada que sirve para identificar la especie arbórea a la que pertenece (figura 9). Al comparar la información que se obtiene de la película de barniz con la de un corte histológico o con el microscopio electrónico de barrido, podemos determinar que es una técnica muy rápida, con buena calidad informativa y a muy bajo costo para identificar muestras de carbón o madera (figura 10).

Colaboradores Instituto de Ecología, AC. 1 Red de Ecología Funcional, 2 Red Estudios Moleculares Avanzados.