imagotipo

Jorge Luis Prats interpreta Rajmaninov con la OSX

  • Jorge Vázquez Pacheco
  • en Cultura

Jorge Luis Prats, pianista de origen cubano con amplia trayectoria en Europa y México, se presenta esta noche de viernes y mañana sábado como solista de la Orquesta Sinfónica de Xalapa bajo la dirección de Lanfranco Marcelletti. Prats interpretará el Tercer concierto para piano y orquesta del compositor ruso Serguei Rajmaninov, en programa que incluye el poema sinfónico Kikimora de Anatoly Liadov y la suite de la música para el ballet Pulcinella, de Igor Stravinski.

Los horarios son hoy a las 20:30 y mañana a las 19, ambos en la sala de conciertos del Centro Cultural Tlaqná, del Campus Universitario para la Cultura, las Artes y el Deporte. El programa se denomina De la vieja y la nueva Rusia, en alusión a los tres estilos creativos que se presentan en una misma audición. Liadov se apoyó en una antigua leyenda rusa para dar forma a su partitura, mientras que la de Stravinski es música para otro de las producciones en que colaboró con el promotor Serguei Diaghilev para los Ballets Rusos de París.

Un talento surgido en Cuba

La trascendencia de Jorge Luis Prats es de tales dimensiones que se le ubica en un contexto similar al de otro genio cubano, el legendario Jorge Bolet. Por añadidura, no son pocos los pianistas de primer orden que consideran a Prats tan dotado artísticamente como Claudio Arrau, Sviatoslav Richter o Emil Gilels, y uno de quienes opinan así es Radu Lupu.

Poseedor de intuición artística ilimitada y robusta calidad de ejecución, Prats ha realizado una buena parte de su carrera en México, donde desde la década de 1980 tuvimos oportunidad de observar su desempeño frente a orquestas como la Filarmónica de la UNAM o Filarmónica de la Ciudad de México. Por razones diversas, su carrera no contó con la adecuada proyección durante un prolongado lapso y solo hasta después de su expatriación ha sido posible dar seguimiento a su derrotero, mismo que le ha conducido hacia los más importantes escenarios europeos y latinoamericanos.

Este notable artista es originario de la provincia de Camagüey y con preparación inicial en el Conservatorio de La Habana. Pasó después a París, para estudiar bajo la guía de Magda Tagliaferro, así como con Paul Badura-Skoda en Viena. Más tarde, en el Conservatorio de Moscú, se familiarizó con la obra pianística de maestros rusos como Chaikovski, Scriabin, Prokofiev y Rajmaninov. De regreso a Cuba se presentó con diversas orquestas bajo la dirección de Manuel Duchesne Cuzán, Tomás Fortín y Guido López-Gavilán, antes de lanzarse en pos de un posicionamiento internacional que le hizo ganar los concursos “Marguerite Long-Jacques Thibaud” de París y el “Katia Popova” de Bulgaria.

Establecido en España desde 2004 (donde además obtuvo la nacionalidad), sus giras internacionales le han llevado de regreso a México, así como a Canadá, Francia, Inglaterra y Holanda, entre otros centros musicales importantes, donde su arte y presencia motivan la admiración y el respeto por parte de público y crítica.

La obra en que participa Prats, el Concierto para piano número 3 de Rajmaninov, es una de las partituras más temibles y escabrosas del repertorio, dada su complejidad técnica. Fue estrenada el 28 de noviembre de 1909 en Nueva York, con la orquesta bajo la dirección de Walter Damrosch y el compositor al piano. Desde entonces se le considera una auténtica “prueba de fuego” para cualquier virtuoso y sabemos de talentos que nunca superaron el temor que conlleva abordar tan compleja obra y de tan difícil ejecución. Es, indudablemente, una creación a la medida de la estatura artística del solista.