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Un Bíblico depredador

Cada vez que mete un gol alza sus brazos y levanta el rostro hacia el cielo en agradecimiento a Dios, porque aparte de ser religioso es uno de los delanteros más letales que hay, hubo y habrá en nuestra ciudad.

Es el Bíblico Ángel Ramón Alcántara Sánchez, un hombre que no se metió al balompié rentado por hacerse de muy joven de responsabilidades que marca un destino cuando inicia una nueva vida, una nueva familia.

Sin embargo se puede decir que es de los elementos locales que mayor cantidad de goles ha marcado históricamente en nuestra capital: “La verdad no recuerdo cuántos títulos tengo, pero no han de ser menos de 20 porque mi casa está llena de trofeos”, dijo el nacido en la Tierra del Dios Tigre, pero desde muy pequeño radicado en esta ciudad.

Y de goles ni se diga, lleva centenas de ellos marcados de todas formas: “de palomita, de chilena, con la zurda, con la derecha, de volea, con la cabeza, de todas formas he anotado alguna ocasión, por eso cuando lo festejo levanto mi cara y miro al cielo, abro los brazos y agradezco a Dios que me ha dado la fuerza y el coraje para seguir jugando, y sobre todo haciendo goles”.

El también maestro de la construcción se ha ganado el sustento de muchas formas, y aunque no es un mil usos se ha involucrado en varios oficios. “Lo digo con todo orgullo que le hago a la fontanería, a la pintura, he sido estibador, mesero y árbitro, todo es bueno mientras se consiga el dinero con honestidad”.

Con su hija Sury después de pasar momentos de angustia en el hospital.

Con su hija Sury después de pasar momentos de angustia en el hospital.

Pero pasando al campo de batalla, allí donde se juegan la vida 11 vs 11, Ángel Ramón ha dejado en claro que tiene un poco de muchos jugadores, pues tiene la fortaleza de Ronaldo y la contundencia de Pelé, el regate de Garrincha y la garra de Eusebio, la llamada Pantera Negra, el ídolo portugués.

“Una ocasión metí 90 goles, así he bajado a 75 y 40, incluso un día me adjudiqué uno con 16, pero sinceramente todos son importantes porque he colaborado con cada uno de esos goles para conquistar algún título de mi equipo”, dijo el orgullo de la colonia Salud, del barrio Coapexpan, donde han surgido grandes deportistas, futbolistas especialmente.

Sin embargo, el hombre de figura granítica, el que nunca se doblegaba ante sus rivales fuera del tamaño que fuera, un día tuvo que hacerlo, ante el destino, ante los designios del creador, pues su hija Sury Alcántara enfermó gravemente. “Fue una angustia muy grande, muy fuerte, pero gracias a Dios y a los médicos mi hija salió adelante, y de verdad que a nadie le deseo algo así, duele hasta el corazón, hasta lo más dentro de ti, pero te digo algo… ella es más fuerte que yo porque es la segunda vez que nos da un susto y muy duro”.

Por otra parte dijo que de acuerdo con el color de gol es su celebración: “Cuando marco algún gol de fantasía y sirva para ganar un campeonato de liga festejo como Hugo Sánchez o el salto mortal hacia atrás”.

Ha desfilado por un sinfín de equipos, pero lo dice abiertamente donde se siente más cómodo es con Potros,  con el que ha ganado varios títulos en el balompié de Teocelo.

Su oficio le ha dado también una gran fortaleza física.

Su oficio le ha dado también una gran fortaleza física.

La alegría en los campos no va acorde, lamentablemente, con su afición al Cruz Azul, del que se dice ser su aficionado número uno, de hueso colorado, pero que tristemente ya tiene casi 20 años que no celebra un campeonato: “Duele ver que siendo uno de los mejores equipos de México no pueda romper esa sequía de títulos, y más que nada por recibir las burlas de otros… pero ya vendrán los títulos y las alegrías”, concluyó.

Lo hemos visto como con su sola presencia causa temor en el área entre los defensores. Su olfato es el de un sabueso a la hora de marcar el gol. Es un depredador del área, un goleador de época, de barrio, del lugar de donde han surgido los más grandes ídolos del futbol mundial, un jugador que pudo llegar a jugar en la grande, pero por azares del destino, como le sucede a muchos, no le fue posible, pero sigue haciendo su historia en el futbol amateur, el del aficionado, el del llano.