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México requiere política pública de administración de riesgos, plantea la AMIS

México necesita una política pública de administración de riesgos que permita garantizar una protección a los mexicanos en caso de un siniestro, pero también que considere aspectos de prevención y mitigación, aseguró el nuevo presidente de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), Manuel Escobedo Conover.

El representante del sector asegurador para el periodo 2017-2018 dijo que se buscará plantar esta idea entre las autoridades del país durante la 27 Convención de Aseguradores de México, que se llevará a cabo esta semana en la Ciudad de México, donde tomará posesión del cargo.

“Hoy México no tiene una política pública de administración de riesgos. Desde que desaparecieron las grandes aseguradoras del Estado (Aseguradora Hidalgo -que hoy es Metlife- y Asemex), lo que existió en su momento se diluyó y hoy algo hay, pero no es una política pública”, dijo en entrevista con Notimex.

Ésta es una de las grandes prioridades que impulsará la industria en los próximos años, con el propósito de elevar la participación del sector asegurador en el Producto Interno Bruto (PIB), que hoy es de 2.3 por ciento a 3.1 por ciento en el año 2050, destacó.

“La política pública en administración de riesgos públicos debería de tener la misma importancia que la política monetaria o que la política fiscal”, porque “hay evidencias muy claras de que el seguro promueve el desarrollo, la estabilidad, el Estado de derecho, la formalidad de la economía e impulsa el bienestar”, afirmó.

El también presidente de la empresa Peña Verde y de los consejos de Administración de Reaseguradora Patria, General de Seguros y General de Salud, explicó que hay cuatro pilares que debe considerar la política pública de administración de riesgos.

Escobedo Conover, quien sustituirá a Mario Vela Berrondo (presidente de la AMIS en los últimos tres años) dijo que el primero es la prevención y mitigación del riesgo, porque la administración no solo se refiere a la transferencia de riesgo, sino también con tratar de aminorar la posibilidad de siniestros.

Segundo, abundó, debe haber una línea de transversalidad, que se refiere a que haya una homologación en las normas y regulaciones en materia de seguros tanto a nivel federal como en los estados.

Detalló que ésta sería la parte más complicada porque hay diversas regulaciones y dependencias a nivel federal que no están interconectadas, pero que se relacionan en el caso de la administración de riesgos.

O bien, hay casos donde un seguro es obligatorio para un Estado, pero no para otro, o las condiciones del mismo cambian dependiendo del lugar, por lo que debería haber una homologación en este sentido.

Por otro lado, se requiere hacer una labor de profesionalización, y por último, desde el punto de vista de administrar y asesorar a los funcionarios públicos.

En este caso, propuso la existencia de un organismo similar a la unidad de seguridad y pensiones de la seguridad social, que fuera el gran asesor del Estado en materia de administración de riesgo.

Escobedo Conover destacó que hay una clara correlación entre los países desarrollados y los mercados de seguros modernos y una penetración importante.

“Vemos claramente que en economías desarrolladas, la penetración del seguro está en niveles por arriba del 5.0 por ciento del PIB, los esquemas de distribución son más sofisticados, hay más amplitud de seguros”, puntualizó.