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Nuevo Modelo Educativo, responsabilidad de todos: EPN

  • Miguel Reyes Razo, enviado especial
  • en México

Miguel Reyes Razo

“Bueno…Pues sí…Pero…Es que…” Y el rostro de Don Gilberto Guevara Niebla se pinta de desconcierto. De duda. “Es que el Nuevo Modelo Educativo suena, se antoja muy útil. Bonito. ¡Errr! Atrae. Como otras reformas educativas. Pero a mí me preocupa cómo le van a hacer, cómo hay que hacerle, para que los profesores la entiendan. Y la practiquen. Le den vida. Ahí es donde como que a mí me surgen razonables inquietudes. Digo: he ahí la cuestión. El cómo. De qué manera…”

Gilberto Guevara Niebla -exsubsecretario de Educación, reconocido pedagogo tras sus amplios estudios en Europa, editor de revistas interesadas en la Educación Nacional- estaba ayer en el umbral de Palacio Nacional mucho antes de las 13 horas. Tiempo fijado para el nacimiento -presentación- del Nuevo Modelo Educativo. Desde su rango de consejero de la Junta de Gobierno del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación -INEE- mostraba curiosidad, cautela. “A ver qué nos dicen”, conjeturó. “Luego platicamos. Ten mi tarjeta. Tengo cientos… ¡Y no sé a quien entregarlas!, embromó.

Gilberto Guevara Niebla. Histórico del Movimiento Estudiantil de 1968. Detenido en la Plaza de las Tres Culturas la tarde-noche del 2 de Octubre. “La Libertad Nunca se Olvida”, es su obra dedicada a aquel verano mexicano. De la Facultad de Ciencias de la UNAM surgió tan indiscutible líder.

La presentación del “Nuevo Modelo Educativo” congregó a cientos en la Plaza de la Constitución. Desde las 11 de la mañana se arracimaban en derredor de Palacio Nacional. El director de la secundaria número 4, la “Moisés Saenz” de la colonia Santa María la Ribera -en el corazón de San Cosme- se enorgullecía de haber cursado su secundaria, “en la número 15, en la Albert Einstein. Donde lo hicieron Manuel Aguilera, Sergio Reyes Luján, Cristina Pacheco, Eduardo López Rojas -el “Mazacote” de “Los Caifanes”, Héctor Bonilla, José-José. ¡Recuerdo con gran cariño a Tadeo de la Garza. Y a la maestra Ilda Garfias de Gyves”, produjo muy entusiasmado.

Como más tarde lo viviría a plenitud el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, quien gozoso orientó: “…Me gustaría que en su crónica apareciera que quiero mucho a mi amigo Juan. Es de Guadalajara. Lo aprecio mucho. Juan es hombre de valor. Hace honor a su origen jalisciense. Muy mi amigo, muy recio mi amigo Juan de Guadalajara”.

Decía así el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, al reportero y personas que lo cercaban. Juan, el amigo tapatío se quedó en el abrazo. Aprovechó para susurrar confidencias. “Yo me hago cargo, Juan”, le devolvió, al soltarlo, el Presidente. Unos segundos después, Juan el bravo, nacido en Guadalajara, había desaparecido.

El académico de la Lengua, Felipe Garrido, hizo un alto frente a los murales de Diego Rivera. “Nada mejor que la Secretaría de Educación Pública para enderezar al país. Ya vendrá la formación de profesores. Lectores. Correrá el tiempo. Harán su efecto en los estudiantes. A fin de cuentas seremos lo que hayamos leído…

Felipe Garrido. El 16 de diciembre del 2015 recibió en Palacio Nacional el Premio Nacional. El de Artes fue a dar a las manos del recio actor Ignacio López Tarso. El de Pintura-Escultura quedó en poder de Sebastián. Enrique Carbajal -su nombre civil- lo festejó en grande. Con melena blanca al aire. Jaime Labastida -presidente de la Academia de la Lengua- estuvo presente entonces.

Ayer se notó la ausencia del rector de la UNAM, don Enrique Graue, y de Enrique Fernández -director del Instituto Politécnico Nacional-.

Escasearon académicos. Faltaron artistas. Se echó de menos a poetas y célebres prosistas. Estaba ahí el educador José Antonio Carranza Palacios. Subsecretario de Planeación Educativa de la SEP -desde los tiempos de don Víctor Bravo Ahúja- y con Fernando Solana Morales mostró un párrafo de su reciente obra “112 Años de Educación en México”. Se lee: “Cada sexenio produjo una Reforma Educativa. Cada sexenio acarreó nuevos planes de estudio. Cada régimen se distinguió por dar vida a nuevos métodos y programas educativos. Como resultado de tales afanes se tuvo deficiente rendimiento. Pobre medición.

“Incluí en esta obra -explicó el oaxaqueño José Antonio Carranza Palacios- los trabajos de los sexenios panistas. Presenté mi obra hace pocos días. Una nueva presentación sucederá dentro de quince días. Te invito….” “Se excusaron varios gobernadores. No vendrán” -dijo un cercano colaborador del profesor Gerardo Zepeda. Educador que dejó el aula en 1985 para vivir la política, toma providencias. Si faltan figurones se privilegia a valiosos muy discretos. A éstos les alegra avanzar en el escalafón escenográfico. Ir de la tercera a la segunda fila. Tener la posibilidad de saludar al Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, es tenida como una suerte de compensación; de afortunada distinción. Todo lo organiza el Profesor Gerardo Zepeda.
“VEO A UN SECRETARIO DE EDUCACIÓN PÚBLICA QUE EN VERDAD RECORRE Y CONOCE EL PAÍS. ¡LO FELICITO, AURELIO!”: GRACO RAMÍREZ

Tony Gali -gobernador de Puebla- luce su agilidad, frescura y buen humor. Casi vuela para dejar el presidium y saludar con sincera efusividad a amigos y conocidos. Elegante en el vestir. Cuidadoso en los modales. “Estos días saldré de la capital. Recorro municipios. Ven”, invita el gobernador de Puebla.

José Rosas Aispuro, gobernador de Durango propone: “¿Antes, después de Semana Santa? ¿Cuando te conviene ir a mi tierra? Verás lo que hago”.

Trabajo duro. Con el equipo. “Hace décadas, Héctor Mayagoitia Domínguez saltó de la Subsecretaría de Educación Media Técnica y Superior a la gubernatura de Durango. Y de ahí a la Dirección del Politécnico Nacional. Tiempos de Gestl Valenzuela. De Lepoldo García Elhers.

“Don Agustín Yáñez era capaz de formular una Reforma Educativa mientras daba forma a una de sus grandes novelas”, solía decir el historiador José Rogelio Álvarez. Jalisciense que dio vida a la “Enciclopedia de México”. Don Luis Echeverría contó alguna vez: “Éramos adolescentes y José Rogelio Álvarez ya tenía la fama de ser el joven más culto de México”.

Reforma Educativa del presidente Enrique Peña Nieto. “Surgió con el Pacto por México. El segundo día de mi administración. Imposible postergarla. Nos rezagaríamos irremediable, irremisiblemente. Condenaríamos a niños, niñas y adolescentes mexicanos a quedar al margen del avance de esta hora. El niño primero. La escuela en el centro. Los profesores. Educadores motor y alma y vida de la Reforma Educativa. Reforma Educativa que atrae los esfuerzos de todos. Familia. Forja , fragua de nuestros niños. Padres de familia. A cuidar a sus hijos. A darles ejemplo. A inculcarles elevados principios. El gobierno se pone junto a los maestros. Para apoyarlos en su formación. Para premiarlos en su desarrollo”.

“Ya no más la fea política que hizo el rezago, el atraso de la educación nacional. El profesor trabajará y se preparará para ser recompensado. Adiós a la educación “libresca”. A sepultar métodos de memorización obligatoria. Vamos a enseñar a aprender. A buscar el saber. El niño aprenderá a discernir. A discriminar. A buscar verdades. Aprenderá a aprender. Y en el centro de todo la escuela. Escuela al 100. Escuela que decida su vía de conocimiento. Escuela que abortará burocracia. A la autogestión”.

Graco Ramírez -otro histórico del Movimiento Estudiantil de 1968- arrecia su crítica a conservadores y populistas. Ambos procuran beneficiarse del escaso saber de la población. Populistas que critican “porque sí” al Nuevo Modelo Educativo. Populismo riesgoso. Conservadurismo añejo. Sumió a nuestra educación en sombras del Siglo XX y negruras del XIX. Ya no más. Nuestra educación, nuestra Reforma Educativa ¡va va. Y la apoya la Conago. Que vivió foros y reuniones. Y discutió. Y dialogó. Este es nuestro camino. La Reforma Educativa…”
LAS LUCHAS DE OTHÓN SALAZAR, A QUIEN PERSIGUIÓ CARLOS JONGUITUD BARRIOS Y HOY EL SINDICATO DE TRABAJADORES DE LA EDUCACIÓN TOMA SU LUGAR, ASEGURA JUAN DÍAZ DE LA TORRE

Como la rechazó en sus días, el profesor Carlos Jonguitud Barrios, mantuvo a raya al régimen del presidente Miguel de la Madrid. Ya el 22 de septiembre de 1972 había echado del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación a Carlos Olmos Sánchez. Llegaba a la cima de una carrera que incluía persecución al líder Othón Salazar. Abanderado del Movimiento Revolucionario del Magisterio, ocupó la Secretaría de Educación Pública en 1958-59. Jonguitud se encarnizó. Jesús Robles Martínez -director de Banobras- era el mandamás en el SNTE. Othón Salazar y sus sueños de democracia sindical acabaron en Lecumberri.

“A espaldas del profesor Carlos Jonguitud Barrios ninguna Reforma Educativa habrá”, dijo a Excélsior durante un informe del gobernador Enrique Álvarez del Castillo, de Jalisco. Casi en presencia del secretario Jesús Reyes Heroles. Gran poder del profesor Carlos Jonguitud Barrios. Senador. Director del ISSSTE. Gobernador de Jalisco. Amo del SNTE.

Estudiosos, académicos, educadores tienen fe en la Reforma Educativa. La de esta hora. La que busca sacar a México de los últimos lugares del saber entre los países de la OCDE. “Sede de países que progresan. México casi no pinta. Pruebas de escaso saber nos exhiben. Es hora de revertir ese fenómeno”. Intención de Aurelio Nuño. Gran día para el Secretario de Educación Pública. Los avances de la Educación en México. El siglo XX permitió ir más allá del mero alfabeto. La suma y la resta. Se alcanzó la cobertura. México enfrenta con gallardía y empeño sus retos. Ignacio Manuel Altamirano, José Vasconcelos, Jaime Torres Bodet. Constructores de nuestra educación. En esta centuria los hijos enseñan a los padres. El saber, el conocimiento nacen y se divulgan a velocidad no ha mucho inimaginable. No podemos soslayar su peso. Es la hora. La de todos los mexicanos.

El líder del SNTE participa. El presidente Enrique Peña Nieto y el secretario Aurelio Nuño toma su lugar en el proceso. Pone a salvo los derechos de los educadores. Reconocimiento al esfuerzo. A la superación de los profesores. Impulso a la Técnica de la Enseñanza. A la Ciencia de la Educación. Aliento para la innovación. Líder sin guardaespaldas. Juan Díaz de la Torre sentencia: “El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación cumplirá cabalmente su papel. Estará junto al presidente Enrique Peña Nieto en su afán de dar carácter prioritario a la Educación. Fortalecer a la Escuela Pública representa un desafío. SNTE se esfuerza en que la Educación sea la vía de la transformación de México”.

Graco Ramírez subraya: “Destinar dinero a la Educación representa la mejor inversión”.

AYER: COMO CUANDO ADOLFO LÓPEZ MATEOS Y JAIME TORRES BODET LANZARON EL “PLAN DE ONCE AÑOS” PARA FORMAR LOS MAESTROS QUE LE URGÍAN A MÉXICO

Decenas de niños de escuelas de diversos estados del país -abundaron los de la Ciudad de México- se acomodaron junto al presidente Enrique Peña Nieto. A buenas horas corretearon a su lado rumbo a su despacho en Palacio Nacional. Largo rato pasó con los escolapios el presidente Enrique Peña Nieto.

“Hoy enfrentamos severos desafíos en el proceso de modernizar -con calidad- nuestra educación. La de nuestros niños. La de las niñas y adolescentes nuestros. Tiempos de templanza, más no hacerlo hubiera sido inmoral, una desvergüenza y un gesto irresponsable.

“El tiempo acarreará frutos. No los cosechará esta administración. Cada régimen emprende su tarea. Importa hacer. Nuestros profesores serán transformadores de nuestra sociedad. Desde aquí los convoco a esta formidable tarea. Hoy se lanza el Nuevo Modelo Educativo”. “Un punto de partida”-opinó otro participante. Javier Treviño Cantú y Pepe Carreño Carlon ya discutían. Javier Corral, Eruviel Ávila Villegas, Claudia Pavlovich, Tony Gali, Alejandro Murat, Omar Fayad.

El presidente Enrique Peña Nieto estaba plenamente dedicado a los niños. Y Paulina Mendoza veía cómo se quedaban vacías las antes tan solicitadas sillas.

Ayer. El día que el Presidente Enrique Peña Nieto vio -vivió- el lanzamiento del Nuevo Modelo Educativo. Como décadas atrás el presidente Adolfo López Mateos impulsó el Plan de Once Años de don Jaime Torres Bodet para formar los profesores de Educación Normal que tanta falta le hacían a México.

Así.