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Cumbre del G20 en Hamburgo, la antesala de un cambio geopolítico

BERLÍN, Alemania.- La cumbre del G20 el viernes y el sábado en Hamburgo será probablemente una de las más conflictivas desde 2008, cuando se creó este foro que reúne a economías industrializadas y emergentes. Los roces bilaterales (principalmente con el presidente Donald Trump), el clima, el comercio y las manifestaciones auguran un G20 bajo tensión.

Las divergencias van desde la lucha contra el cambio climático hasta al proteccionismo, pasando por las tensiones entre Estados Unidos-China y Alemania-Turquía, además del esperado primer encuentro entre Trump y el presidente ruso Vladimir Putin.

Desde la llegada de Trump a la presidencia, Estados Unidos va a contracorriente de muchas de las posiciones de consenso hasta ahora dentro de este foro, como demuestra su defensa del proteccionismo o su firmeza en cuestiones migratorias.

El martes Trump se entrevistó por teléfono con Merkel y prometió ayudar “a convertir esta cumbre en un éxito”, según indicó la Casa Blanca. Sin embargo, solo parece haber una clara sintonía en la cuestión de la lucha contra el terrorismo mientras en otras cuestiones, como el clima, el desacuerdo es flagrante.

Alemania llevaba meses preparando un “plan de acción” para poner en marcha el acuerdo de París de 2015 para limitar el calentamiento global. Pero la decisión de Estados Unidos de abandonar ese pacto histórico podría convertirlo en papel mojado.

“El peligro es que la cumbre termine con una polarización entre Estados Unidos y el resto del mundo”, advierten por su parte los analistas de la consultora Oxford Economics.

COMERCIO Y TENSIONES GEOPOLÍTICAS

En el ámbito comercial, Estados Unidos ha lanzado amenazas de sanciones aduaneras contra China, en particular en el acero, y contra Alemania, en el sector del automóvil, denunciando exportaciones que considera excesivas. Washington también apuesta por reducir la ayuda pública al desarrollo y dejarla en manos de instituciones privadas.

La cumbre también estará marcada por conflictos como Corea del Norte, la guerra en Siria o las tensiones en el Golfo o el mar de China. Uno de los momentos más esperados es el primer encuentro entre Donald Trump y Vladimir Putin. Washington asegura querer relaciones “constructivas” con Moscú pero atraviesan su peor momento por la crisis en Ucrania, las tensiones en Siria y las acusaciones de la influencia rusa en el entorno de Trump.

Dos países latinoamericanos del G20 (Brasil y México) también llegan a la cumbre en momentos complejos.

El presidente mexicano Enrique Peña Nieto se reunirá con Trump para abordar, entre otros temas, la delicada renegociación del TLC o la cuestión migratoria, mientras Brasil está inmerso en una crisis política con su presidente, Michel Temer, acosado por escándalos de corrupción, y que finalmente decidió asistir a la cumbre.

La cumbre también está bajo la amenaza de grandes manifestaciones anti-G20. Los organizadores esperan con 20 mil policías a cerca de 100 mil manifestantes en los próximos días mientras la policía evalúa en siete mil u ocho mil el número de extremistas de izquierda que podrían provocar incidentes, en una ciudad conocida por su tradición contestataria.

Ayer de madrugada ya hubo algunos enfrentamientos, que dejaron un herido leve.