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Riñas en penal de Tlaxcala dejan 2 heridos

Por Moisés Morales

Tlaxcala, Tlax. (OEM/Informex).- La disputa por el presunto control al interior del Centro de Readaptación Social (Cereso) de Tlaxcala, desató la mañana de ayer una riña entre reclusos que pertenecen a bandas rivales, con un saldo de dos personas heridas por arma punzocortante.

El Sol de Tlaxcala confirmó que las agresiones entre los internos comenzaron en los dormitorios 1 y 2 del área de sentenciados, la cual se salió de control al verse rebasada la capacidad de los custodios del penal para controlarla.

Ante ello, se requirió la presencia de elementos de la Comisión Estatal de Seguridad (CES), quienes a los pocos minutos arribaron para reforzar la vigilancia y lograr restituir el orden alrededor de las 11:30 horas.

De acuerdo con la información recabada por este Diario, resultaron heridos por arma blanca Mario David Villarreal y Mario Cruz Sandoval, quienes fueron trasladados de urgencia y con extrema vigilancia a un nosocomio para su atención médica, pero por la tarde regresaron al no tener heridas graves.

Se sabe que entre los participantes en la gresca se encuentra Jesús Tzontecomani Teoyotl y/o Jesús Tzontecomani Méndez, quien el 16 de octubre de 2008 fue acusado de asesinar a un custodio al momento de fugarse del Centro de Internamiento e Instrucción de Medidas para Adolescentes de Tlaxcala (Ciimaet), cuya recaptura se logró en 2011; aunque en marzo de 2010 también mató a quemarropa a otro elemento policiaco en Apetatitlán y actualmente enfrenta al menos 14 procesos por los delitos de robo y violación.

El otro recluso que también tuvo que ver con el desorden del penal, ubicado en la colonia Loma Xicohténcatl de la capital tlaxcalteca, es Abraham Vázquez, quien al parecer no comulga con el grupo que lidera al interior Jesús Tzontecomani.

Van tres días de riñas en el Cereso

De acuerdo con versiones de familiares de los internos (quienes omitieron su identidad por razones obvias), la riña suscitada ayer no es la primera, pues se trata de la tercera en forma consecutiva tan solo en esta semana.

Afirmaron que sus consanguíneos les han reportado que las cosas ahí están “calientes” al disputarse el control de la presunta distribución de droga, así como el “cobro de piso” de 400 pesos mensuales, a cambio de no golpearlos o atentar contra su vida.

También es sabido que de esto tiene conocimiento la directora del Cereso, María de los Ángeles Cano, así como el director general de Prevención y Reinserción Social, Jesús Herrera.

Incluso, no se descarta que este día las agresiones entre las bandas rivales continúen, por lo que la vigilancia ha sido reforzada desde la tarde de ayer, tanto en los pasillos como en la zona de torres, donde han sido colocados de manera estratégica elementos fuertemente armados.

En septiembre de 2015 ocurrió algo similar

Basta recordar que en septiembre de 2015 familiares de internos del Cereso capitalino denunciaron públicamente una red de venta de drogas, alcohol y protección, además de que responsabilizaron de la violencia que se vivía en esa cárcel a la entonces directora de los reclusorios y actual magistrada del Tribunal Superior de Justicia del Estado, Mary Cruz Cortés Ornelas.

Revelaron que el dos de septiembre de ese año, alrededor de las 13:00 horas, hubo una gresca entre internos por el control de la red delictiva, lo que dejó como saldo cuatro presos heridos de gravedad y un sinnúmero de involucrados, entre ellos Cristian de Jesús, alias “El Payaso”; Eduardo Israel; Refugio, alias “La Cochina”; Héctor Cielo; Hiram Javier; Mario David y Eduardo “N”.

“De los hechos narrados hay testigos que son muchos dentro del penal, pero basta con nombrar a Camilo, David Alberto, alias ‘La Flaca’; Jesús Tzontecomani; Fernando, alias ‘La Tatiana´; Ariel Ignacio; Oscar y Félix Alejandro, entre otros que con amenazas son obligados a vender o consumir drogas dentro del Cereso o sufren de extorsión al obligar a sus familiares a pagar 400 pesos mensuales a cambio de que no sean golpeados”, narraron.

Jesús Tzontecomani, una historia llena de violencia

En la actual disputa por el control y liderazgo del Cereso de Tlaxcala está presuntamente involucrado Jesús Tzontecomani Teoyotl y/o Jesús Tzontecomani Méndez, detenido en 2011 por agentes de la Procuraduría General de Justicia del Estado, tras un operativo de inteligencia en la colonia Reforma de Chiautempan.

Este sujeto enfrenta procesos penales por los delitos de robo, violación y dos de homicidio. También es el presunto responsable de ultimar en 2008 al custodio del Centro de Internamiento e Instrucción de Medidas para Adolescentes del Estado de Tlaxcala (Ciimaet), cuando escapó de ese lugar en compañía de dos menores; en ese entonces contaba con 19 años de edad.

Además, es el principal sospechoso de haber privado de la vida al policía municipal de San Pablo Apetatitlán, César Chávez Gómez, el pasado 31 de marzo, cuando le disparó a quemarropa en dos ocasiones, hechos que ocurrieron en la calle la Laguna.

Por esos hechos, la PGJE inició las averiguaciones previas 21/HOM/2011 en agravio de César Chávez Gómez, y el proceso 10/2010 del juzgado cuarto de Sánchez Piedras, por el homicidio calificado de José Florentino Armando Sánchez López.

Tzontecomani Teoyotl también es acusado de haber violado a 11 mujeres, entre ellas tres menores de edad, investigaciones asentadas en los procesos legales 23/2011/AMPEDGVI-S, 100/2011/AMPEDGVI-S, 181/2011/AMPEDGVI-S, 193/2011/AMPEDGVI-S, 205/2011/AMPEDGVI-S, 221/2011/AMPEDGVI-S, 253/2011/AMPEDGVI-S, 37/2011/AMPEDGVI-N, 28/2011/AMPEDGVI-S, 33/2011/AMPEDGVI-S y 49/2011/AMPEDGVI-N. Y tiene una orden de reaprehensión vigente dentro del proceso 38/2007 por el delito de violación en agravio de una menor de edad.

“Bendito Dios” no hay casos de ingreso de droga al Cereso: Jesús Herrera

En abril pasado, el actual director general de Prevención y Reinserción Social, Jesús Herrera Moreno, declaró a medios de comunicación que la máquina bioescaner ha ayudado para evitar el ingreso de droga y que “bendito Dios” no se ha registrado ningún caso.

Además, descartó que exista en la prisión autogobierno, crimen organizado, corrupción ni sobrepoblación.

Actualmente en la entidad tlaxcalteca existe una población de 659 personas privadas de la libertad, distribuidas en los centros de Reinserción Social de Tlaxcala y Apizaco, en el anexo femenil y en el Ciimaet.