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Urge regular consultorios de bajo costo

Por Rodrigo Miranda

Si bien los consultorios o farmacias que ofrecen consultas casi regaladas son un aliado en el primer nivel de atención, es necesario que las autoridades de salud regulen estos establecimientos que convierten a los médicos en obreros, aunque pacientes aseguran que es de gran ayuda, pues les resuelven su mal de manera pronta y no tan cara.

Al ser cuestionados por este fenómeno, integrantes de la Academia Mexiquense de Medicina AC coincidieron en señalar que si bien estos lugares ayudan al sistema público de salud a resolver la problemática, sobre todo en el primer nivel de atención, sí es necesario que las autoridades vigilen, regulen y obliguen a que sobre todo los médicos se actualicen.

El vicepresidente de esta asociación civil, Víctor Torres Meza, consideró que el primer nivel de atención es vital para cualquier sistema de salud y por lo mismo, si el sistema público no lo resuelve, hay otras instancias públicas o privadas que sí lo hacen, y por ello la demanda de este sector creció hasta un 400 por ciento.

“No tenemos que verlos como enemigos, sino como cercanos a nosotros y por lo mismo también nos interesa el bosquejo que tienen de la salud, ya que a final de cuentas tratan con las mismas patologías”, señaló.

Lo cierto, destacó, es que si las autoridades respectivas tienen que regular y vigilar esa actividad, “nosotros como academia invitamos a los médicos que laboran en estos consultorios a la actualización médica y a que se capaciten para que tengan un mejor desarrollo profesional”, subrayó Torres Meza.

Por su parte Juan Manuel Alanís Tavira, expresidente de esta academia, reconoció que este tipo de atención pronta y de rápido acceso surge por una necesidad, pero dista de ser una atención científica y adecuada, “estas consultas de escritorio no son formales, ya que se requieren de una entrevista minuciosa y muchas veces estas consultas similares son dadas por médicos similares, que no tienen la preparación y lo más grave, recetan lo que la farmacia quiere”, añadió.

Además, coincidió en que estas personas deben actualizarse y la Secretaría de Salud tiene que regular el accionar de las farmacias y los mismos médicos, “a nosotros que trabajamos en un consultorio nos llegan supervisiones del ayuntamiento y hasta de control sanitario, así tienen que revisar también este tipo de farmacias y consultorios”, enfatizó.

Lamentablemente, finalizó, el médico que labora en estos establecimientos se convierte en un empleado y obrero de los intereses de las farmacias, “ellos trabajan para la farmacia y el negocio es quien dice qué recetar, por eso aunque ellos cobran 20 pesos, cobran una comisión por medicamentos vendidos”.

En tanto pacientes que acuden a este tipo de servicio médico, señalaron que es de gran ayuda contar con esta atención, pues además de que no es cara, no tardan mucho en ser revisados por un médico, “muchos hablan de que es una atención de mala calidad, pero bueno es efectivo y generalmente lo ocupamos cuando se trata de una gripe”, dijo, una mujer que esperaba consulta en un consultorio ubicado en la avenida de Santos Degollado y Quintana Roo.

Añadió que acudir con un médico privado resulta muy costoso para la economía familiar y por lo mismo, optan por estos establecimientos médicos que están inclusive muy cerca de sus domicilios, “para conseguir una consulta en el sector salud incluyendo IMSS o ISSEMyM, es un logro y tienes que esperar mucho tiempo, aquí realmente no es tan tardado”, mencionó.

Empleados de la farmacia, explicaron que la demanda de pacientes ha crecido con el tiempo y por lo mismo, se han abierto más consultorios, es más han tenido que ampliar no solo los horarios, sino los días de atención, “hay algunas farmacias con consultorio que abren los sábados y domingos, porque si hay necesidad”, finalizó, uno empleado.