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Feng Shui/ Acaba tu angustia por el dinero gracias al Espíritu Santo

  • Diana Bayardo
  • en Sociales

Este año nuevo, marcado por la crisis y los recortes, los problemas económicos se  convertirán en una pesada carga en la vida de muchas personas, generando situaciones de verdadera angustia y estrés. Como si estuvieran atrapadas en un callejón sin salida, la gente busca una solución que les permita resolver sus necesidades de vida. La experiencia dice que no siempre es fácil, pero con desesperarte no ganas nada.

 

El Espíritu Santo enseña a enfrentar los problemas económicos                                                                                                                         A continuación algunos consejos muy inspiradores de la Palabra sobre este tema tan importante:

 

Lo primero es lo primero: el Reino de Dios

Jesús es claro: no debemos estar agobiados pensando qué comeremos o cómo nos vestiremos, es decir, como resolveremos el día a día. Él nos pone como ejemplo a las aves del cielo y a los lirios del campo. El Padre conoce de antemano lo que requerimos para vivir, por lo que la actitud básica del cristiano es la confianza y el abandono en las manos amorosas de dios (Mt. 6, 25-34). Sin embargo, hay una condición: que busquemos primero el Reino de Dios y su justicia, es decir, que en nuestra lista de prioridades lo primero para nosotros sea hacer la voluntad de Dios, vivir según la norma del Evangelio, en seguimiento a Jesús de Nazaret,… todo lo demás se nos dará por añadidura (Mt. 6, 33). Esa es su promesa.

 

¡Ora!

Jesús nos enseñó en el Padrenuestro a pedir el pan de cada día (Lc. 11, 2-4). De esta manera llevamos a la oración las necesidades económicas para que el Señor nos socorra y provea nuestro sustento. Cuando oramos sabemos que Dios conoce de antemano lo que necesitamos (Mt. 6, 8).

 

¡Comparte tus bienes!

Jesús nos previene de la tentación de acumular tesoros en la tierra, poniendo nuestra confianza en la posesión de los bienes materiales (Mt. 6, 19 y Lc. 12, 13-21) Por lo contrario, su invitación es que compartamos con los demás, especialmente con los más pobres, de lo mucho o poco que tengamos (Mt. 19, 21). Es una ley del Evangelio, hemos de dar si queremos recibir (Lc. 6, 38). Y aunque creamos que somos tan pobres que sólo podemos ocuparnos de nosotros mismos, siempre tenemos algo que dar a los demás, así sea nuestro Conocimiento u oficio, el tiempo y nuestra atención.

 

¡Se agradecido!

Dar gracias a Dios, tanto en la prosperidad como en la escasez, es proclamar nuestra confianza en la fidelidad y el amor de Dios (1 Tes. 5, 18), quien se toma el trabajo de cuidarnos y de proveer a todas nuestras necesidades con largueza (Filp. 4,19). Cuando damos gracias confesamos y reconocemos que Dios es el dador de toda bendición (Stg. 1, 17), todo viene de su mano, él dirige nuestra vida según sus designios de amor y misericordia (Rom. 8, 28). La acción de gracias es siempre fuente de nuevas bendiciones, y trae gozo y paz al corazón. Te invito a consultar las predicciones zodiacales 2017 en www.dianabayardo.com, facebook: DianaBayardo, Twitter e Instagram:  DIANABAYARDO13.

 

*Colaborador