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Rosca de Reyes

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Aunque hoy la tradición de la Rosca de Reyes está profundamente arraigada en México, donde se ha convertido en motivo de convivencia y unión familiar, su origen es europeo y es fundamentalmente religioso. Simboliza el pasaje bíblico entre el encuentro de los Reyes Magos con el niño Dios y se le conoce como la Epifanía. Su forma ovalada o circular, tiene que ver con el círculo infinito del amor a Dios, ya que no tiene principio o fin. También evoca las coronas de los Reyes Magos, cuya fruta de múltiples colores simboliza un mensaje de paz, amor y esperanza.

 Más de la historia

La Rosca de Reyes tiene tras sí una bella historia de fe y sacrificio de tres hombres que siguieron una estrella luminosa hasta Belén para adorar al Niño Dios, tradición que tiene sus comienzos en la Edad Media y llegó a México durante el Virreinato. La iglesia Católica celebra la Epifanía (vocablo griego que significa manifestación o aparición) para recordar la revelación de Jesús ante los Reyes Magos o Santos Reyes.

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 Por qué se parte

Partir la Rosca de Reyes se origina en Francia, en la Edad Media, cristianizando la costumbre pagana de “elegir un rey de las fiestas” inspirado en el Eclesiastés. Se escondía un haba en una rosca de pan dulce adornada con azúcar y frutas. Dicha haba oculta simbolizaba la huída de José y María para esconder al niño Jesús y ponerlo a salvo de la persecución del rey Herodes. Los dulces o frutos cristalizados son las distracciones del mundo que nos impiden encontrar a Jesús. Actualmente el haba ha sido sustituida por una figurilla de plástico escondida en el pan, al que cada persona corta con un cuchillo, instrumento que simboliza el peligro en el que se halla el niño Jesús. Se desconoce a partir de cuándo se empezó a esconder dentro de la rosca el niño Dios, pero la persona que la  encuentra al cortar el pan, se convierte en anfitrión de otra celebración posterior, ya que se considera el padrino del mismo, y que tendrá que festejarlo el Día de la Candelaria, confeccionándole un ropón para vestirlo de gala y regalar a los comensales atole y tamales el 2 de febrero.