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Economía, en terreno complicado

  • Alma Rosa Quiroz
  • en Veracruz

La economía de México continúa creciendo moderadamente, pero está entrando en un terreno difícil. Las perspectivas están empañadas por la incertidumbre en torno a la política comercial de Estados Unidos, advierte el documento “Navegando las contracorrientes en la economía mundial: Perspectivas más recientes para América Latina y el Caribe”.

Esto se suma a condiciones financieras más restrictivas que frenarán la actividad económica, según dice este reporte del Fondo Monetario Internacional (FMI), que recomienda que se debe mantener la confianza del mercado y situar la deuda pública firmemente en una trayectoria descendente.

Agrega que si bien la inflación ha aumentado tras la marcada depreciación del peso y el incremento de los precios de bienes energéticos, el endurecimiento de la política monetaria debería ayudar a mantener bajo control las expectativas inflacionarias.

Asevera que un mayor endurecimiento monetario será necesario para evitar efectos de segunda ronda, ya que el repunte de la inflación debido al aumento de los precios relativos de bienes será pasajero.

En cuanto a la actividad económica en los países latinoamericanos expone que ha estado respaldada por el crecimiento más dinámico en Estados Unidos, aunque el aumento de las tasas de interés mundiales y una apreciación del dólar plantean riesgos a la baja, sobre todo para los países cuyos tipos de cambio no se deprecian con respecto a la moneda estadounidense.

Para México y la región, agrega, las perspectivas económicas para este y el siguiente año estarán bajas. La región enfrentará varios riesgos, como el retiro de las relaciones de corresponsalía bancaria y un mayor grado de incertidumbre. Los países deben reforzar la capacidad de resistencia y el crecimiento a largo plazo.

El FMI advierte que todos los países estarán en medio de condiciones externas cada vez más volátiles, pero deben tomar precauciones para reducir las vulnerabilidades derivadas de las condiciones financieras mundiales menos favorables y las bruscas fluctuaciones de las monedas.

Los países deben seguir recurriendo al espacio del que disponen para calibrar el ajuste fiscal, ya que se prevé que los precios de las materias primas continúen siendo bajos en comparación con sus niveles históricos, a pesar de su reciente repunte.

Explica que el ritmo de ajuste necesario dependerá de los niveles de deuda y las presiones del mercado. Aparte del ajuste en materia de política macroeconómica, las reformas estructurales —como la reducción de la informalidad y los trámites burocráticos, la mejora de la calidad de la infraestructura y el refuerzo de la educación y el estado de derecho— son esenciales para apoyar el crecimiento a mediano plazo.