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Una cirugía estética, sacrificio que vale la pena: Valentín Zamudio

  • Raúl Espinoza
  • en Veracruz

Xalapa, Ver.- “La secuencia para tener éxito en el resultado de una cirugía estética, es primordial para un buen término de la misma. Un ejemplo de lo que no se debe hacer es solicitar una consulta por teléfono, este tipo de consultas son imposibles aunque son solicitadas con cierta frecuencia, así no se puede programar y decidir un tratamiento adecuado”, platica Valentín Zamudio Trujillo, cuya trayectoria como cirujano plástico reconstructivo y estético lo hace sobresalir en el puerto de Veracruz, donde reside.
Para conocer más sobre su quehacer lo entrevistamos, confiándonos algunos puntos que usted debe tener en cuenta si es que ha decidido hacerse un arreglito en aras de elevar su autoestima.

Sentido humanista

“Algunas personas tienen una idea de lo que necesitan, e incluso tienen en mente un tratamiento. Pero en ocasiones, al acudir a consulta el experto cirujano plástico suele recomendar cirugía diferente a la que el paciente tenía en mente”, confía y agrega que cada día la cirugía plástica estética se torna popular y la gente normal se informa y convive con los tratamientos, ya sea a través de conocer algún paciente bien operado o con información de primera línea.

-¿Cuánto vale una cirugía?
“Depende de múltiples factores, de la experiencia del cirujano, del hospital o la clínica donde se efectuará el tratamiento, de la cirugía a realizar y de los honorarios médicos del cirujano así como del equipo médico –otro cirujano plástico, anestesiólogo certificado y enfermera instrumentista—, cada uno de ellos determina de forma personal el costo de sus honorarios”.
En la charla nuestro huésped social subraya que es imposible dar un presupuesto sin haber dado una consulta, sin conocer a la persona y además sin determinar previamente en que clínica se va a operar. El costo del tratamiento es lo último que se platica. Es básico solicitar al paciente exámenes preoperatorios que en todos los casos son los siguientes: biometría hemática completa, química sanguínea, examen general del orina y pruebas de coagulación completas; en paciente mayores de 45 años también se solicita de rutina un electrocardiograma y una radiografía de tórax. Si estos exámenes salen normales el paciente puede entonces operarse. Si aún hay temor o se detecta otro tipo de alteración médica, la persona se canaliza a una valoración anestésica con el anestesiólogo responsable, así ya con el visto bueno en la valoración preoperatoria es cuando se puede programar el tratamiento quirúrgico, del que una vez librado, mágicamente la persona incrementa su autoestima, logrando una satisfacción interior que le impulsa a alcanzar sus propósitos.