/ domingo 10 de febrero de 2019

Acosador en Cobaev

Hay funcionarios estatales de Morena que ven la tempestad y no se hincan. No sólo pecan de soberbios y arrogantes, sino también de temerarios.

Ahí está el caso del director administrativo del Colegio de Bachilleres del Estado de Veracruz, Ocelotl González Sosa, a quien el jueves pasado le fue abierta la carpeta de investigación número UAT/DXI/304/2019 por la denuncia y/o querella que una empleada del Cobaev presentó en su contra ante el fiscal en turno de la Unidad Integral de Procuración de Justicia del Distrito XI de Xalapa por los presuntos delitos de coacción, violencia laboral, retención indebida de cosa mueble y lo que resulte, incluido acoso sexual.

Y es que González Sosa, quien se dice protegido del subsecretario de Educación Media Superior y Superior de la SEV, Jorge Miguel Uscanga Villalba, parece ignorar que en la Fiscalía General del Estado todavía despacha Jorge Winckler Ortiz, quien actualmente enfrenta dos juicios políticos a los que el grupo legislativo de Morena les dio curso en el Congreso local para removerlo de la FGE, por lo que el abogado yunista bien puede aprovechar este caso para aplicar todo el peso de la ley contra funcionarios de la presente administración y con ello argumentar que lo quieren destituir porque les resulta incómodo al no procurarles impunidad a los malos servidores públicos del nuevo gobierno morenista.

Así que más le valdría al director administrativo del Cobaev pagarle el sueldo retenido a la agraviada y garantizarle que no volverá a ser acosada ni laboral ni sexualmente.

La denunciante, de quien por razones obvias se omiten sus datos personales y quien labora desde marzo de 2018 en el área de Seguimiento y Promoción al Padrón de Calidad del Sistema Nacional de Bachilleratos (PC-SiNEMS), con sueldo de 11 mil pesos mensuales, refiere en su denuncia que a pesar de que la directora académica, Irma Atala Morales Ramírez, le había asegurado que aunque algunas áreas iban a desaparecer, a ella y a otros empleados les sería respetado su trabajo, el director administrativo le comentó posteriormente, de manera irónica y lasciva, que “nadie es indispensable, que pueden llegar otras empleadas, más jóvenes, más bonitas e inclusive hasta más inteligentes”.

No obstante que le replicó que necesitaba trabajar, que tiene dos hijos que mantener y que ha sido muy eficiente en su desempeño, el funcionario le habría contestado que él la podía ayudar “siempre y cuando accediera a una amistad con él (otro tipo de relación)”, sugiriéndole que “ya era adulta y que ya sabía cómo funcionan las cosas, que todo tiene un precio, que yo tenía que estar bien con él”.

Hay funcionarios estatales de Morena que ven la tempestad y no se hincan. No sólo pecan de soberbios y arrogantes, sino también de temerarios.

Ahí está el caso del director administrativo del Colegio de Bachilleres del Estado de Veracruz, Ocelotl González Sosa, a quien el jueves pasado le fue abierta la carpeta de investigación número UAT/DXI/304/2019 por la denuncia y/o querella que una empleada del Cobaev presentó en su contra ante el fiscal en turno de la Unidad Integral de Procuración de Justicia del Distrito XI de Xalapa por los presuntos delitos de coacción, violencia laboral, retención indebida de cosa mueble y lo que resulte, incluido acoso sexual.

Y es que González Sosa, quien se dice protegido del subsecretario de Educación Media Superior y Superior de la SEV, Jorge Miguel Uscanga Villalba, parece ignorar que en la Fiscalía General del Estado todavía despacha Jorge Winckler Ortiz, quien actualmente enfrenta dos juicios políticos a los que el grupo legislativo de Morena les dio curso en el Congreso local para removerlo de la FGE, por lo que el abogado yunista bien puede aprovechar este caso para aplicar todo el peso de la ley contra funcionarios de la presente administración y con ello argumentar que lo quieren destituir porque les resulta incómodo al no procurarles impunidad a los malos servidores públicos del nuevo gobierno morenista.

Así que más le valdría al director administrativo del Cobaev pagarle el sueldo retenido a la agraviada y garantizarle que no volverá a ser acosada ni laboral ni sexualmente.

La denunciante, de quien por razones obvias se omiten sus datos personales y quien labora desde marzo de 2018 en el área de Seguimiento y Promoción al Padrón de Calidad del Sistema Nacional de Bachilleratos (PC-SiNEMS), con sueldo de 11 mil pesos mensuales, refiere en su denuncia que a pesar de que la directora académica, Irma Atala Morales Ramírez, le había asegurado que aunque algunas áreas iban a desaparecer, a ella y a otros empleados les sería respetado su trabajo, el director administrativo le comentó posteriormente, de manera irónica y lasciva, que “nadie es indispensable, que pueden llegar otras empleadas, más jóvenes, más bonitas e inclusive hasta más inteligentes”.

No obstante que le replicó que necesitaba trabajar, que tiene dos hijos que mantener y que ha sido muy eficiente en su desempeño, el funcionario le habría contestado que él la podía ayudar “siempre y cuando accediera a una amistad con él (otro tipo de relación)”, sugiriéndole que “ya era adulta y que ya sabía cómo funcionan las cosas, que todo tiene un precio, que yo tenía que estar bien con él”.