/ miércoles 25 de agosto de 2021

La política y las inundaciones

*Invasiones, obras mal hechas…

*Otro asesinato sin aclarar

Fenómenos meteorológicos como el huracán Grace, cuyos efectos destructivos aún padecen miles de veracruzanos, siempre muestran el lado más negativo de la política y del gobierno, nos señalan expertos que, durante muchos años, han estado ligados a las áreas de protección civil.

Nos dicen esto porque atrás de las grandes desgracias y los daños a miles de familias siempre están, o casi siempre, las invasiones de terrenos alentadas o toleradas, permisos de construcción que nunca debieron darse y el llamado clientelismo político, entre otros factores.

Xalapa, Veracruz, Coatzacoalcos, Minatitlán, Cosamaloapan y Martínez de la Torre, por mencionar algunas poblaciones veracruzanas, están llenas –nos dicen- de asentamientos humanos que nunca debieron permitirse, así como de construcciones que nunca cumplieron con las especificaciones para evitar problemas de inundaciones.

Por todo Veracruz, resaltan estos expertos, hay miles y miles de casas, de todos los niveles, es decir, pequeñas viviendas y grandes residencias, construidas a la orilla de ríos, colindantes con lagunas y en cerros, que representan un gran peligro para quienes las habitan.

También están las ubicadas en lo que fueron importantes zonas boscosas, selváticas o de manglares, que han generado desequilibrios ecológicos.

Esas construcciones, nos recuerdan los expertos, en su mayoría han sido producto de la política mala, o sea, nos apuntan, de acuerdos gubernamentales fuera de lo legal con organizaciones que manipulan a familias pobres que dan votos.

Pero también hay inundaciones en las ciudades y poblados chicos, porque ha habido autoridades que hicieron pavimentaciones donde no hay drenajes pluviales o porque estos, los drenajes, fueron mal construidos. ¿Quién no sabe de algún caso, en su comunidad –nos preguntan- en los que vialidades importantes se inundan porque a los constructores se les “olvidó” hacer los desfogues necesarios?

Ese tipo de obras, muy bien pagadas y muy mal hechas, ahí quedan para la posteridad, causando perjuicios durante años y años, aunque en las inauguraciones son presumidas como si fueran producto de lo último que hubiera en trabajos de ingeniería.

También, a cambio de buenas tajadas de dinero, son autorizadas las construcciones de fraccionamientos o plazas comerciales en sitios no adecuados y eso lo vemos igualmente –nos señalan expertos en protección civil- por todo el estado de Veracruz.

Y si a todo eso se le agrega que en ocasiones hay autoridades que se “duermen” y no alertan sobre la real peligrosidad de los fenómenos meteorológicos, pues el resultado son las desgracias, indican estos expertos.

El asesinato de Juan Carlos Molina Palacios, diputado y dirigente de la CNC en Veracruz, sigue siendo un misterio ahora que el detenido y responsabilizado del crimen, Itiel N, fue liberado por un juez -en cuanto a ese caso se refiere- por anomalías en las pruebas presentadas en su contra y violaciones a sus derechos.

Molina fue un controvertido ganadero, empresario y político asesinado en noviembre de 2019, así que a casi 2 años de que se cometió este crimen, el caso vuelve a quedar en cero y, como con el Monje Loco, nadie sabe, nade supo, nos indican políticos amigos del desaparecido cuenqueño.

¿Será este asesinato uno más en la lista de los sin aclarar?, nos preguntan esos amigos.

*Invasiones, obras mal hechas…

*Otro asesinato sin aclarar

Fenómenos meteorológicos como el huracán Grace, cuyos efectos destructivos aún padecen miles de veracruzanos, siempre muestran el lado más negativo de la política y del gobierno, nos señalan expertos que, durante muchos años, han estado ligados a las áreas de protección civil.

Nos dicen esto porque atrás de las grandes desgracias y los daños a miles de familias siempre están, o casi siempre, las invasiones de terrenos alentadas o toleradas, permisos de construcción que nunca debieron darse y el llamado clientelismo político, entre otros factores.

Xalapa, Veracruz, Coatzacoalcos, Minatitlán, Cosamaloapan y Martínez de la Torre, por mencionar algunas poblaciones veracruzanas, están llenas –nos dicen- de asentamientos humanos que nunca debieron permitirse, así como de construcciones que nunca cumplieron con las especificaciones para evitar problemas de inundaciones.

Por todo Veracruz, resaltan estos expertos, hay miles y miles de casas, de todos los niveles, es decir, pequeñas viviendas y grandes residencias, construidas a la orilla de ríos, colindantes con lagunas y en cerros, que representan un gran peligro para quienes las habitan.

También están las ubicadas en lo que fueron importantes zonas boscosas, selváticas o de manglares, que han generado desequilibrios ecológicos.

Esas construcciones, nos recuerdan los expertos, en su mayoría han sido producto de la política mala, o sea, nos apuntan, de acuerdos gubernamentales fuera de lo legal con organizaciones que manipulan a familias pobres que dan votos.

Pero también hay inundaciones en las ciudades y poblados chicos, porque ha habido autoridades que hicieron pavimentaciones donde no hay drenajes pluviales o porque estos, los drenajes, fueron mal construidos. ¿Quién no sabe de algún caso, en su comunidad –nos preguntan- en los que vialidades importantes se inundan porque a los constructores se les “olvidó” hacer los desfogues necesarios?

Ese tipo de obras, muy bien pagadas y muy mal hechas, ahí quedan para la posteridad, causando perjuicios durante años y años, aunque en las inauguraciones son presumidas como si fueran producto de lo último que hubiera en trabajos de ingeniería.

También, a cambio de buenas tajadas de dinero, son autorizadas las construcciones de fraccionamientos o plazas comerciales en sitios no adecuados y eso lo vemos igualmente –nos señalan expertos en protección civil- por todo el estado de Veracruz.

Y si a todo eso se le agrega que en ocasiones hay autoridades que se “duermen” y no alertan sobre la real peligrosidad de los fenómenos meteorológicos, pues el resultado son las desgracias, indican estos expertos.

El asesinato de Juan Carlos Molina Palacios, diputado y dirigente de la CNC en Veracruz, sigue siendo un misterio ahora que el detenido y responsabilizado del crimen, Itiel N, fue liberado por un juez -en cuanto a ese caso se refiere- por anomalías en las pruebas presentadas en su contra y violaciones a sus derechos.

Molina fue un controvertido ganadero, empresario y político asesinado en noviembre de 2019, así que a casi 2 años de que se cometió este crimen, el caso vuelve a quedar en cero y, como con el Monje Loco, nadie sabe, nade supo, nos indican políticos amigos del desaparecido cuenqueño.

¿Será este asesinato uno más en la lista de los sin aclarar?, nos preguntan esos amigos.