/ jueves 17 de junio de 2021

¿Que desaparezcan los plurinominales?

El presidente López Obrador va sobre tres reformas, la de la Guardia Nacional, la electoral y la eléctrica. Las tres involucran aspectos de suma importancia para el país, pero esta vez, dado comentarios recibidos y porque se vive el tema del proceso de las elecciones, nos referiremos a una parte de la electoral.

El Presidente dice que con la eliminación de los 200 diputados y 32 senadores plurinominales se garantiza la democracia, por lo que presentará una reforma para eliminarlos.

¿Para qué tantos diputados?, ¿por qué no nada más se quedan los de mayoría (relativa) y se quitan los 200 plurinominales?, pero esto no solo en la Cámara de Diputados, también en la Cámara de Senadores, dijo López Obrador.

El Presidente también ha argumentado el ahorro en dinero que se lograría con eliminación de esos legisladores.

Al respecto, observadores del acontecer político nacional nos señalan que si se quiere ahorrar puede presentarse una reforma para reducir el número de legisladores que integran el Congreso de la Unión, que actualmente lo conforman 500 diputados y 128 senadores… pero manteniendo a los de representación proporcional.

Recuerdan que los llamados plurinominales surgieron en la vida política de México a raíz de la reforma electoral de 1977, cuando era presidente José López Portillo y quien ideó ésta fue el político veracruzano que más brilló por sus ideas en el siglo XX, el tuxpeño Jesús Reyes Heroles.

Nos apuntan que el contexto de esa reforma fue el siguiente: el PRI dominaba todo, en las elecciones ganaba prácticamente todo, no había voces opositoras en los congresos y el presidente López Portillo había llegado al poder sin tener rival alguno, es decir, que si solo hubiera votado su mamá a su favor, habría sido el titular del Poder Ejecutivo, como él mismo lo dijo años después.

El país estaba aparentemente tranquilo, pero en realidad los sectores sociales y políticos que se oponían y pensaban muy distinto a quienes tenía el poder, se sentían humillados, excluidos, marginados y no veían la forma de lograr mayor presencia para influir en las decisiones gubernamentales. Por eso es que –señalan estos observadores- la guerrilla iba en aumento.

Si no eran tomados en cuenta, si no podían acceder a las Cámaras y si ni siquiera los escuchaban, pus entonces tomaban el camino de las armas. Sin abrazos, balazos, dicen estos observadores que agregan:

Por eso Reyes Heroles ideó la reforma de 1977, como una válvula de escape ante la presión social de la época. Puertas abiertas para los partidos chicos no reconocidos, como el Comunista, y acceso a la Cámara de Diputados aunque no ganaran curules por la vía del voto directo.

Representaban a un sector de la sociedad y al tener determinado número de votos, tenían –y tienen- el derecho a voz y voto en el Congreso, nos indican.

¿Ha cambiado mucho la forma de ejercer el poder en México? Usted lector responda a esa pregunta.

Si no hubiera diputados de representación proporcional, así pudo haber quedado conformada la Cámara de Diputados que entrará en funciones en septiembre:

PAN, 33 diputados, PRD, cero; PRI, 11; alianza PAN-PRI-PRD, 63; Morena, 64; PVEM, 1; PT, cero; alianza Morena-PVEM-PT, 121; Movimiento Ciudadano, 7.

El partido gobernante y sus aliados tendrían 36 votos arriba de la mitad (150) del total de los diputados. En una próxima elección, si le salieran mejor las cosas que el 6 de junio, esa ventaja podría verse incrementada.

Los plurinominales, nos insisten los observadores, ahora tienen la función de generar contrapesos.

¿Es conveniente eliminarlos?

El presidente López Obrador va sobre tres reformas, la de la Guardia Nacional, la electoral y la eléctrica. Las tres involucran aspectos de suma importancia para el país, pero esta vez, dado comentarios recibidos y porque se vive el tema del proceso de las elecciones, nos referiremos a una parte de la electoral.

El Presidente dice que con la eliminación de los 200 diputados y 32 senadores plurinominales se garantiza la democracia, por lo que presentará una reforma para eliminarlos.

¿Para qué tantos diputados?, ¿por qué no nada más se quedan los de mayoría (relativa) y se quitan los 200 plurinominales?, pero esto no solo en la Cámara de Diputados, también en la Cámara de Senadores, dijo López Obrador.

El Presidente también ha argumentado el ahorro en dinero que se lograría con eliminación de esos legisladores.

Al respecto, observadores del acontecer político nacional nos señalan que si se quiere ahorrar puede presentarse una reforma para reducir el número de legisladores que integran el Congreso de la Unión, que actualmente lo conforman 500 diputados y 128 senadores… pero manteniendo a los de representación proporcional.

Recuerdan que los llamados plurinominales surgieron en la vida política de México a raíz de la reforma electoral de 1977, cuando era presidente José López Portillo y quien ideó ésta fue el político veracruzano que más brilló por sus ideas en el siglo XX, el tuxpeño Jesús Reyes Heroles.

Nos apuntan que el contexto de esa reforma fue el siguiente: el PRI dominaba todo, en las elecciones ganaba prácticamente todo, no había voces opositoras en los congresos y el presidente López Portillo había llegado al poder sin tener rival alguno, es decir, que si solo hubiera votado su mamá a su favor, habría sido el titular del Poder Ejecutivo, como él mismo lo dijo años después.

El país estaba aparentemente tranquilo, pero en realidad los sectores sociales y políticos que se oponían y pensaban muy distinto a quienes tenía el poder, se sentían humillados, excluidos, marginados y no veían la forma de lograr mayor presencia para influir en las decisiones gubernamentales. Por eso es que –señalan estos observadores- la guerrilla iba en aumento.

Si no eran tomados en cuenta, si no podían acceder a las Cámaras y si ni siquiera los escuchaban, pus entonces tomaban el camino de las armas. Sin abrazos, balazos, dicen estos observadores que agregan:

Por eso Reyes Heroles ideó la reforma de 1977, como una válvula de escape ante la presión social de la época. Puertas abiertas para los partidos chicos no reconocidos, como el Comunista, y acceso a la Cámara de Diputados aunque no ganaran curules por la vía del voto directo.

Representaban a un sector de la sociedad y al tener determinado número de votos, tenían –y tienen- el derecho a voz y voto en el Congreso, nos indican.

¿Ha cambiado mucho la forma de ejercer el poder en México? Usted lector responda a esa pregunta.

Si no hubiera diputados de representación proporcional, así pudo haber quedado conformada la Cámara de Diputados que entrará en funciones en septiembre:

PAN, 33 diputados, PRD, cero; PRI, 11; alianza PAN-PRI-PRD, 63; Morena, 64; PVEM, 1; PT, cero; alianza Morena-PVEM-PT, 121; Movimiento Ciudadano, 7.

El partido gobernante y sus aliados tendrían 36 votos arriba de la mitad (150) del total de los diputados. En una próxima elección, si le salieran mejor las cosas que el 6 de junio, esa ventaja podría verse incrementada.

Los plurinominales, nos insisten los observadores, ahora tienen la función de generar contrapesos.

¿Es conveniente eliminarlos?