/ miércoles 29 de septiembre de 2021

Los detenidos por el 68, en Xalapa

*¿Río Tamaulipas, en vez del Pánuco?

A 53 años de haberse dado en México las grandes protestas estudiantiles, que terminaron con una matanza, mucho es lo que tiene aún que analizarse sobre ese movimiento que sacudió, pero que con el paso del tiempo sirvió para la transformación del país, nos comentan académicos a propósito de que está cerca la fecha del 2 de octubre.

En torno al movimiento el abogado José Luis Salas Torres escribió un artículo, Medio siglo de lucha, cinco décadas de cambios, en el que hace un interesante análisis y describe las repercusiones que tuvo en Veracruz.

Salas escribió que durante el verano del 68 la capital del país se convulsionaba ante un gobierno federal que buscaba con vano afán encontrar causas y líderes al movimiento estudiantil. Hacia el 2 de agosto ya se había formado el Consejo Nacional de Huelga con la participación de estudiantes de la UNAM, el Politécnico y la mayoría de las universidades privadas. También se contaba con dirigentes estudiantiles de universidades de provincia –recuerda- como fue el caso de Humberto Troncoso Olivares, quien representaba a la Universidad Veracruzana.

Rememora el encuentro que tuvieron líderes estudiantiles veracruzanos con el entonces gobernador, Fernando López Arias:

“…El estado de Veracruz e primero y contra él nadie tiene la razón…”, sentenció, aludiendo a lo que había sido su lema de campaña electoral. Escuchábamos con atención Juan José Rodríguez Prats, Rafael Arias Hernández, Jorge Ortiz Escobar, Pedro Martínez, Leopoldo Castillo Rodríguez y Juan Terán Medina, entre otros.

Igualmente da una lista de alumnos detenidos –en total fueron 65- entre los que figuraron Rodríguez Prats, Ortiz Escobar, Aureliano Téllez, Rafael Arias, Julián de la Rosa, Rafael Alcántara, Leopoldo Castillo, Víctor del Rosario Córdoba, Juan Terán, Teófilo Azuara Márquez, Ramón Pereda Terán, Jorge Brash Guillaumín, Rodolfo Carballo Lamber y Roberto Martínez López.

Y también anota que hubo maestros aprehendidos, como Carlos Manuel Vargas, director de la Facultad de Filosofía y Letras; Roberto Bravo Garzón, entonces director de la Facultad de Economía y año más tarde rector de la UV; Antonio de Haro, Eloy Spíndola y Héctor Castañeda Bringas, entre otros.

También jugó un papel muy destacado –señala Salas Torres- la directora de la Escuela de Bachilleres Experimental de Xalapa, la maestra Carmen Delgadillo.

Tras 50 años –fecha en que Salas escribió su artículo, anotó: han pasado muchas cosas, nuestro país ha sufrido el deterioro de una sociedad que ha perdido la seguridad y la justicia, que abre la brecha entre quienes lo tienen todo y aquellos que han perdido hasta la esperanza. No somos tan diferentes los jóvenes de entonces a los de ahora.

Observadores del acontecer veracruzano nos hacen comentarios en el sentido de que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía hizo una precisión “extraña” por lo que se refiere a que, en uno de sus registros, ubicó al Pico de Orizaba en Puebla y denominó cerro al Cofre de Perote.

Nos hacen ver que el Inegi, para justificarse, terminó diciendo que –así se traduce- solo puso que la ubicación del Pico está en Puebla por ponerlo en algún lado, pero que eso no tiene validez oficial por cuanto hace a límites. Pues sí, ya se sabe que no tiene esa validez, pero lo que reporta el Inegi sí tiene importancia, pues es un referente para todo aquel que realiza trabajos de investigación, por decir algo.

La justificación para denominar cerro al Cofre de Perote, que es también una de las elevaciones más importantes del país –nos dicen estos observadores- igualmente les extraña, pues esa Institución indica que lo describe así porque de esa forma fue reportado en trabajos de campo.

O sea que cualquier día de estos o en el próximo registro trimestral, nos podemos encontrar con un Río Tamaulipas, en vez de Río Pánuco, porque en trabajo de campo hubo gente que les dijeron a sus empleados que así se llamaba, nos hacen ver los observadores.

*¿Río Tamaulipas, en vez del Pánuco?

A 53 años de haberse dado en México las grandes protestas estudiantiles, que terminaron con una matanza, mucho es lo que tiene aún que analizarse sobre ese movimiento que sacudió, pero que con el paso del tiempo sirvió para la transformación del país, nos comentan académicos a propósito de que está cerca la fecha del 2 de octubre.

En torno al movimiento el abogado José Luis Salas Torres escribió un artículo, Medio siglo de lucha, cinco décadas de cambios, en el que hace un interesante análisis y describe las repercusiones que tuvo en Veracruz.

Salas escribió que durante el verano del 68 la capital del país se convulsionaba ante un gobierno federal que buscaba con vano afán encontrar causas y líderes al movimiento estudiantil. Hacia el 2 de agosto ya se había formado el Consejo Nacional de Huelga con la participación de estudiantes de la UNAM, el Politécnico y la mayoría de las universidades privadas. También se contaba con dirigentes estudiantiles de universidades de provincia –recuerda- como fue el caso de Humberto Troncoso Olivares, quien representaba a la Universidad Veracruzana.

Rememora el encuentro que tuvieron líderes estudiantiles veracruzanos con el entonces gobernador, Fernando López Arias:

“…El estado de Veracruz e primero y contra él nadie tiene la razón…”, sentenció, aludiendo a lo que había sido su lema de campaña electoral. Escuchábamos con atención Juan José Rodríguez Prats, Rafael Arias Hernández, Jorge Ortiz Escobar, Pedro Martínez, Leopoldo Castillo Rodríguez y Juan Terán Medina, entre otros.

Igualmente da una lista de alumnos detenidos –en total fueron 65- entre los que figuraron Rodríguez Prats, Ortiz Escobar, Aureliano Téllez, Rafael Arias, Julián de la Rosa, Rafael Alcántara, Leopoldo Castillo, Víctor del Rosario Córdoba, Juan Terán, Teófilo Azuara Márquez, Ramón Pereda Terán, Jorge Brash Guillaumín, Rodolfo Carballo Lamber y Roberto Martínez López.

Y también anota que hubo maestros aprehendidos, como Carlos Manuel Vargas, director de la Facultad de Filosofía y Letras; Roberto Bravo Garzón, entonces director de la Facultad de Economía y año más tarde rector de la UV; Antonio de Haro, Eloy Spíndola y Héctor Castañeda Bringas, entre otros.

También jugó un papel muy destacado –señala Salas Torres- la directora de la Escuela de Bachilleres Experimental de Xalapa, la maestra Carmen Delgadillo.

Tras 50 años –fecha en que Salas escribió su artículo, anotó: han pasado muchas cosas, nuestro país ha sufrido el deterioro de una sociedad que ha perdido la seguridad y la justicia, que abre la brecha entre quienes lo tienen todo y aquellos que han perdido hasta la esperanza. No somos tan diferentes los jóvenes de entonces a los de ahora.

Observadores del acontecer veracruzano nos hacen comentarios en el sentido de que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía hizo una precisión “extraña” por lo que se refiere a que, en uno de sus registros, ubicó al Pico de Orizaba en Puebla y denominó cerro al Cofre de Perote.

Nos hacen ver que el Inegi, para justificarse, terminó diciendo que –así se traduce- solo puso que la ubicación del Pico está en Puebla por ponerlo en algún lado, pero que eso no tiene validez oficial por cuanto hace a límites. Pues sí, ya se sabe que no tiene esa validez, pero lo que reporta el Inegi sí tiene importancia, pues es un referente para todo aquel que realiza trabajos de investigación, por decir algo.

La justificación para denominar cerro al Cofre de Perote, que es también una de las elevaciones más importantes del país –nos dicen estos observadores- igualmente les extraña, pues esa Institución indica que lo describe así porque de esa forma fue reportado en trabajos de campo.

O sea que cualquier día de estos o en el próximo registro trimestral, nos podemos encontrar con un Río Tamaulipas, en vez de Río Pánuco, porque en trabajo de campo hubo gente que les dijeron a sus empleados que así se llamaba, nos hacen ver los observadores.